(BUENOS AIRES).- “ahora deberá pensar qué quiere hacer con su carrera”, señaló Ángel Di María después de la derrota. Rosario Central perdió 1-0 ante Corinthians en la Neo Química Arena y quedó eliminado de la Copa Libertadores 2026, en la vuelta de los octavos de final. El gol de Breno Bidon, convertido a poco más de diez minutos del final, terminó con la ilusión del equipo rosarino.
La serie había llegado abierta a Brasil porque el partido de ida, disputado en el Gigante de Arroyito, terminó 0-0. Central necesitaba conseguir un resultado positivo para avanzar y tenía argumentos para soñar con volver a ubicarse entre los ocho mejores de América. El equipo rosarino había realizado una gran fase de grupos y contaba con Ángel Di María como una de sus principales figuras. Esa campaña había terminado con 13 puntos y solamente un gol recibido.
El partido fue disputado durante buena parte del desarrollo y ninguno de los dos equipos logró sacar diferencias. Rosario Central tuvo algunas aproximaciones, aunque le costó transformar sus avances en situaciones claras de gol. Jeremías Ledesma tuvo una participación importante para mantener con vida al conjunto argentino en distintos pasajes de la noche. Esos intentos no alcanzaron para que el Canalla se pusiera en ventaja.
La expulsión de Raniele modificó por un momento las condiciones del segundo tiempo. El futbolista recibió inicialmente la tarjeta roja, pero el VAR intervino y finalmente la expulsión fue anulada, por lo que Corinthians dejó de jugar con un hombre menos. Durante ese tramo, Central tuvo superioridad numérica y momentos favorables, pero no consiguió aprovechar la oportunidad para ponerse en ventaja.
Breno Bidon definió la serie a los 79 minutos, cuando el partido parecía encaminarse otra vez hacia los penales. El jugador apareció dentro del área y sacó un remate bajo después de una asistencia de Memphis Depay, para vencer a Ledesma y establecer el 1-0. El golpe dejó a Central obligado a buscar el empate en los minutos finales, pero el equipo ya no encontró respuestas para cambiar el resultado.
Los minutos finales tuvieron a Rosario Central obligado a adelantarse, aunque la reacción no alcanzó. Enzo Copetti contó con algunas posibilidades y Campaz intentó generar peligro, mientras Corinthians cerró los espacios y sostuvo la ventaja hasta el pitazo final. La búsqueda del empate no alcanzó para llevar el partido a los penales. El conjunto brasileño hizo valer la localía y avanzó a los cuartos de final después de imponerse por la mínima.
La eliminación resultó especialmente dura para un equipo que había construido una campaña capaz de despertar ilusión. La ida también había dejado una buena imagen defensiva, pero en los 180 minutos de la serie ante Corinthians se convirtió apenas un gol, un dato que expuso el peso de la falta de eficacia. Ángel Di María quedó visiblemente afectado tras la derrota y dejó abierta la posibilidad de analizar su futuro. Corinthians continúa su camino en la Copa Libertadores y Rosario Central se despide del certamen continental.