Álvaro Pedrera, experto en plantas: “Un salón con mucha luz puede ser una trampa”

2026/07/13

El profesional explicó que la percepción subjetiva de los humanos muchas veces no va de la mano con las necesidades de las especies.

13 de julio 2026, 09:08hs

Plantas de interior

Álvaro Pedrera pidió tener cuidado con la ubicación de las plantas. Foto: imagen ilustrativa generada con Gemini IA y Álvaro Pedrera.

Tener un living o un salón muy luminoso no siempre garantiza que las plantas de interior reciban la cantidad de luz que necesitan para crecer sanas. Aunque a simple vista una habitación pueda parecer inundada de claridad, la intensidad lumínica disminuye rápidamente a medida que uno se aleja de la ventana. Por eso, una vegetación ubicada en una esquina o detrás de un mueble puede estar recibiendo menos energía de la que requiere.

De hecho, eso incluso sucede cuando el ambiente resulte cómodo y sea confortable para las personas. La advertencia fue realizada por el experto Álvaro Pedrera, conocido por compartir consejos vinculados a la jardinería en las redes sociales. “Un salón con mucha luz puede ser una trampa”, resumió al explicar que la percepción humana suele ser muy distinta de las necesidades reales de las especies.

Según sostuvo el especialista, el error más frecuente consiste en creer que cualquier rincón de una habitación luminosa servirá para colocar una maceta, cuando en realidad la diferencia respecto de la ventana es el factor que más influye en la cantidad de luz disponible para la fotosíntesis. La explicación, por lo pronto, tiene respaldo en la fisiología vegetal.

Qué puede pasar si la planta recibe menos luz de la que necesita

Las plantas producen su alimento mediante la fotosíntesis, un proceso que depende directamente de la energía luminosa. Cuando la intensidad disminuye por debajo de determinados niveles, la producción de azúcares se reduce y el crecimiento comienza a resentirse. En interiores, además, la luz atraviesa vidrios, cortinas y otros obstáculos que atenúan aún más su potencia antes de llegar a las hojas.

Por ese motivo, un ambiente que para una persona parece perfectamente iluminada puede resultar insuficiente para muchas especies ornamentales. Diversos estudios sobre horticultura en interiores muestran que la intensidad lumínica cae de forma muy marcada a pocos metros de la ventana, incluso en habitaciones orientadas hacia el norte o con grandes ventanales.

Esa pérdida de luz explica por qué muchas vegetaciones sobreviven durante meses, pero dejan de crecer, producen hojas más pequeñas o pierden parte de su color de manera repentina.

Hay plantas de interior que crecen más vigorosamente si reciben más luz. (Pixabay)

Hay plantas de interior que crecen más vigorosamente si reciben más luz. (Pixabay)

Pedrera señaló que los lugares más habituales donde se colocan las plantas también suelen ser los menos convenientes: las esquinas del living, los estantes demasiado altos, el espacio detrás del sillón y las repisas sobre la tele no son adecuados.

Aunque el habitáculo permanezca claro durante gran parte del día, esa iluminación no suele aportar la energía suficiente para especies que necesitan luz indirecta brillante. Los síntomas aparecen de manera gradual y muchas veces se confunden con otros problemas de cultivo. Por ejemplo, una planta con poca luz puede crecer más lentamente, desarrollar tallos largos y débiles en busca de una fuente, y producir hojas de menor tamaño.

Las diferencias clave dependiendo de la especie

En algunos casos, también se incrementa la caída constante de hojas o disminuye la floración en aquellas especies que florecen dentro de casa. Para evitar esos problemas, el profesional propuso elaborar un sencillo “mapa de luz” del hogar. La primera zona, ubicada aproximadamente entre la ventana y un metro y medio de distancia, concentra la mayor intensidad y suele ser adecuada para la mayoría de las especies.

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No todas las plantas tienen las mismas exigencias. Ejemplares como los potus, las sansevierias o las zamioculcas soportan mejor los ambientes con menor iluminación, aunque incluso ellas se desarrollan con mayor vigor cuando reciben más luz. En cambio, otros como los ficus, monsteras, calatheas o muchas variedades de filodendros acostumbran a crecer mejor cerca de ventanas donde reciban abundante luz indirecta.