Así es La Copita Asturiana, el restaurante en Madrid con más de 70 años donde los Javis grabaron parte de ‘La bola negra’

2026/10/10

María Mayo está sentada al fondo del salón, apoyada en una pared con la bandera de su Asturias, Patria Querida. Entre sus labores está anotar las reservas de La Copita Asturiana, el restaurante que regenta desde hace seis décadas y que sale en La Bola negra, la exitosa obra de Los Javis. Ni unas muletas le quitan la sonrisa.

Nacida hace 85 años en el concejo de Valdés, lleva desde los 16 en Madrid, cuando llegó con Pepe, su marido: "Vinimos a probar fortuna", recuerda con nostalgia.

A finales de los 50 decidieron abrir un bar en la calle Tabernillas y llamarlo La Copita Asturiana como homenaje a su tierra. Heredaban la ubicación de un antiguo despacho de vinos del que ellos eran clientes.

Las paredes del local están adornadas con fotografías de aquella época. María, veinteañera con delantal; Pepe escanciando sidra; o la familia completa sonriendo tras la barra de latón de 1904, que todavía conservan, al igual que su icónica fachada roja, calificada por el Ayuntamiento como elemento protegido.

Los primeros años, la vida de La Copita Asturiana se hacía en la barra. "Servíamos a camioneros, taxistas, trabajadores", cuenta. El tráfico pasaba por la puerta y La copita era parada habitual. En los fogones, María, que heredó las habilidades culinarias de su madre.

Los platos eran sencillos, pero contundentes, propios de la gastronomía asturiana: lacón, caldo o patatas a la fayona, receta tradicional de su aldea natal. El paso del tiempo trajo clásicos como la fabada, las fabes con almejas, pote asturiano -el favorito de María- o cachopo. De postre, arroz con leche, según una receta de la madre de María, o flan de queso.

Fotografías históricas de la familia de María.

Fotografías históricas de la familia de María.L. B. A.

El boca a boca fue desgranando las virtudes de una cocina que recordaba a las mesas asturianas: producto de primera calidad (fabes de agricultores de Luarca y compango de Tineo), raciones generosas y precios contenidos.

Los monos de trabajo comenzaron a compartir espacio con trajes y corbatas. Aquí podías encontrar al mecánico o tendero del barrio o a políticos, como el alcalde Barranco, o altos directivos. Sin olvidarnos de famosos como Maribel Verdú, Carlos Herrera o los Javis.

Estos últimos "son clientes desde hace muchos años y son encantadores", explica José María, yerno de María. Olga, su mujer, dejó en 2018 su trabajo en la banca para llevar el local con su madre.

"Nos llamaron de una productora para decirnos que querían grabar una película; nosotros encantados", cuenta. Poco después, supieron que los Javis querían que su bar saliera en la cinta. "Estuvieron un día entero, el 6 de octubre [de 2025]", recuerda María. La jornada comenzó a las 6.30 h., preparando la fabada que Lola Dueñas y Carlos González toman en la escena.

"Hicimos una olla entera, así de grande", dice Olga mientras abarca con sus brazos un gigantesco círculo. El número de tomas obligaba a cambiar habitualmente el plato para que pareciera como recién cocinado.

En la escena estaba previsto que fuera María la que sirviera el plato, pero la necesidad de hacer muchas tomas la echó para atrás. La sustituta fue su hija Olga. De todas las opciones que grabaron, se añadió en el montaje una imprevista. "No estaba en el guion que se rompiera la copa, pero les gustó como quedó", cuenta. "Los extras del fondo son clientes habituales", añade José María.

El bar no es una localización más. "Los Javis querían que se reconociera que era La Copita Asturiana, lo que se comenta en la película de que Mari y Pepe llevan aquí desde 1959, es la realidad", dice José María.

María, su hija y su yerno vieron el largometraje el día del estreno en cines. No pudieron evitar la emoción al ver el local en la gran pantalla.

Días después, el teléfono no para de sonar. A los clientes habituales se unen nuevos, como una japonesa que vio el film en el festival de Toronto y viajó hasta Madrid para conocerles. María se resiste a quedarse en casa y prefiere sentarse en su mesa y apuntar las reservas: "Este es mi hogar".

La Copita Asturiana: Tabernillas, 13. Madrid. Precio medio: 30 euros. www.lacopitaasturiana.com