Catriel Cabellos fue el gran protagonista de la noche en el estadio de Sporting Cristal. El volante convirtió dos tantos en la contundente victoria 4-1 sobre Sport Huancayo, resultado que le permitió al conjunto rimense sellar su pase a las semifinales de la Copa de la Liga 2026.
Al término del encuentro, el jugador habló sobre lo que significó el triunfo para un equipo que venía de tropezar y necesitaba una respuesta inmediata.

Sporting Cristal no comenzó el partido de la manera que esperaba su cuerpo técnico. Sport Huancayo se adelantó en el marcador y puso al equipo local ante una situación incómoda desde temprano. Sin embargo, la reacción no tardó en llegar. “Arrancamos el partido no tan metidos, ellos se encontraron con un gol y nos tocó reaccionar”, reconoció Cabellos con honestidad en Bicolor+.
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El mediocampista explicó que el grupo había dedicado la semana de trabajo a preparar específicamente ese duelo, ya que ambos equipos se habían enfrentado poco tiempo antes. Esa preparación previa, según el propio jugador, fue determinante para que el equipo pudiera revertir el resultado con eficacia y construir una diferencia amplia en el marcador final.
La remontada no fue producto de la casualidad. Cabellos subrayó que la efectividad fue la clave para transformar un inicio adverso en una victoria holgada. El equipo supo mantener la calma, sostener el esquema y aprovechar cada ocasión que se presentó. El doblete del volante fue la expresión más clara de esa solidez ofensiva que terminó por doblegar a un Sport Huancayo que había comenzado con la iniciativa.
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Más allá del resultado puntual, Cabellos puso el foco en el significado que tiene este tipo de victorias dentro de un proceso de equipo. Sporting Cristal llegaba al partido con el recuerdo reciente de la derrota ante Alianza Sullana y que había generado interrogantes sobre el rendimiento del grupo.
Por eso, el triunfo ante los huancaínos tuvo una carga simbólica especial. “Contento porque ganó el equipo, pasamos a semifinal y es importante levantarnos después de una derrota”, expresó el volante, dejando en claro que la mentalidad del plantel estuvo orientada a responder dentro del campo.
Para Cabellos, ese tipo de respuesta colectiva es lo que define el carácter de un equipo competitivo. No alcanza con jugar bien en los momentos favorables; la verdadera prueba llega cuando el contexto se complica y el grupo debe encontrar recursos para revertirlo. En ese sentido, el partido ante Huancayo funcionó como un examen que el conjunto celeste aprobó con amplitud.
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La Copa de la Liga no es un torneo menor en el calendario del fútbol peruano. Además del valor deportivo de avanzar en la competencia, el certamen distribuye puntos que pueden resultar decisivos en las tablas del torneo local y ofrece un premio económico para los clubes participantes.
Cabellos fue consciente de esa dimensión al momento de referirse a lo que se viene para Sporting Cristal. “Es un premio económico para el club y también puntos para el año que viene”, señaló el jugador, quien entiende que cada instancia tiene consecuencias concretas más allá del resultado inmediato.
Pero el volante fue más lejos en su análisis. Para él, la Copa de la Liga también cumple una función interna dentro del plantel: es el espacio donde los jugadores que tienen menos minutos en el torneo regular pueden demostrar su nivel y mantenerse en ritmo competitivo. “Hoy jugamos muchos que no veníamos jugando mucho en el torneo, es importante que estemos todos a la altura”, afirmó, destacando que la profundidad del plantel es un activo que el equipo necesita para afrontar una temporada extensa.
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En esa misma línea, Cabellos trazó una conexión directa entre el rendimiento en la Copa de la Liga y las aspiraciones del equipo en el Torneo Clausura. Para el mediocampista, lo que se construye en este certamen no es un paréntesis, sino parte del mismo camino. “Este es el camino para poder pelear el Clausura”, cerró, dejando en claro que Sporting Cristal no separa los objetivos, sino que los encadena. Las semifinales de la Copa de la Liga serán, entonces, el próximo banco de prueba para un equipo que encontró en la victoria ante Huancayo un punto de inflexión y una razón para seguir apostando al trabajo colectivo.