Canadá envió un submarino a 400 metros frente a Groenlandia. Ha encontrado el naufragio del legendario barco de Shackleton

2026/07/28

Puede que su nombre no te suene, pero Ernest Shackleton forma parte de ese Olimpo de exploradores que dieron forma a la Edad Heroica de la exploración antártica. Lo que sí puede que te suene es su historia, porque la hemos visto repetida en infinidad de ocasiones en el mundo del cine, y ahora la vas a ver repetida hasta la saciedad tras haberse encontrado su barco a 400 metros de profundidad. 

Gracias a una expedición de la Royal Canadian Geographical Society, los expertos han fotografiado por primera vez los restos del Quest, el considerado el último barco de Shackleton. Valiéndose del submarino que visitó el Titanic hace 40 años, el equipo de expertos ha podido recorrer los restos del pecio, que se encuentran a 390 metros de profundidad.

El descubrimiento del Quest pertenece a la Heroic Age Expedition, una expedición que persigue descubrir los barcos que se aventuraron en expediciones a la Antártida y que, de una forma u otra, terminaron en el fondo del mar frente a las costas de Canadá y Groenlandia. La intención no es recuperar el barco, porque ya es parte de un espectacular ecosistema de corales y peces, sino estudiarlo y fotografiarlo para poder crear un gemelo digital.

Shackleton no se convirtió en héroe por sus logros, sino por un sonoro fracaso. En una de sus expediciones para cruzar la Antártida a pie de costa a costa, su barco Endurance acabó atrapado y aplastado por el hielo antes incluso de poder pisar tierra. El accidente les dejó a él y a su tripulación a la deriva durante casi dos años hasta que llegaron a una isla perdida. 

Lejos de alegrarse por volver a tierra firme, prometió que salvaría a los 28 hombres de su tripulación y, con un simple bote, navegó 1.300 kilómetros hasta llegar a Georgia del Sur, donde cruzó montañas inexploradas hasta alcanzar la civilización y pedir ayuda. Tras ello, volvió a por sus marineros, consiguiendo que ninguno de ellos perdiese la vida en la expedición. Por si la gesta no te parece lo suficientemente heróica, ten en cuenta que todo esto lo consiguió en 1914.

Shackleton falleció a los 47 años en 1922, pero no lo hizo en la cama, sino de un infarto mientras viajaba a  bordo de otro barco, el Quest, cuando se dirigía a la Antártida para volver a intentar su particular desafío. No fue entonces cuando se hundió, sino tras haber navegado como barco ballenero tras la venta de la familia de Shackleton a otra familia noruega.

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