(BUENOS AIRES).- “El mercado está complicado, pero siempre alguna ‘lista’ le paso al Presidente…”, dijo Rodolfo Arruabarrena, exentrenador de Boca Juniors, al referirse a la búsqueda de un centrodelantero en este mercado de pases.
El Vasco fue consultado por una de las grandes preocupaciones del club y no esquivó la respuesta. Explicó que el escenario actual no es sencillo para los clubes argentinos y que la competencia con otras ligas vuelve todo más cuesta arriba. “El mercado está complicado”, insistió el exdirector técnico, aunque dejó en claro que mantiene un canal abierto con la cúpula de la institución para sugerir opciones.
La necesidad de incorporar un goleador de área en Boca no es nueva, pero se agudiza en cada ventana de transferencias. La dirigencia evalúa alternativas de manera constante, aunque los obstáculos aparecen rápido: los altos costos de las transferencias, la fuerte competencia de mercados internacionales y la escasa disponibilidad de delanteros de nivel dispuestos a jugar en el fútbol argentino.
A la hora de ponerle fichas a un nombre, en el club tienen en claro el perfil que pretenden. El nueve ideal que busca Boca debería reunir presencia física en el área, capacidad goleadora comprobada, experiencia para jugar bajo presión y una adaptación rápida al ritmo de la liga doméstica. Esas cualidades, explican, no abundan en una vidriera que hoy ofrece pocas certezas.
Arruabarrena no ocupa un cargo formal en la estructura actual del fútbol xeneize, pero dejó entrever que su teléfono sigue activo. La revelación de que le acerca listados al Presidente muestra que su palabra todavía pesa en los pasillos del club, aunque el momento para concretar alguna de esas sugerencias no parezca el más favorable. El Vasco conoce los tiempos y las limitaciones de un contexto donde pocos delanteros de jerarquía están disponibles a un precio razonable.
Por ahora, no hay nombres confirmados sobre la mesa ni negociaciones avanzadas que puedan trascender. Las opciones existen y se analizan puertas adentro, pero la cautela domina las decisiones. Las evaluaciones del Consejo de Fútbol contemplan tanto el costo del pase como la capacidad de adaptación inmediata al plantel que dirige Fernando Gago, un factor que achica aún más el margen de candidatos viables.
La búsqueda, de todos modos, no se detiene. La frase de Arruabarrena confirma que el trabajo silencioso sigue su curso y que la dirigencia mantiene la esperanza de encontrar un centrodelantero antes de que se cierre el libro de pases. El club necesita un nueve que garantice gol y que soporte la exigencia de jugar en la Bombonera, y los próximos días serán clave para definir si aparece el nombre que encaje con ese pedido.