Apagón de Moncloa en Ceuta: cuatro días sin ministros y Sánchez los convoca una semana después

2026/08/06

Tres miembros del Gobierno se han desplazado a Ceuta en la última semana ante lo que ha sido la mayor entrada irregular de personas en territorio español desde la Marcha Verde. Lo hizo el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, el pasado viernes, acompañado del titular de la cartera de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que permanecería un día más en la ciudad autónoma. Y ayer, tras cuatro días sin presencia de ministros sobre el terreno, llegó a Ceuta la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Ese reducido desembarco, unido a que ni la responsable de Defensa ni el de Exteriores se han trasladado a la ciudad en estos días, da cuenta de que el Gobierno no pretende escalar políticamente lo sucedido. Y, especialmente, que no quiere hacerlo en lo relativo a la relación con Marruecos.

Contrasta el limitado despliegue de ministros en Ceuta visto estos días con, por ejemplo, la imagen que quiso dar el Ejecutivo cuando, a finales de 2020, Canarias atravesó una de sus peores crisis migratorias. Al archipiélago se desplazaron los entonces ministros de Migraciones, José Luis Escrivá, y Transportes, José Luis Ábalos, a la par que Marlaska se reunía en Rabat con su homólogo marroquí. En diciembre de 2023, tras varios meses de presión migratoria sobre las islas, el Gobierno volvió a desplegarse: Marlaska, Elma Saiz -que tomó el relevo a Escrivá en Migraciones- y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, acompañaron a la entonces comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, en su visita a Canarias, mientras el titular de Exteriores, José Manuel Albares, se encontraba de visita en Senegal y Mauritania, países también clave en materia migratoria.

En mayo en 2021, cuando se produjo en Ceuta el cruce masivo de inmigrantes que es el precedente más inmediato al de este año, el despliegue gubernamental en la ciudad autónoma sí se pareció algo más al de esta vez: Sánchez y Marlaska viajaron allí al día siguiente del aluvión de llegadas. Sin embargo, aunque no lo hizo en términos de presencia, La Moncloa sí dio mayor trascendencia política a lo ocurrido: la entonces titular de Exteriores, Arancha González Laya, citó a la embajadora marroquí -entonces, las relaciones con el país vecino no atravesaban un buen momento, a diferencia de lo que el Gobierno se esfuerza en defender ahora-.

Además, el Ejecutivo organizó en horas un Comité de situación para Ceuta y Melilla, al que se convocó a siete ministros y a la directora del CNI. Un cónclave de urgencia del que, esta vez, no hay constancia. Lo más parecido es la reunión "de coordinación" que está previsto que mantenga hoy Sánchez por videoconferencia con cuatro de sus ministros -Defensa, Interior, Migraciones e Infancia- y el secretario de Estado de Exteriores. Ocho días después de la avalancha.

Si el reducido despliegue en Ceuta es síntoma de la pretensión del Gobierno de evitar escalar políticamente lo sucedido, se suma a ello la relevante ausencia de los titulares de Defensa y Exteriores, dos carteras -junto a Interior- con un papel trascendental en la protección de las fronteras y las relaciones con Marruecos.

Sánchez se desplazó a la ciudad autónoma el viernes acompañado de Marlaska y, aunque definió lo sucedido como un "ataque a la integridad territorial de España", evitó atribuir responsabilidad alguna a Rabat. Se centró en recalcar la necesidad de "recuperar la normalidad", sin confrontar con Marruecos y limitando así la crisis a un asunto de seguridad, no a un conflicto diplomático. Que Albares no se haya desplazado a Ceuta -sí ha mantenido conversaciones con su homólogo marroquí, pero no presencialmente- contribuye a esa idea de no escalar la situación a un asunto de política exterior. También es llamativo que la titular de Defensa, Margarita Robles, la única ministra del Ejecutivo que sí ha instado a Rabat a analizar lo ocurrido, no haya ido a Ceuta, pese al desplegarse el Ejército allí.

Ayer llegó a la ciudad la titular de Infancia, Sira Rego, y mantuvo una reunión telemática sobre esta cuestión la ministra de Migraciones, Elma Saiz, pero en ambos casos su papel en la crisis se enfoca en lo humanitario, dejando a un lado lo relativo a Marruecos.

En todo caso, la visita de Rego a Ceuta llega una semana después de que se produjera el cruce irregular de 72.000 personas, y cuando sobre el terreno se empieza a cuestionar la labor humanitaria que está realizando el Gobierno. En el mismo contexto llegó, ayer, la reunión de Saiz, que delegó su presencia en la ciudad en la secretaria de Estado de Migraciones. Ni la ministra de Sanidad ni el de Política Territorial, que también tienen cierto papel en esta crisis, se han trasladado a Ceuta.