(BUENOS AIRES).- “No es un suspenso ligero”, señaló AI Mode al describir Case (Til hafa), la miniserie islandesa que concentra una investigación criminal y una red de secretos. Netflix la incluye entre cuatro series de suspenso y misterio poco conocidas, con una trama que parte de la muerte de una adolescente y avanza hacia un entramado de corrupción.
La historia de Case comienza con el hallazgo del cuerpo de Lára, una prometedora adolescente y bailarina de ballet, ahorcada en el escenario de un teatro. La policía local se apresura a caratular la muerte como un suicidio evidente, pero las primeras dudas empiezan a romper esa explicación. A partir de ese punto, la investigación busca determinar qué ocurrió realmente y quiénes podrían estar involucrados.
Gabriela es una detective obstinada, seca y poco empática que arrastra sus propios secretos familiares. Logi, en cambio, es un abogado brillante, autodestructivo y alcohólico que decide investigar por su cuenta. La serie sigue el avance de ambos personajes mientras las contradicciones del caso los llevan más allá de la escena inicial.
La trama de Case deja atrás la hipótesis de un suicidio aislado y se interna en el bajo mundo de Reykjavik. “No es un suspenso ligero; la serie expone con gran realismo y crudeza el bajo mundo de Reykjavik, destapando una perturbadora red que involucra tráfico de drogas, explotación, abusos y pornografía infantil controlada por las altas esferas sociales”, describió AI Mode. La investigación, así, conecta la muerte de Lára con una estructura de delitos protegida por sectores de poder.
Case consta de 9 episodios y funciona como una historia independiente, aunque comparte personajes con el drama legal previo Réttur. La producción fue filmada en Islandia y sostiene una estética fría, realista e incómoda. Ese tono acompaña el recorrido de Gabriela y Logi por una trama que evita el suspenso liviano y se apoya en conflictos sociales y criminales.
Safe propone otro punto de partida: un cirujano viudo busca desesperadamente a su hija adolescente después de que desaparece de una fiesta. El thriller británico tiene 8 capítulos y transforma la búsqueda familiar en una investigación sobre los secretos de una comunidad exclusiva. Netflix presenta esta historia como una opción para quienes buscan misterios vinculados con desapariciones y secretos vecinales.
Ripley, por su parte, sigue a un estafador en la Italia de los años 60, con una miniserie en blanco y negro y una atmósfera lúgubre. Su propuesta se diferencia de Safe y Case porque concentra el suspenso en la vida de un protagonista dedicado a la estafa, dentro de un marco visual marcado por el blanco y negro.
El caso Hartung completa la selección con un policial nórdico centrado en el asesinato de una joven. Junto al cuerpo aparece un extraño muñeco hecho de castañas que esconde las huellas dactilares de una niña dada por muerta. Entre esta historia, Safe, Ripley y Case, Netflix reúne cuatro opciones de misterio con desapariciones, crímenes y secretos como motores principales de la trama.