Un policía de 21 años fue asesinado durante la madrugada de este sábado por dos delincuentes que le robaron la moto. El agente, que llevaba puesto el uniforme de gala porque tenía que participar de un desfile, fue atacado a tiros y quedó tendido en la calle.
El crimen ocurrió alrededor de las 5 de la mañana, en la esquina de Fortunata García y Colón, en San Miguel de Tucumán. La víctima fue identificada como Kevin Samuel Rueda, quien, según las primeras informaciones, estudiaba para convertirse en suboficial.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, Rueda circulaba en una Honda Wave cuando fue interceptado por al menos dos delincuentes. Los agresores le dispararon y escaparon del lugar a bordo de la moto del joven.
El ruido del disparo alarmó a los vecinos de la zona. Algunos salieron de sus casas y encontraron al policía herido, por lo que llamaron de inmediato al 911.
Cuando los efectivos llegaron, Rueda ya había fallecido como consecuencia de la herida de arma de fuego.
El detalle del uniforme de gala y la aparición de la moto del joven policía asesinado
Los investigadores buscan determinar si los delincuentes sabían que Rueda era policía al momento del ataque. Según los testimonios recogidos hasta ahora, habría existido una persecución antes del robo.
Otro dato importante es que el joven llevaba el uniforme de gala debajo de otras prendas, porque debía participar del desfile. Por eso, una de las hipótesis de los investigadores es que, quizás, los atacantes no se dieron cuenta de que se trataba de un integrante de la fuerza.
Como la causa está una etapa inicial, todavía no pudo establecerse si Rueda llegó a identificarse como policía durante el asalto. Ese dato podría ser importante para reconstruir el ataque y determinar qué ocurrió antes del disparo.
Horas después del homicidio, la Policía realizó un rastrillaje en un sector descampado cercano al Canal Sur y encontró la moto que le habían robado a la víctima.
La Honda Wave blanca y negra estaba escondida entre una plantación de caña de azúcar, a unos 40 metros de un camino de tierra, en la zona de Diagonal 26/31 Suroeste y Miguel Lillo.
El vehículo fue sometido a distintos peritajes en busca de huellas u otros rastros que puedan ayudar a identificar a los responsables. Una vez realizados los estudios, quedó secuestrado y bajo la custodia de la División Homicidios.
Cómo avanza la investigación por el crimen
Kevin Samuel Rueda, oriundo de la ciudad tucumana de Bella Vista, era integrante de la Policía y, además de cumplir con su trabajo, estudiaba para convertirse en suboficial. Su muerte generó dolor entre sus compañeros y sus seres queridos, quienes remarcaron el esfuerzo que hacía para continuar con su formación dentro de la fuerza.
"Querido Kevin, mi querido alumno bueno, respetuoso, soñador y muy trabajador. Te vi desde niño en la escuela, luego en nuestro CeMI y tuve el orgullo de saludarte todas las semanas cuando ya vestías tu uniforme, la noticia de tu partida me duele en el alma, pido justicia por vos y consuelo para tu hermosa familia", lo despidió una docente.
La investigación quedó en manos del fiscal Carlos Sale, titular de la Unidad Fiscal de Homicidios II, con la intervención de la auxiliar Luz Becerra.
"Hemos sufrido una pérdida de una persona muy valiosa para la provincia, un servidor público", lamentó Sale en diálogo con el medio Tendencia de noticias.
Como parte de las medidas, los investigadores analizan las cámaras de seguridad ubicadas en los alrededores del lugar donde ocurrió el crimen. El objetivo es reconstruir los movimientos de los delincuentes antes y después del ataque.
También intentan establecer qué recorrido hicieron luego de robar la moto, hacia dónde escaparon y cómo llegaron hasta el sector donde finalmente escondieron el vehículo.