375 becarios del Conicet piden una prórroga para mantener su trabajo mientras esperan para entrar a la carrera de Investigador Científico - LA NACION

2026/07/31

“Estoy sobrecalificada para muchos trabajos, pero al mismo tiempo no tengo experiencia en el sector privado”, reflexionó, en diálogo con LA NACION, Débora Décima, tucumana, cientista social y una de las aspirantes a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CICyT), quien quedó afuera del padrón de 2023, cuando el directorio del Conicet cortó a la mitad (de 800 a 400) el número de puestos que había anunciado previamente para aquella convocatoria.

Durante dos años, no se abrió un nuevo llamamiento y ella logró mantenerse en el sector científico gracias a una beca de posdoctorado, a la espera de la reapertura del ingreso a la carrera. La nueva convocatoria llegó a fines del año pasado. Tanto ella como otros 374 becarios ya se anotaron. El problema que enfrentan ahora es que su beca posdoctoral vence mañana y los resultados de la convocatoria para la CICyT pueden demorarse varios meses más o incluso hasta dos años más.

A inicios de mes, cientos de científicos y técnicos del Conicet, junto con miembros de ATE-Conicet, pidieron prorrogar el vencimiento de aquellas becas hasta que el resultado de la convocatoria se publique. Según explicaron, esta era una práctica usual en el pasado. Sin embargo, desde inicios del año, las autoridades del Conicet dijeron que no sería posible aquella prórroga. Muchos de ellos temen que esto perjudique su carrera académica y que tengan que cambiar de profesión. En tanto, otros barajan irse del país.

Los becarios piden prorrogar el vencimiento de sus becas hasta que el resultado de la convocatoria se publiqueCortesía

“Todos tuvimos beca doctoral. Después de eso concursamos para una beca posdoctoral, nos aceptaron y estuvimos tres años investigando. La Carrera del Investigador es la última instancia antes de ingresar a la planta de investigadores. Durante dos años no hubo convocatoria. Este año hubo convocatoria y aplicamos. Pero los resultados salen en uno o dos años”, explicó Federico Lindenboim, doctor en Ciencias Sociales, de 45 años, que estudia la relación entre medios de comunicación y política.

Por esto, los becarios y varios miembros de la comunidad científica piden desde hace meses la prórroga de sus becas hasta que se publiquen los resultados de la convocatoria. “Yo pregunté sobre prórrogas de la beca, que es algo que antes pasaba, porque siempre se tardan estas cosas. Me respondieron que no iba a haber prórroga. Un miembro del directorio nos dijo que nos fuéramos a buscar otro trabajo”, agregó Lindenboim.

Si bien en esta ocasión desde el Conicet no respondieron la consulta de LA NACION, en el pasado habían explicado que no existía la posibilidad de otorgar prórrogas debido a la falta de presupuesto. “Las becas posdoctorales del Conicet, por diseño, tienen una duración máxima de tres años. Al finalizar ese período, los investigadores siguen distintos caminos”, mencionaron. Entre los caminos posibles dentro de sus profesiones se encuentran la docencia en el nivel universitario, la investigación en el sector privado o la Carrera del Investigador Científico. En su momento, desde el Conicet explicaron: “Legalmente no es posible crear o prorrogar becas sin la correspondiente partida presupuestaria”.

Desde el Conicet insistieron en que no existe la posibilidad de otorgar prórrogas debido a la falta de presupuestoSoledad Aznarez

Desde el Consejo reconocieron que entre la finalización de las becas y la efectivización de los ingresos a la Carrera habrá un intervalo que, “en algunos casos, puede superar un año”, y agregaron: “Uno de los planteos de los becarios es que se deberían extender automáticamente todas las becas posdoctorales, incluso las de quienes no ingresarían al puesto de investigador. El problema es que eso implicaría una erogación de cientos de miles de millones de pesos que el organismo no tiene”.

En términos reales, la Función Ciencia y Técnica, que es la categoría bajo la cual se ubica el presupuesto destinado al desarrollo de ciencia, tecnología e innovación de la Argentina, cayó a mínimos históricos en términos de presupuesto proveniente del Tesoro. Entre 2023 y 2026 descendió un 49%; la Comisión Nacional de Energía Atómica, un 52%; la Agencia I+D+i, un 78%; y el Conicet, un 40%.

Desde el Conicet sostienen que, si bien no habría presupuesto suficiente para cubrir la prórroga, sí podría reasignarse desde otras áreas de la Función Ciencia y Técnica, en especial desde la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, que permanece sin secretario tras la salida de Darío Genua.

Los becarios consultados coinciden en que esperar hasta dos años antes de continuar con sus investigaciones es mucho tiempo. Después de más de una década dedicados a la academia, se encuentran en un limbo entre la falta de experiencia en el sector privado y la sobrecalificación.

“Lo que estaba haciendo es buscar horas de clase en universidades y secundarios. Todavía no llego a completar un salario. También mandé CV para un empleo gastronómico. Estoy abriéndome a cualquier cosa”, confesó Lindenboim. Rocío Guichón, doctora en bioarqueología por la Universidad Nacional del Centro, baraja irse del país para continuar sus investigaciones.

“Estudio los restos humanos para entender cómo vivían civilizaciones antiguas y cómo se adaptaban al clima y a otros factores. Mis trabajos los hice en la Patagonia”, describió y agregó que irse no fue su primera opción, aunque ha sido complicado encontrar algún puesto en la Argentina. “Tiré currículums en docencia, en espacios forenses, aunque no tengo nada muy sólido”, explicó.

Ahora está probando opciones en centros de investigación de Inglaterra, España, Italia y Brasil. “En este preciso momento, estoy en un congreso nacional de arqueología. El lunes expuse y tuve una sensación extraña. Me sentí un poco en una despedida, mezclada con el entusiasmo de hacer lo que amo. Quiero seguir haciéndolo”, agregó.

Este grupo de becarios ha intentado contactar al directorio del Conicet durante las reuniones que realiza dos veces al mes. La última fue el miércoles pasado, por lo que los investigadores marcharon al Polo Científico, ubicado en el barrio porteño de Palermo, para pedir una reunión formal que no les fue concedida. Fueron acompañados de miembros del Conicet y diputados nacionales del FIT y del PJ.

Entre los aspirantes a la carrera de investigador existe el temor de que, aun siendo seleccionados para el puesto, el largo tiempo de espera los aleje de la posibilidad de asumir, tal vez por no estar en el país o por haber tenido que cambiar de profesión. “Lo que se hace es cortar una línea de investigación que estaba desarrollándose. En mi caso trabajo con la beca posdoctoral, pero varios compañeros míos se quedaron atrás porque tampoco tuvieron la beca posdoctoral. Son equipos de investigación que se cierran”, señaló Guichón.