La Guardia Civil de Murcia inmovilizó el camión conducido por un joven de 20 años que transportaba 32 palets de latas de conserva con el carnet que habilita para conducir ciclomotores (permiso AM). El Instituto Armado había sido informado de que dos camiones circulaban con la misma matrícula en un polígono industrial próximo a la localidad de Mula (Murcia).
Ante la sospecha de que las placas hubieran sido clonadas o falsificadas, los agentes del Sector de Tráfico desplegaron un dispositivo de localización para dar con los vehículos. Las pesquisas policiales dieron frutos rápidamente al interceptar uno de los camiones sospechosos mientras circulaba por la carretera RM-530.
¿Cómo destaparon los agentes las irregularidades del camión?
Durante la primera inspección visual en carretera, a los agentes les llamó la atención que el semirremolque de un camión no portaba la placa de matrícula trasera obligatoria. Este indicio dio pie a una revisión del vehículo articulado que destapó todo "el pastel": al comprobar el número de bastidor, los agentes de Tráfico de la Guardia Civil verificaron que este no coincidía con la matrícula que llevaba puesta.
En realidad, las placas de matrícula correspondían a otro camión de la misma marca, pero de un modelo completamente diferente. Sin embargo, la vinculación entre ambos camiones era directa, pues ambos figuraban registrados a nombre de una misma empresa con sede en Mula.
Posteriormente, comprobaron que el joven no solo no contaba con el carnet de conducir camiones y el CAP, sino que ni siquiera disponía del carnet de coche. Para colmo, la cabeza tractora no utilizaba tacógrafo para registrar los tiempos de conducción y descanso, carecía de ITV en vigor, no tenía concertado el seguro obligatorio de circulación y tampoco poseía la autorización administrativa de transportes preceptiva para realizar el transporte público de mercancías.
Las sanciones que podrían recibir la empresa y el "conductor" de 20 años
La gravedad de los hechos acarreará presumiblemente consecuencias legales y económicas. En primer lugar, al joven se le atribuye la presunta autoría de un delito de falsedad documental al circular con placas de matrícula falsas. Según el artículo 392.1 del Código Penal español, el particular que cometa falsedad en un documento público, oficial o mercantil (como las placas de matrícula de un vehículo que otorgan fe de su registro) se expone a una pena de prisión de seis meses a tres años y una multa de seis a doce meses.
Adicionalmente, conducir un vehículo articulado sin tener la licencia reglamentaria constituye un delito contra la seguridad vial. De acuerdo con el artículo 384 del Código Penal, el conductor que circule en un vehículo de motor o ciclomotor sin haber obtenido nunca el permiso o la licencia de conducción necesaria será castigado con una pena de prisión de tres a seis meses, una multa de doce a veinticuatro meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.
Puesto que tanto el camión interceptado como el vehículo de donde procedían las placas originales figuraban a nombre de una empresa con sede en Mula, dicha organización deberá responder como titular del vehículo por las irregularidades detectadas. La Guardia Civil ya ha tramitado las correspondientes propuestas de sanción por las siguientes infracciones reguladas en el Reglamento General de Circulación y la normativa de transportes.