El debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) sumó un elemento inesperado en la mesa de decisiones de la Casa Rosada. En el encuentro que mantuvo el presidente Javier Milei con diputados y senadores de La Libertad Avanza, la atención se desvió por un instante de la macroeconomía para concentrarse en la transparencia institucional.
El diputado Santiago Santurio (titular de la comisión de Legislación General) planteó la necesidad de blindar por ley al INDEC para evitar cualquier manipulación futura de las estadísticas oficiales por parte de las administraciones centrales.
La propuesta, que busca contrarrestar el fantasma de las intervenciones y las causas judiciales por subdeclaración de inflación que arrastra el kirchnerismo, recibió el visto bueno inmediato del jefe de Estado.
El cerrojo contra la máquina de hacer billetes
Las explicaciones del Presidente ante la tropa legislativa apuntaron a desarmar la reforma que Mercedes Marcó del Pont instrumentó en el año 2012. El proyecto de ley en preparación busca establecer límites definitivos al financiamiento público.
Los puntos centrales de la reforma que diseña el oficialismo contemplan:
- Misión única: restringir la función del BCRA exclusivamente a la preservación del valor de la moneda.
- Financiamiento prohibido: vetar de forma total la asistencia al Tesoro Nacional, tanto de manera directa como indirecta.
- Fin de los «dibujos»: eliminar la distribución discrecional de utilidades y dividendos de la entidad hacia el Poder Ejecutivo.
- Sanciones duras: establecer un régimen de responsabilidades penales y administrativas severas para las futuras autoridades del banco que incumplan los límites de emisión.
El Senado y la urgencia de sesionar antes del receso invernal
Mientras la mesa política del Gobierno peina el camino de las leyes que aún están en carpeta, la urgencia inmediata se traslada al Congreso de la Nación. Para este jueves al mediodía está programada una sesión clave en la Cámara Alta, bajo la coordinación de la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, aunque el quórum de 37 legisladores está en duda debido al inicio del receso invernal en varias provincias.
El oficialismo corre contra el reloj para destrabar dos temas prioritarios antes del cierre de julio:
- El pliego de Víctor Pesino: el Gobierno necesita con urgencia la aprobación para que el camarista laboral continúe en funciones; de lo contrario, deberá jubilarse a fin de mes, complicando la estrategia de reformas del sector.
- Inviolabilidad de la propiedad privada: la iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, llega golpeada tras sufrir fuertes modificaciones por parte de la oposición dialoguista, que eliminó los capítulos vinculados a barrios populares y mantiene fuertes disidencias sobre la venta de tierras a extranjeros.
Ante la posibilidad de que la sesión del jueves naufrague por falta de senadores en el recinto, el bloque oficialista ya dejó agendada de forma preventiva una nueva sesión para los primeros días de agosto.
De esta manera, el Palacio de Hacienda busca mantener la iniciativa política y evitar que el foco se desvíe del dato de inflación que se conoce esta tarde, considerado vital para consolidar el sendero de desinflación que defiende el programa económico de Javier Milei.