Los centros de datos en Ucrania, Rusia y Oriente Medio se han convertido en objetivos clave en conflictos que pueden paralizar temporalmente la economía de un país y servicios públicos como bancos y hospitales.
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En las últimas semanas, Rusia ha atacado centros de datos en Kiev y drones ucranianos han respondido contra varios centros de datos en territorio ruso, en operaciones que Kiev ha descrito como dirigidas a lugares que alimentan financieramente la maquinaria bélica de Moscú.
El hecho de que los centros de datos se conviertan en objetivos militares debería llevar a Europa a replantearse dónde construye su infraestructura de inteligencia artificial, ha señalado Mehdi Paryavi, asesor de Naciones Unidas y fundador del grupo de expertos International Data Center Authority (IDCA).
"Cuando golpeas suficientes objetivos importantes, puedes derribar toda la economía", declaró a 'Euronews Next'.
A medida que las sociedades se digitalizan, tumbar un centro de datos puede significar "paralizar las funciones militares, sanitarias y financieras".
Los centros de datos son las instalaciones físicas donde una empresa aloja sus servidores y su información. También son esenciales para la inteligencia artificial, ya que suministran las enormes cantidades de energía que necesita.
Su importancia es aún mayor en contextos bélicos, ya que Ucrania utiliza la inteligencia artificial para dirigir drones y con otros fines militares.
Este nuevo foco sobre los centros de datos debería llevar a los países a reflexionar más sobre dónde los construyen, apuntó Paryavi, pero advirtió de que las recomendaciones tradicionales del sector, elegir bien los emplazamientos y mantener su ubicación discreta, pueden ya no ser suficientes.
"Quizá hagan falta cúpulas de hierro, quizá haya que construirlos bajo tierra o levantar búnkeres", dijo, sin entrar en detalles por motivos de seguridad nacional.
Pero "los días en que se construían centros de datos en lugares escogidos al azar se han acabado", añadió.
También reconoció que ningún país tiene una respuesta clara sobre cómo hacerlo sin frenar la carrera por ampliar la capacidad de inteligencia artificial.
Un polo europeo
Preguntado por si estos ataques harán que los gobiernos europeos se replanteen sus planes para las gigafactorías de IA, un tipo de centro de datos, Paryavi respondió: "100%".
Al ser consultado sobre los planes de Europa para los centros de datos, un portavoz de la Comisión Europea explicó a 'Euronews Next' que ha lanzado una licitación para establecer hasta siete gigafactorías de IA en todo el continente.
"La convocatoria sigue abierta. Una vez se cierre, se evaluarán las propuestas y se tomarán las decisiones de adjudicación", añadió. La convocatoria se cerrará el 12 de noviembre.
Sin embargo, no hubo ningún comentario específico sobre si el hecho de que los centros de datos se conviertan en objetivos en la guerra cambiaría alguno de esos planes.
El coste económico que supone dañar centros de datos puede ser también astronómico y "casi irreversible" de asumir para muchos países, incluida Europa, señaló Paryavi.
Cada centro de datos puede costar hasta 25.000 millones de dólares y tardar hasta tres años en construirse.
"Europa no puede permitirse financiar cientos de miles de millones de dólares en activos y que luego alguien los destruya", afirmó Paryavi. "Preveo que todo esto [la construcción de centros de datos] tiene que ralentizarse".
Instó a los Estados europeos a actuar como bloque, alegando que ningún país puede hacerlo por sí solo, ya que a los riesgos de seguridad se suman las carencias globales de energía y la falta de personal formado.
En lugar de tener centros de datos dispersos, aconsejó concentrarlos en determinadas zonas para poder levantar una cúpula de hierro que los proteja.
"Construir centros de datos y polos digitales es la única manera de que una nación, un polo o las empresas de centros de datos puedan protegerse", afirmó.