Desde hace 30 años, el 8 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Fisioterapia, una fecha que los profesionales de esta disciplina sanitaria aprovechan para reivindicar la importancia de su labor, especialmente en las enfermedades neurológicas, que son la primera causa de discapacidad en el mundo.
Sin embargo, la fisioterapia es una disciplina muy desconocida aún por el gran público, pues mucha gente aún sigue relacionando su actividad con lesiones deportivas, contracturas, masajes… cuando su labor va mucho allá.
De hecho, son esenciales en cualquier proceso de rehabilitación y su trabajo es especialmente importante para las personas con discapacidad o en riesgo de padecerla, como en personas con enfermedades degenerativas -tanto en neuromusculares como en demencias-, daño cerebral adquirido, parálisis cerebral, enfermedades raras en las que se ve afectada la movilidad e incluso para personas con autismo o síndrome de Down.
Como insiste Ana Herrero de Hoyos, presidenta de la Comisión de Neurología del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid, los fisioterapeutas están "prácticamente en todas las discapacidades", acompañando, orientando y, sobre todo, contribuyendo a que tengan una mejor calidad de vida, reducimiento dolores y aportando autonomía.
Indispensable, pero poco reconocida
Los fisioterapeutas cada vez se especializan más, y la neurorrehabilitación es una de las áreas en las que más, porque es un campo muy amplio y muy complejo que necesita de un conocimiento profundo, una formación continua y de muchos años de experiencia.
Ana Herrero, por ejemplo, lleva casi 20 años trabajando y formándose en una disciplina que, a pesar de repercutir de manera directa en el bienestar de las personas con discapacidad, no tiene el reconocimiento que merece. "En fisioterapia no hay especialidades como tal. Cada vez hay más másteres y puedes ir haciendo cursos a lo largo de tu vida, como he hecho yo, pero no están reconocidos a nivel oficial. En la carrera, además, se profundiza muy poco en lo neurológico, así que tienes que buscar la especialización por tu cuenta", se queja.
En el caso de la fisioterapia neurológica la especialización sería todavía más necesaria, pues requiere conocer muchas enfermedades y patologías, muy distintas entre sí y un conocimiento específico sobre cómo funciona el sistema nervioso, qué es lo que ocurre en ciertas patologías nerviosas y establecer el tratamiento adecuado.
Nuestro objetivo es mantener al paciente en las mejores condiciones el mayor tiempo posible
"Es muy distinto tratar una enfermedad u otra. No es lo mismo un fisio experto en esclerosis múltiple que en párkinson o en parálisis cerebral… Además, hay muchísimas técnicas, que nosotros sabemos que funcionan porque lo vemos en los pacientes, pero al ser tan específicas, nos dicen en muchos casos que no tienen la suficiente evidencia científica", asegura Herrero de Hoyos, que acaba de presentar su candidatura para ser decana del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid.
"Viendo que no avanzamos en este sentido, me he presentado para presidir el Colegio con un equipo de 14 personas y un proyecto que se llama Fisioterapia 360. Queremos elevar a nuestra profesión hasta el reconocimiento que se merece", dice orgullosa. "Necesitamos una especialización oficial ya".
¿Por qué no puede faltar la fisioterapia en la neurorrehabilitación?
Debido a la importancia de la labor de los fisioterapeutas en las enfermedades neurológicas, la Sociedad Española de Neurología (SEN) tiene su propio grupo de estudio de neurofisioterapia, coordinado por Selma Peláez, neurofisioterapeuta en Hospital Clínic de Barcelona.
En este tipo de enfermedades, la fisioterapia, por un lado, trabaja para la prevención de complicaciones y, por otro, para minimizar su impacto en la vida de las personas o mantener la funcionalidad el mayor tiempo posible.
Tras un daño cerebral, por ejemplo, es vital su actuación para aprovechar los primeros meses tras el daño y minimizar las secuelas, y a largo plazo, para mantener la funcionalidad. De hecho, el fisioterapia es de las piezas más importantes de los equipos multidisciplinares que deben formar los equipos de neurorrehabilitación. "Somos la disciplina que más ayuda a los pacientes a preservar y mejorar la capacidad de desplazarse y, por tanto, su autonomía. Nuestro papel en la neurorrehabilitación es mejorar o mantener las funciones del sistema musculoesquelético que se han perdido debido a esa lesión", explica Ana Herrero.
Somos la disciplina que más ayuda a los pacientes a preservar y mejorar la capacidad de desplazarse o moverse
Además, contribuyen a reducir dolores, contracturas… e incluso puede prevenir más daños a largo plazo, "en muchos casos, prevenimos, rigidez… e incluso operaciones. Nos asocian a enfermedades, pero nuestro papel es esencial en el mantenimiento y la prevención", insiste.
En las enfermedades neurodegenerativas su labor es igual de importante, pues aunque son conscientes de que hay funciones que no se van a recuperar y que la enfermedad va a seguir su curso, contar con un tratamiento continuado de fisioterapia contribuye a mejorar su calidad de vida y su movilidad,y a retrasar la discapacidad y la dependencia. "En patologías como esclerosis múltiple, alzhéimer, párkinson…, nuestro objetivo es mantener al paciente en las mejores condiciones el mayor tiempo posible", explica.
En definitiva, la fisioterapia consigue en este tipo de enfermedades que la persona sea autónoma durante más tiempo, "y eso mejora su calidad de vida, que es lo primordial, y además ahorra mucho dinero en sanidad, en dependencia… Por ejemplo, en un residencia se necesitan muchos más recursos cuando un paciente está encamando, es mucho más caro".
Reivindicaciones históricas
Ana Herrero de Hoyos, tanto como presidenta de la Comisión de Neurología del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid, como candidata a decana, tiene muchas cosas que reivindicar en este día de la fisioterapia, tanto para los profesionales como para los pacientes.
Para los profesionales, que se apueste más por ellos, por su formación específica y porque se mejoren sus condiciones de trabajo. "A pesar de que cada vez se demandan más fisioterapeutas especializados en neurorrehabilitación, hay pocos por falta de especialización y por la precariedad que hay en el sector en general. De los 14.000 colegiados que hay en Madrid, que nos dediquemos a la neuro somos menos de 900 y no paran de llamarnos de asociaciones porque hay mucha demanda. La neurorrehabilitación es muy vocacional, porque ves cosas muy duras y la mayoría de las enfermedades no se curan, siempre podemos mejorar la calidad de vida, la movilidad… Eso no se valora como debería, y esto desanima mucho a los estudiantes de fisioterapia", asegura.
En todas las discapacidades haría falta un fisio, y más en las enfermedades neurológicas porque todas conllevan un deterioro musculoesquelético
Para los pacientes, reivindica que esta figura esté más presente en la sanidad pública y que, cuando tengan una enfermedad neurológica, no solo tengan derecho a un tratamiento farmacológico, sino también a la fisioterapia en todas las fases, no solo en la aguda y la subaguda como ocurre ahora.
"Prácticamente en todas las discapacidades haría falta un fisio, y tiene que estar en todas las enfermedades neurológicas porque todas conllevan un deterioro del sistema musculoesquelético. Para minimizar o retrasar la dependencia, el fisioterapeuta es una figura esencial, y más en sociedad cada vez más envejecida", insiste.
Ana Herrero, que es además Consejera de Fundación Dignia, se queja de que en muchos ámbitos los sigan viendo como ‘los masajistas’, cuando la fisioterapia es mucho más: "Son técnicas, habilidades, conocimiento del cuerpo humano, movimiento… y en enfermedades tan duras, somos una persona que apoya, que acompaña, ayuda y asesora, tanto al paciente como a sus cuidadores y familiares. Hay que reivindicar la neurofisioterapia, porque hacemos mucho por la prevención, por el mantenimiento, por la calidad de vida…".