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El departamento de Estado de Estados Unidos le dio luz verde a la posible venta de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk para la Argentina con un costo total estimado de u$s 140 millones.
Esto fue confirmado por el embajador estadounidense Peter Lamelas, quien compartió la noticia a través de su cuenta oficial en X al afirmar que “Argentina recibirá helicópteros Black Hawk reacondicionados en entregas escalonadas”. En esa misma línea, agregó que no se trataba solo de equipamiento. “Es llegar a tiempo y salvar vidas”, completó. A los helicópteros se sumarán dos motores y otros artículos de defensa.
Washington enmarcó la venta dentro de sus objetivos de política exterior, con el argumento de reforzar la seguridad de un “aliado importante no perteneciente a la OTAN”, estatus que la Argentina mantiene desde hace años. El organismo remarcó que el país sudamericano no tendrá dificultades para absorber el nuevo equipamiento en sus fuerzas armadas y que la transacción no exigirá el envío de personal estadounidense adicional.
Luz verde de Washington: qué comprará Argentina
Según la información del comunicado oficial del departamento de Estado, el paquete aprobado incluye, además de las aeronaves, dos motores T700-GE-701D, fabricados por la división aeroespacial de General Electric —los mismos que equipan a los helicópteros de ataque Apache—.
También contempla sistemas de referencia de rumbo, transpondedores de Identificación Amigo o Enemigo (IFF), radios de alta y muy alta frecuencia, un GPS Garmin GTN-750 y un transmisor localizador de emergencia, entre otros componentes catalogados como “no mayores”.

Equipamiento para rescate y capacitación
La operación suma dispositivos orientados a misiones de rescate, como sistemas de extracción rápida por inserción de cuerda, equipos de polipasto y el Bambi Bucket, usado para combatir incendios desde el aire. El acuerdo prevé, además, cascos, repuestos, herramientas de prueba, documentación técnica, programas de entrenamiento para las tripulaciones y servicios de apoyo logístico a cargo de personal estadounidense.
El contrato quedará en manos de Sikorsky, subsidiaria de Lockheed Martin con sede en Connecticut. El Departamento de Estado aclaró que todavía no existe registro de acuerdos de compensación (offset), ya que esas negociaciones dependen directamente del comprador y el contratista.
Reemplazo de una flota veterana
El Black Hawk lleva cerca de 50 años en operación y hoy lo utilizan más de treinta países, entre ellos Colombia y Brasil. Hasta el momento, la Argentina contaba con una sola unidad, destinada al traslado presidencial. Las cuatro nuevas aeronaves apuntan a reemplazar a los Bell UH-1H/Huey II del Comando de Aviación del Ejército, una flota con varias décadas de uso.
El texto oficial subraya que la venta “no alterará el equilibrio militar básico en la región” y que no habrá impacto negativo en la preparación de defensa de Estados Unidos como consecuencia de esta transacción.