Mazda ha hecho del motor rotativo una de sus señas de identidad a lo largo de la historia de la automoción. Seguro que, cuando piensas en un motor Wankel, piensas en la marca japonesa. Pero no ha sido la única que ha experimentado con esta tecnología. Hubo otros coches con el particular motor rotativo que quizá no conocías. Uno de ellos fue el Citroën GS Birotor y se subasta una de las pocas unidades fabricadas.
El interés por este tipo de propulsores se remonta a los años 60 y tuvo su punto álgido entre finales de esa década y principios de los 70. Muchas marcas quisieron experimentar, desde General Motors hasta Mercedes, pasando por Mazda, Citroën o la alemana NSU. Precisamente, la marca del doble chevrón se asoció con esta última, creando la empresa conjunta Comotor para desarrollar motores rotativos y montarlos en sus nuevos modelos, empezando por el Citroën GS.
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Los GS (prueba) eran coches muy avanzados para su época y equipaban la exclusiva suspensión hidroneumática de Citroën, reservada hasta entonces para el lujoso DS. Pero esta berlina media pecaba de unos motores poco potentes, aunque robustos y fiables. La idea era instalar un motor rotativo de 2.0 litros y unos buenos 105 CV, unida a un cambio semiautomático de tres velocidades. Esta sería la versión tope de gama.
El Citroën GS Birotor coincidió con la crisis del petróleo de 1973
El problema que se encontró Citroën es que el lanzamiento del GS Birotor (esta es su historia) coincidió con la crisis del petróleo de 1973. El coche tenía un consumo excesivo, con medias entre 12 y 15 litros, aunque en ciudad podían alcanzar los 27 y hasta los 30 litros cada 100 km. Una auténtica salvajada. Esto hizo que el proyecto fracasara y sólo se construyeran 847 unidades, antes de que Peugeot tomara el control de Citroën y decidiera que el experimento con el motor rotativo no merecía la pena.
Ahora, Broad Arrow subasta uno de esos Citroën GS Birotor en The Quail con apenas 1.740 kilómetros, coincidiendo con la Monterey Car Week. La casa de subastas cree que sólo se conservan unos 250 ejemplares en todo el mundo. Se estima que el precio oscile entre los 20.000 y 30.000 dólares (17.300-26.000 euros).
Además, también se subasta el prototipo M35 de 1970 que precedió al GS Birotor. Su inusual carrocería 2+2, fabricada por Heuliez, esconde una suspensión hidroneumática y un pequeño motor Wankel monorotor de 995 centímetros cúbicos.