Mucho antes de que TikTok convirtiera en estrellas a adolescentes de todo el mundo, Greyson Chance ya había demostrado el poder de la viralidad. Con apenas 12 años, un vídeo suyo interpretando Paparazzi de Lady Gaga al piano dio la vuelta al planeta y le convirtió en una de las primeras grandes celebridades nacidas de YouTube.
Lo que parecía el comienzo de una carrera meteórica acabó siendo un recorrido mucho más complejo, marcado por la presión de la industria, la búsqueda de su identidad artística y alguna etapa de reinvención.
Chance tenía solo 12 años cuando, en abril de 2010, actuó en un festival escolar de Oklahoma interpretando Paparazzi. Su versión impresionó por su voz, su dominio del piano y la naturalidad con la que se desenvolvía sobre el escenario. El vídeo acumuló millones de reproducciones en apenas unos días y llamó la atención de Lady Gaga y de Ellen DeGeneres, quien lo invitó a su programa y acabó fichándolo para su sello discográfico Eleveneleven.
En 2011 publicó su primer álbum, Hold On 'Til the Night, del que salieron canciones como Unfriend You y Waiting Outside the Lines. Durante un tiempo fue presentado como una de las grandes promesas del pop juvenil estadounidense, comparándose incluso con Justin Bieber por la rapidez con la que había alcanzado la fama.
Sin embargo, el éxito inicial no tuvo la continuidad que muchos esperaban. Tras unos primeros años muy expuestos mediáticamente, Chance fue perdiendo presencia en la industria musical estadounidense. Él mismo ha explicado que sufrió las consecuencias de haber alcanzado la fama siendo un niño y que su relación profesional con Ellen DeGeneres terminó siendo mucho más complicada de lo que el público imaginaba.
En 2022 rompió definitivamente su silencio en una entrevista para Rolling Stone, donde aseguró haberse sentido "abandonado" por la presentadora después del impulso inicial de su carrera. También relató la enorme presión que sufrió durante aquellos años y cómo necesitó recuperar el control sobre sus propias decisiones artísticas.
En paralelo, Greyson fue redefiniendo su sonido. En 2017 hizo pública su homosexualidad y comenzó a escribir canciones mucho más personales. Álbumes como Portraits (2019), Trophies (2021) y especialmente Palladium (2022) mostraron una evolución hacia un pop más adulto, íntimo y alejado de la imagen de niño prodigio con la que había saltado a la fama.
2025 también fue un año especialmente complicado en lo personal. El cantante reveló que sufrió un colapso pulmonar que le obligó a cancelar planes profesionales y replantearse el rumbo de su carrera. Tras recuperarse, decidió romper con su equipo de representación y volver a hacer música bajo sus propias condiciones, asegurando que quería recuperar la libertad creativa que había sentido años atrás.
Hoy, con 28 años, Chance continúa publicando música, actuando en directo y manteniendo una relación muy cercana con sus seguidores. A diferencia de aquel niño que se hizo famoso casi por accidente, ahora parece haber encontrado un equilibrio entre el éxito y la independencia artística. Su historia se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de cómo la fama viral puede abrir muchas puertas, pero también exigir un precio muy alto a quienes la viven demasiado pronto.