Cerca de CABA: un parque con sierras, cascadas, piletones naturales y miradores increíbles

2026/09/03

No hace falta viajar hasta la Patagonia o el norte argentino para encontrarse con enormes sierras, cursos de agua cristalina y vistas panorámicas que parecen extenderse hasta el infinito

De hecho, la provincia de Buenos Aires esconde un escenario completamente diferente al paisaje llano que domina buena parte de su territorio. 

Allí, el horizonte comienza a elevarse y los caminos se internan entre cerros, quebradas y pastizales para descubrir un lugar desde perspectivas completamente diferentes y convierten una jornada al aire libre en una verdadera aventura.

 Una caída de agua se abre paso entre las formaciones rocosas y descubre uno de los rincones más sorprendentes del entorno serrano. 
 Una caída de agua se abre paso entre las formaciones rocosas y descubre uno de los rincones más sorprendentes del entorno serrano. 

Una escapada entre las sierras bonaerenses

Se trata del Parque Provincial Ernesto Tornquist, un área natural protegida ubicada en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, dentro del Sistema de Ventania y en el partido de Tornquist

Creado en 1937, fue la primera área natural protegida bonaerense y actualmente conserva miles de hectáreas de uno de los ambientes serranos más valiosos de la región.

 El Parque Provincial Ernesto Tornquist protege algunos de los paisajes y ecosistemas más valiosos del Sistema de Ventania. 
 El Parque Provincial Ernesto Tornquist protege algunos de los paisajes y ecosistemas más valiosos del Sistema de Ventania. 

Desde CABA hay aproximadamente 570 kilómetros, por lo que el viaje demanda alrededor de siete horas en auto, dependiendo del tránsito y del punto de ingreso elegido. 

Para llegar hasta la comarca serrana se puede tomar la Ruta Nacional 3 y luego continuar por las rutas provinciales que conectan con Tornquist y la RP 76, donde se encuentran los accesos al área protegida.

Entre todos sus atractivos sobresale el Cerro de la Ventana, que alcanza los 1.134 metros sobre el nivel del mar. Su famoso hueco natural permite contemplar buena parte de las serranías y se transformó en uno de los símbolos turísticos más reconocibles de esta zona bonaerense.

Alcanzarlo requiere esfuerzo: el recorrido hasta el Hueco de la Ventana dura aproximadamente seis horas entre ida y vuelta y es una caminata exigente que se realiza de manera guiada. El premio aparece en lo alto, donde la inmensidad del Sistema de Ventania domina completamente el horizonte.

Entre todos sus atractivos sobresale el Cerro de la Ventana, que alcanza los 1.134 metros sobre el nivel del mar. Su famoso hueco natural permite contemplar buena parte de las serranías y se transformó en uno de los símbolos turísticos más reconocibles de esta zona bonaerense. Alcanzarlo requiere esfuerzo: el recorrido hasta el Hueco de la Ventana dura aproximadamente seis horas entre ida y vuelta y es una caminata exigente que se realiza de manera guiada. El premio aparece en lo alto, donde la inmensidad del Sistema de Ventania domina completamente el horizonte. Desde los sectores elevados, las vistas permiten contemplar la inmensidad de las serranías y la extensa llanura bonaerense. 
 Desde los sectores elevados, las vistas permiten contemplar la inmensidad de las serranías y la extensa llanura bonaerense. 

No todas las propuestas requieren ascender hasta las cumbres. La Garganta Olvidada ofrece una alternativa mucho más breve: el sendero remonta el cauce de un arroyo hasta alcanzar una pequeña caída de agua escondida entre las formaciones rocosas. El recorrido demanda aproximadamente una hora entre ida y vuelta.

Mucho más desafiante resulta la Garganta del Diablo, una excursión guiada de unas seis horas que conduce hasta el mayor salto de agua del parque. La travesía exige un importante esfuerzo físico, pero permite internarse en uno de sus paisajes más agrestes y espectaculares.

 Los diferentes recorridos permiten internarse entre pastizales y formaciones rocosas mientras se descubren los encantos del paisaje serrano. 
 Los diferentes recorridos permiten internarse entre pastizales y formaciones rocosas mientras se descubren los encantos del paisaje serrano. 

Otro de los recorridos más atractivos conduce hacia los Piletones Naturales. La caminata sigue las nacientes de un arroyo y permite descubrir pequeñas piscinas formadas entre las rocas, en medio del paisaje serrano. Demanda alrededor de dos horas entre ida y vuelta y presenta una dificultad moderada.

Más allá de sus paisajes, el espacio protegido cumple una función ambiental fundamental: conservan más de 400 especies vegetales y animales. Entre sus habitantes más característicos aparecen guanacos, pumas, zorros y numerosas aves, además de la particular iguana de cobre. 

 El agua queda atrapada entre las rocas y forma pequeños piletones que sorprenden en medio de un escenario agreste. 
 El agua queda atrapada entre las rocas y forma pequeños piletones que sorprenden en medio de un escenario agreste. 

A su vez, el parque posee dos sectores principales separados por apenas cuatro kilómetros y ambos cuentan con acceso desde la Ruta Provincial 76. Además de la Base Cerro Ventana, la Base Cerro Bahía Blanca permite realizar diferentes recorridos y encontrar magníficas vistas panorámicas del territorio protegido.

En este último sector aparecen propuestas como el Cerro Bahía Blanca, Claro Oscuro y Huella Ancha, que permiten descubrir el característico pastizal serrano pampeano y diferentes sitios de interés arqueológico. También puede visitarse el Jardín Botánico Pillahuinco.

 Los guanacos forman parte de la fauna que puede encontrarse entre los extensos pastizales protegidos del parque. 
 Los guanacos forman parte de la fauna que puede encontrarse entre los extensos pastizales protegidos del parque. 

El patrimonio cultural suma otra razón para recorrerlo. Dentro del territorio se preservan manifestaciones prehispánicas y pinturas rupestres de más de 1.600 años de antigüedad, testimonio de las poblaciones que habitaron estas serranías mucho antes de la conformación de las actuales localidades.

Antes de viajar conviene consultar qué recorridos están habilitados. El acceso a los senderos depende de las condiciones meteorológicas y está sujeto a cupos diarios, mientras que algunas excursiones únicamente pueden realizarse con guías. También es indispensable llevar calzado apropiado y suficiente agua.