El Banco Santander prevé poner en marcha un nuevo programa de recompra de acciones a finales de agosto, previsiblemente el día 24, al que destinará hasta 1.825 millones con el objetivo de amortizar capital. La actual política de remuneración contempla aproximadamente la distribución de la mitad del beneficio a parte iguales entre efectivo y recompras de títulos propios.
En este sentido, el consejo de administración del banco ha aprobado la implementación de este nuevo programa de recompra de acciones por un importe equivalente al 25% del beneficio ordinario del grupo en la primera mitad del año, es decir, unos 1.825 millones. La entidad obtuvo un beneficio neto de 7.328 millones, un 15% más, en el primer trimestre del año, cifra que se eleva a 8.973 millones (+31%) si se tiene en cuenta la plusvalía obtenida por la venta del negocio en Polonia.
En el momento actual, la entidad está inmersa en un programa que espera concluir el próximo 21 de agosto y la idea pasa por iniciar el siguiente en los tres días posteriores. El Santander ya cuenta con los permisos regulatorios del regulador, por lo que espera iniciar la citada recompra en la fecha acordada y adquirir un máximo de 1.468,9 millones de acciones.
Asumiendo que el precio medio en ejecución fuera de 12,1 euros, el número máximo de acciones que adquiriría sería de aproximadamente 150,8 millones de acciones, cerca del 1,026% del capital social del banco. La recompra se extendería 98 sesiones bursátiles, por tanto, si empieza el 24 de agosto finalizaría previsiblemente el 8 de enero de 2027.
La política de remuneración al inversor tiene un papel prioritario en el marco de su plan estratégico 2026-2028. En concreto, esta hoja de ruta contempla un aumento del dividendo en efectivo hasta aproximadamente el 35% de las ganancias totales del grupo a partir de los resultados de 2027 y destinará alrededor del 15% a las recompras de títulos propios, con el que espera más que duplicar el pago en efectivo por acción en 2028 frente al de 2025. Con ello, mantiene el porcentaje de beneficio que reparte en el 50%.
El banco se comprometió el año pasado a realizar adquisiciones de títulos por al menos 10.000 millones con cargo a las cuentas de 2025 y 2026. En conjunto, anticipa un beneficio de 20.000 millones para 2028 al calor del crecimiento en clientes en todos los mercados en los que operan, hasta los 210 millones, frente a los 182 millones que contabilizaba al término de junio. Esta cifra no incluye los cuatro millones de clientes que espera agregar de la adquisición de Webster Bank en Estados Unidos, cuya operación prevé cerrar el próximo 20 de agosto.
De cara a este ejercicio, desde la entidad ya anticipan unas ganancias superiores a las obtenidas en el conjunto de 2025 y que ascienden a 14.100 millones, dado que a la previsible mejora del negocio se unirá también la contribución de TSB en Reino Unido, que computa en la cuenta de resultados desde el pasado 1 de mayo.