Ceuta agua la fiesta ultra, por Isabel Garcia Pagan

2026/08/03

“Frontera abierta”, “Haraga Ceuta”, “Hrig Sebta”... Sin los mensajes en TikTok, Instagram y Facebook llamando a “quemar” y emigrar ilegalmente, la entrada masiva en Ceuta de la semana pasada no habría alcanzado la dimensión de crisis internacional. Marruecos atribuye a las redes la responsabilidad del asalto a la valla de Ceuta y, aunque no explican por sí solas lo ocurrido, sí contextualizan algunos comportamientos. El de los jóvenes tirándose al mar y el de la ultraderecha intentando capitalizar la crisis humanitaria.

Los jóvenes han abandonado los medios de comunicación y han emigrado a las redes sociales para informarse. No son nuevos los perfiles que ofrecen vídeos con consejos prácticos para llegar a Ceuta o Melilla de manera ilegal. Se detallan rutas, dónde comprar un flotador o una bolsa impermeable para llevar el móvil. También se ofrecen rutas en Google Maps para acceder a la playa de Tarajal de Ceuta y estrategias para huir de la policía y permanecer en España una vez superada la frontera.

Si el aluvión de mensajes en las redes sociales fue espontáneo, es discutible; lo que no es discutible es la velocidad con la que se propagaron. Sigue sin respuesta quién alimentó las campañas virales, si tras los bots que llamaban a cruzar la frontera había una estrategia coordinada por Marruecos, si la policía marroquí permitió el acceso de los jóvenes en los pasos fronterizos… En septiembre de 2024, las fuerzas de seguridad marroquíes se desplegaron frente a la valla fronteriza con Ceuta para contener la campaña viral que animaba a dar el salto. Se detuvo a 60 personas por organizar esa operación en las redes sociales. ¿Por qué esta vez no han actuado igual?

En medio de bots, bulos y videos fake, la periodista @anneapplebaum se aferra a las certezas en @TheAtlantic: “No sabemos por qué tantos marroquíes nadaron hasta Ceuta. Sí sabemos que no era un verdadero camino hacia Europa, que muchos migrantes han muerto, que casi todos han vuelto a casa y que la extrema derecha lo ha instrumentalizado”.

Alvise Pérez protegido por la Policía en Ceuta 

Alvise Pérez protegido por la Policía en Ceuta Bernat Armangue / Ap-LaPresse

Vox corrió a hablar de “invasión”, pero su líder, Santiago Abascal, tardó tres días en atracar en el puerto ceutí. Lo grueso de su discurso choca con las bromas sobre el vídeo de su llegada en barco distribuido por la formación ultra. Comparan a Abascal con Juan Sebastián Elcano, Blas de Lezo o un padre despreocupado.

El líder de Vox llegó tarde a Ceuta para comprobar in situ la situación, mientras su esposa, la influencer Lidia Bedman, compartía en sus redes sociales que sus tres hijos pequeños habían tenido que ser ingresados de forma consecutiva. “Muchas horas de hospital. A veces los planes no salen como uno imagina”, escribió junto a una imagen de uno de los menores con la vía en el brazo.

Abascal fue declarado persona non grata en Ceuta en 2021 por su aparición en la ciudad tras los disturbios desatados durante la anterior crisis fronteriza con Marruecos. Entonces, Abascal llamó “quintacolumnistas” y “promarroquíes” a los musulmanes ceutíes, que supone casi la mitad de la población de la ciudad autónoma. Abascal quiso dar un mitin, que fue prohibido por la delegación del Gobierno, y dos manifestaciones opuestas por la presencia del líder de Vox acabaron en cargas policiales.

Esta vez no ha habido división en las calles. Los ceutíes se han plantado ante los ultras que buscan rédito político y notoriedad en las redes con sonados fracasos. La policía ha intervenido preventivamente para evitar altercados y ha dejado imágenes virales ridiculizando a los “salvadores” de la integridad territorial española. 

La formación neonazi Núcleo Nacional dice que se retiró “bajo amenazas de sanciones administrativas y delito de desobediencia”, pero la humillación fue “histórica”, como definen algunos perfiles. Un policía insta a uno de los neonazis a descubrirse el rostro. “Es que voy a tener problemas en mi trabajo”, responde. “Si vas a tener problemas en tu trabajo, ¿a qué vienes aquí?”. Una vez “desembozado”, en las redes se puede ver su cara, afiliación e incluso si está de baja médica.

- No se puede ir embozado, bájatelo - Nazi de Núcleo Nacional: Es que voy a tener problemas en mi trabajo... - Pues si vas a tener problemas en tu trabajo, ¿a qué vienes aquí? (Se le puede ver la cara a este fascista en Ceuta)

Fonsi Loaiza (@fonsiloaizap.bsky.social)2026-08-02T08:52:13.960Z

Los vídeos virales van desde la joven plantándose ante los ultras, a la responsable de una cafetería resoplando mientras Alvise Pérez lanza su diatriba en el interior del establecimiento. “Se le aguó la fiesta”, titula la prensa ceutí. Igual que a Vito Quiles. Compartió su plan en las redes: Me dirijo hacia Ceuta con un equipo de seguridad y personal para hacer vigilancias y controles en calles, edificios y hogares. La intención es evitar robos, saqueos y asaltos”. Y lo que se ha hecho viral es su huida: “Vito Quiles acaba de batir las marcas de Usain Bolt en los 200 metros lisos. Que todo el mundo vea lo cobarde que es el agitador de la ultraderecha”.

La conclusión del ágora digital es que “pensaban que los iban a recibir como salvadores y se han encontrado con la conciencia de clase”. Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, merece el aplauso digital al frenar a los ultras, aunque su discurso sea incompatible con los pactos PP-Vox y el plan de reconquista de Abascal: “Todas las familias ceutíes son y se sienten españolas, recen lo que recen y se llamen como se llamen. Pretenden enfrentar y dividir a los ceutíes por razón de origen, de cultura o de credo. Estoy convencido de que no lo van a conseguir, que la sociedad ceutí quiere convivencia, la aprecia y la valora. No se puede querer a Ceuta si no se quiere a Ceuta tal como es. Y la convivencia es una línea roja infranqueable”.

Isabel Garcia Pagan

Subdirectora de La Vanguardia desde 2014. En la actualidad estoy al frente de la edición digital. He sido jefa de la sección de Política (2006-2014) . En Europa Press (1995-2006) pasé por Sociedad, Tribunales y Política.