Abandonaron 5 vacas en una isla desierta y, 117 años después, encontraron casi 2.000 viviendo solas

2026/08/02

La población bovina se multiplicó sin control en un territorio remoto del océano Índico, alteró la vegetación y obligó a intervenir para recuperar el ecosistema.

01 de agosto 2026, 21:00hs

La población bovina se multiplicó sin control en un territorio remoto del océano Índico. (Imagen ilustrativa generada con IA).

La población bovina se multiplicó sin control en un territorio remoto del océano Índico. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Si bien los animales suelen necesitar condiciones favorables para desarrollarse, existen casos que demuestran lo contrario. Entre ellos está el de cinco vacas que fueron abandonadas en una isla desierta y, más de 100 años después, se multiplicaron hasta convertirse en casi 2.000 ejemplares.

El curioso episodio comenzó en 1871, en la isla de Ámsterdam, un territorio volcánico ubicado en el océano Índico. En aquel entonces, un grupo de colonizadores intentó asentarse en el lugar sin éxito. Sin embargo, tras marcharse, dejaron cinco vacas completamente aisladas del mundo.

Luego de 117 años, en 1988, un grupo de científicos estudió la población que había quedado en la isla y se encontró con algo impactante: los animales se habían reproducido sin intervención humana y ya había casi 2.000 ejemplares viviendo ahí.

Un grupo de colonos dejó cinco vacas abandonadas en una isla, que luego se multiplicaron hasta ser casi 2 mil ejemplares. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Un grupo de colonos dejó cinco vacas abandonadas en una isla, que luego se multiplicaron hasta ser casi 2 mil ejemplares. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Cómo cinco vacas terminaron convirtiéndose en casi 2.000

Al quedar en una isla en la que no había grandes depredadores terrestres capaces de controlar su población, las vacas pudieron sobrevivir y, con el paso del tiempo, se adaptaron a las condiciones climáticas del entorno. Así, dieron origen a una población silvestre que subsistió durante más de 100 años.

De todas maneras, su expansión vino acompañada de distintas problemáticas. Como el ganado consumía plantas nativas, aplastaba el suelo y ocupaba áreas que no estaban adaptadas a la presencia de animales herbívoros, comenzó a alterar el ecosistema de la isla.

Leé también: Si ves hormigas con alas cerca de tu casa o jardín después de la lluvia, te contamos qué significa y por qué aparecen de golpe

Un estudio publicado en la revista Biological Conservation indica que la población contaba con aproximadamente 2.000 animales para 1988 y su presencia provocaba importantes alteraciones en el ecosistema terrestre de la isla y en sus especies autóctonas.

Qué hicieron para recuperar la isla de Ámsterdam

Frente a este deterioro del medioambiente, las autoridades francesas empezaron a limitar el área de desplazamiento de las vacas. Para lograrlo, instalaron una cerca y retiraron a los animales de gran parte del territorio.

Gracias a esta medida, distintos sectores de la isla comenzaron a recuperar su vegetación natural. Sin embargo, en 2007 el gobierno francés tomó la decisión de eliminar por completo la población bovina, un proceso que comenzó un año después y terminó definitivamente en 2010.

Las vacas se acostumbraron a la isla y se multiplicaron masivamente. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Las vacas se acostumbraron a la isla y se multiplicaron masivamente. (Imagen ilustrativa generada con IA)

El caso se convirtió así en un ejemplo extremo de cómo la introducción de apenas unos pocos animales puede modificar por completo un ecosistema aislado.

Leé también: Colocar una rama de romero cerca de una ventana durante agosto: por qué lo recomienda el Feng Shui y para qué sirve

De esta manera, lo que empezó con cinco vacas abandonadas tras un intento fallido de asentamiento terminó, más de un siglo después, con casi 2.000 ejemplares que se adaptaron al ambiente y obligaron a las autoridades a intervenir.