
Billy Gibbons, guitarrista de ZZ Top, recordó que Ozzy Osbourne convirtió una fiesta junto a la piscina del Sunset Marquis en una situación peligrosa después de romper un vaso y provocar que otros invitados hicieran lo mismo.
El episodio forma parte del documental If These Walls Could Rock, que reconstruye la relación de varias figuras de la música con el hotel de West Hollywood, entre ellas la familia Osbourne, que pasó allí varios veranos mientras el cantante realizaba giras por Estados Unidos.
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Para Sharon Osbourne, el hotel ocupaba un lugar central en la vida familiar antes de que tuvieran una casa propia en Los Ángeles. En el documental, señaló que ella, Ozzy y sus hijos se instalaban allí durante los recorridos estadounidenses del líder de Black Sabbath. El establecimiento ofrecía privacidad a una familia que convivía con la exposición pública y con la fama del músico.
Sharon explicó que Ozzy encontraba en el lugar un ambiente donde podía moverse sin las restricciones que enfrentaba en otros espacios.
“Le habría encantado estar aquí porque podía pasear libremente. Podía pasear por el jardín”, recordó. Según relató, el cantante saludaba a los huéspedes de los bungalows durante sus recorridos y vivía esas estadías como si estuviera entre amigos.
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Kelly Osbourne definió al Sunset Marquis como uno de los pocos hoteles donde su padre podía comportarse con libertad sin atraer una atención inmediata.
“Nos echaban de todas partes, pero no del Sunset Marquis”, afirmó en la producción. Para ella, el establecimiento era un espacio en el que Ozzy podía conservar parte de su vida cotidiana pese a la imagen pública asociada al rock y a los excesos de la época.
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La hija del artista también evocó sus propias experiencias durante aquellas temporadas. Contó que recorría el hotel y sus jardines cuando era niña, en una dinámica que comparó con la protagonista del libro infantil Eloise. Más tarde, ya adolescente, situó allí episodios personales que incluyeron su primer beso, su primera bebida alcohólica y el consumo de cocaína que, según dijo, le ofreció un amigo músico de su padre.
El testimonio de Billy Gibbons aporta una de las escenas más llamativas del documental. El guitarrista de ZZ Top recordó que coincidió con Ozzy en la piscina del Sunset Marquis, donde el cantante le propuso replicar una costumbre que había visto en un restaurante llamado Le Pirate. La idea consistía en arrojar un vaso al final de la noche para hacerlo añicos.
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Gibbons relató que advirtió sobre el riesgo porque había invitados descalzos alrededor de la piscina. Aun así, Ozzy rompió su vaso y otros asistentes siguieron el gesto.
“En 30 segundos, todos los vasos que rodeaban la piscina se hicieron añicos. Y se volvió tan peligroso que nadie podía salir”, contó el músico. El episodio extendió la reunión hasta la madrugada, de acuerdo con su relato.
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La anécdota ilustra el lugar que el hotel tuvo para artistas vinculados al rock en Los Ángeles. El documental reúne recuerdos de músicos y celebridades que frecuentaron el establecimiento, conocido por sus bungalows y por su relación con la industria musical.
Para Gibbons, aquella noche condensó el tipo de situaciones que podían ocurrir en el lugar cuando coincidían figuras de la escena.
Ozzy Osbourne murió en julio de 2025, a los 76 años. Su esposa y su hija participan en If These Walls Could Rock para reconstruir una etapa de la vida familiar marcada por las giras, las estadías en el hotel y la convivencia con otros músicos. El documental está disponible en Apple TV y Amazon Prime Video.
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