El canciller alemán Friedrich Merz pidió este martes (28.07.2026) en Dublín a la Unión Europea (UE) que aplique una fuerte reducción a su futuro presupuesto plurianual y acelere las reformas destinadas a reforzar la competitividad del bloque.
Durante su visita a la capital de Irlanda, donde se reunió con el primer ministro de este país Micheál Martin, el jefe del gobierno alemán se alineó con el grupo de los países del norte de la UE, que instan a la Comisión Europea a ser mucho más austera en su presupuesto para el periodo 2028-2034, en fase de negociación.
Bruselas propuso el año pasado una dotación total de 2 billones de euros, un aumento considerable con respecto al presupuesto actual, con el objetivo de financiar las prioridades relacionadas con la defensa, la transición ecológica y la competitividad, entre otros.
Pero junto a Martin, cuyo país ejerce actualmente la presidencia rotatoria de la UE, el dirigente conservador alemán consideró que el organismo europeo debe por el contrario defender recortes "imprescindibles" de varios cientos de miles de millones de euros.

La mayor economía europea reclama contención fiscal
"Simplemente no podemos permitirnos aumentos desorbitados del gasto", afirmó Merz, mientras la UE realiza "esfuerzos considerables para consolidar las finanzas públicas". También reclamó "una profunda reducción de la burocracia" europea.
"Estos recortes son esenciales, independientemente de los avances que logremos en materia de nuevos recursos propios", agregó. El presupuesto del bloque europeo es una de las cuestiones políticamente más delicadas en Bruselas y se fija para periodos de siete años.
Este enorme fondo se financia principalmente a partir de una parte de la renta nacional bruta de los Estados miembro. Al ser la mayor economía de la UE, Alemania aporta la mayor contribución, con gran diferencia. Para financiar este aumento del presupuesto y al mismo tiempo aliviar la carga sobre los contribuyentes europeos, Bruselas estudia un impuesto sobre las grandes empresas, entre otras medidas.
Aunque Merz se mostró "dispuesto a debatir nuevas fuentes propias de ingresos" para la UE, afirmó que un nuevo impuesto a las empresas "no puede contemplarse". En cuanto a la competitividad de la UE, consideró que los esfuerzos realizados hasta ahora siguen siendo insuficientes.
rr afp/dpa