Arruabarrena eligió al defensor que quiere en Boca, pero Riquelme frenó la operación: «Es demasiado»

2026/08/22

(BUENOS AIRES).- Boca mantiene un desacuerdo entre Rodolfo Arruabarrena y Juan Román Riquelme por el mercado de pases, de cara al clásico ante Racing del próximo domingo. El entrenador pidió sumar un marcador central y un volante, mientras que el presidente acepta avanzar por un defensor, pero no contempla incorporar un mediocampista si antes no se produce una salida. La diferencia concentra la discusión en el refuerzo para la defensa y en el precio que el club está dispuesto a pagar.

Francisco Álvarez es el defensor elegido por Arruabarrena para reforzar el plantel. El jugador de Argentinos Juniors tuvo un gran primer semestre y fue considerado uno de los mejores futbolistas del ámbito local, pero su cotización representa el principal obstáculo. Argentinos Juniors pidió 7 millones de dólares por su pase, una cifra que Riquelme considera demasiado elevada; también se mencionó una valuación de entre 6 y 7 millones.

Rodolfo Arruabarrena le pidió a Riquelme un defensor central derecho y un volante. El entrenador pretende que llegue un zaguero incluso si Lautaro Di Lollo continúa en el plantel, mientras que el presidente aceptó hacer un intento por un marcador central sin condicionarlo, en principio, a la salida de otro defensor. La diferencia más marcada aparece en la mitad de la cancha.

Juan Román Riquelme considera que el mediocampo está cubierto y no avanzará por un refuerzo en esa zona. Para sumar un volante, Boca necesitaría que se vaya un jugador importante de la rotación habitual. Lautaro Di Lollo, en tanto, tiene sondeos para salir, una situación que puede modificar la postura del presidente sobre los próximos movimientos.

El contrapunto entre los dos dirigentes genera tensión porque el equipo mostró en el campo la necesidad de reforzar la defensa. La continuidad de Di Lollo no cambia la evaluación de Arruabarrena, que insiste con la llegada de un central. Riquelme, en cambio, mantiene una postura más condicionada por las salidas y por el costo de las operaciones.

Santiago Núñez apareció como una alternativa para la defensa y pertenece a Estudiantes de La Plata. La operación no es sencilla porque el club disputa la Copa Libertadores. Kevin Lomónaco también fue ofrecido a Boca por su representante y recibió la aprobación de Riquelme, pero Arruabarrena lo rechazó porque busca otro perfil de zaguero central. Nacho Vázquez, de Platense, fue mencionado entre las demás opciones.

Las primeras conversaciones entre Riquelme y Arruabarrena habían mostrado coincidencias en varios nombres. Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia llegaron con el visto bueno de ambos. Cuando aceptó ser nuevamente entrenador de Boca, Arruabarrena había pedido tener total poder de decisión para buscar futbolistas y armar el plantel profesional, y Riquelme aceptó correrse de esas decisiones. La conversación que expuso la diferencia ocurrió durante el vuelo que llevó a Boca a Paraguay para enfrentar a Recoleta por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El próximo domingo, ante Racing, la discusión seguirá abierta mientras se define si avanza la búsqueda de un zaguero y si una salida modifica la postura sobre el mediocampo.