Burnham lamenta la muerte del exprofesor Jason Arday como una “tragedia” y llama a la reflexión ante el acoso

2026/08/15

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El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, ha lamentado este sábado la muerte del exprofesor de Cambridge Jason Arday, hallado muerto en su domicilio este pasado viernes tras dimitir de su puesto de profesor en la Universidad de Cambridge por acusaciones de plagio, en lo que el mandatario ha descrito como una tragedia antes de llamar a la reflexión tras la furibunda ola de críticas que recibió Arday desde los medios británicos y las redes sociales.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, fue uno de los primeros en vincular la muerte de Arday (que todavía está siendo investigada como un posible suicidio) con un “acoso público inaceptable” y una “humillación pública perniciosa” vinculada especialmente a los hechos de que el exprofesor era negro y neurodivergente, doble objetivo de la derecha británica contraria a los programas de Diversidad, Equidad e Inclusión.

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Dos días antes de su muerte, la Universidad de Cambridge anunció una investigación independiente de las acusaciones contra el exprofesor de 41 años, sin que hasta ahora haya divulgado resultado alguno.

En declaraciones a los medios británicos desde Cornualles, Burnham ha llamado a la calma. “No es momento para juicios precipitados. Es un momento para la reflexión, diría yo, para reflexionar sobre cómo se llegó a esta situación”, ha manifestado.

En un comunicado emitido el sábado, el secretario general del Sindicato Nacional de Educación (NEU), Daniel Kebede, afirmó que Arday había sido objeto de “un ataque público y brutal que desató una diatriba racista”.

“El efecto ha sido escalofriante. Transmite a las personas negras y a otras de entornos subrepresentados que acceder a puestos públicos destacados las convertirá en un objetivo”, afirmo en su reacción a lo acontecido, publicada en la página web del sindicato.

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“Existe una profunda diferencia entre el escrutinio y una campaña pública sostenida que convierte a un individuo en un símbolo de todo lo que la derecha cree que está mal en materia de DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión)”, ha añadido.

“Mi opinión siempre ha sido la misma: independientemente de los comentarios que se hayan hecho, Jason merecía un trato justo y un debido proceso”, ha concluido.