Champions: estreno a puro gol

2026/09/11

Si debiéramos hacer un ranking de la primera jornada de la Champions, no tendríamos dudas: elegiríamos el gol de Raphinha como lo más espectacular de los doce partidos disputados martes y miércoles. El FC Barcelona enfrentaba al Feyenoord holandés. Llovía a baldes en el Camp Nou, apenas iban 2 minutos 50 segundos, Lamine Yamal tocó desde la punta hacia el centro para Raphinha, un pase normal, no se avizoraba peligro, pero el brasileño anticipó al japonés Watanabe y entró al área tan decidido que ya transformó la jugada en situación de peligro. Volvían cerrando desesperados St. Juste y Vanhoutte para tratar de tapar la entrada del 11 del Barça, ya perfilado, pero Raphinha hizo un levísimo amague de rematar, los dos del Feyenoord pasaron de largo como el Transiberiano, le quedó todo el arco al goleador para elegir punta y la metió al segundo palo. Un gol de cualquier época, bellísimo, notable por la decisión de amagar y por cómo un futbolista talentoso puede desparramar a dos rivales con un mínimo movimiento de cintura. Nos recuerda que Raphinha es un magnífico delantero y que el amague sigue siendo devastador en el fútbol. El nacido en Porto Alegre lleva ocho goles y una asistencia en apenas cinco partidos en este comienzo de temporada 2026-2027. En su quinta temporada de azulgrana ya es un intocable en Cataluña.

Segundo en nuestro escalafón entraría el juego Liverpool 2 - Atlético de Madrid 1. Volcánico, como lo proponen los equipos ingleses, sobre todo en noches de copa. Comenzó ganando el Atleti con gol de Marcos Llorente (fue campeón con España y anunció su retiro de la selección). Más de medio gol fue de Julián Álvarez, que le puso un delicioso pase filtrado. Lo dejó solo. Luego Alisson le sacó a Julián un bombazo que era gol. Fue el comienzo de la resurrección del atacante argentino con los colchoneros después del novelón de que se iba y que no se iba al Barcelona. La hinchada le bajó el pulgar, pero con partidos como este dará vuelta los ánimos. El nuevo Liverpool del vasco Andoni Iraola se pareció a todos los viejos Liverpool: dominio, presión, intensidad, ataque tras ataque. La fórmula de siempre le permitió remontar el resultado. Primero con un gol del excelente volante húngaro Szoboszlai y luego con un gol sensacional de Mac Allister desde afuera con un zurdazo teledirigido junto a un palo. De esos goles que se recuerdan siempre en las charlas de bar. Figura estelar el hijo del Colorado Mac Allister, inteligentísimo, ordenador, organizador de su equipo y se anota seguido en la red pese a ser centrocampista.

En tercer lugar, el gol. Se marcaron 69 en 18 partidos, a 3,83 por juego. Fantástico. Luego viene Real Madrid 2 - Inter 1. Partido raro. Estaba para cualquiera. El Real Madrid aprovechó dos regalos defensivos (uno increíble del arquero español Josep Martínez, quiso pisar la pelota, Valverde lo trabó y se le metió). El Inter se adueñó de campo y pelota por largos pasajes, como lo indica la posesión: 59 % a 41 %. Quince remates al arco madrileño realizó el campeón italiano. Mucho, quizás demasiado. Y la superfigura del duelo, una vez más, fue Thibaut Courtois. El belga salvó, como es su habitualidad, al Real Madrid. La silbatina del público madridista en buena parte del duelo es testimonio del juego blanco. La gente teme otro año nefasto porque, pese a todas las maravillas que le vende la prensa madridista, ve que el equipo justamente no es equipo, no juega a nada. El columnista estrella de AS Luis Nieto tituló “Triunfo necesario e inquietante”. El nuevo Madrid de Mourinho también es el viejo Madrid de Mou: mucha gente metida atrás, siempre dominado y esperando una contra para explotar la velocidad de sus hombres bala: Bellingham, Mbappé y Vinícius. Tiene un plantel impresionante el Madrid, en número y nombres, el tema es si tendrá juego, su eterno déficit. De momento, tres puntos y muchas dudas. Con Mourinho parece haber un retroceso en cuanto a funcionamiento.

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¿Quiénes son los candidatos…? Más o menos los que vienen siéndolo en los últimos años. El Paris Saint Germain de Willian Pacho arrancó diciendo somos bicampeones: le hizo seis al Slovan Bratislava: 6 a 1 y con varios suplentes. Incluso se dio otro lujo: por primera vez vendió mucho más de lo que fichó, le quedaron 182 millones de euros en caja. No obstante, hay que ver cómo le resulta, transfirió a Barcola y Gonçalo Ramos y adquirió a Ferrán Torres y al belga Mika Godts. Dos delanteros por dos delanteros. Si el PSG los deja ir es porque no los considera imprescindibles. Su máxima estrella es Luis Enrique, un técnico con una idea muy definida de juego (el tikitaka), pero sobre todo con una audacia admirable. No le teme a ningún rival. Ofensividad total.

El Barcelona lleva cinco partidos en la temporada, cuatro en Liga, ganó los cinco y en cuatro de ellos marcó 5 goles. Al Feyenoord fue 5 a 1. Como el PSG, se permitió hacer muchos cambios para no fatigar a los titulares. Al igual que el PSG, posee una nómina excelente, aunque el factor de éxito es su técnico, el fenomenal Hansi Flick. Posee los dos mejores mediocentros del mundo: Pedri y Rodri. Manejan los partidos a placer. Es un equipo que crea decenas de situaciones de gol. Está limitado en defensas, especialmente en zagueros, pero lo sobran variantes en la línea media y la delantera.

En el mismo nivel que Barça y PSG ubicamos al Arsenal, por su rico plantel. Ya se quitó el peso de ganar la Premier después de 22 años de espera y ahora va por más. Le falta la Champions, la anhela, la rozó el 30 de mayo al caer en la final por penales ante el PSG. Insistirá, sabe que puede. La duda es que Mikel Arteta les abrió las puertas a tres delanteros magníficos: se fueron Gabriel Martinelli, Gabriel Jesús y Leandro Trossard e incorporó solo al griego Christos Tzolis. Por lo pronto debutó con un triunfo importante ante el Napoli en Italia. A diferencia de los demás europeos, los clubes ingleses tienen tres competencias importantes que afrontar en el orden local, eso siempre es una contra. Arsenal es menos armónico que Barcelona y PSG, y con menos potencial ofensivo, pero también es fantástico defendiendo. Entre la Premier y la Champions 2025-26 (campeón en la primera, subcampeón en la segunda) disputó 53 partidos y recibió apenas 34 goles. Un impresionantemente bajo promedio de 0,64 por encuentro. Ese escudo protector no se ha modificado.

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Un cuarto candidato en el primer escalón es el Bayern Munich, animador eterno por seriedad, competitividad, porque posee siempre un plantel de primera categoría y por su entrenador, uno de los profesionales jóvenes de mayor proyección mundial. La historia del Bayern, la exigencia de cada año desde hace más de cinco décadas y su presente lo llevan a pretender todas las temporadas. Y, sobre todo, su capacidad de competir contra quien le toque. Además, sigue encendido el notable Harry Kane, su jugador diferencial.

Un peldaño más abajo están el Real Madrid, el Manchester City y el Liverpool. Tres grandes con magnífica dotación, aunque sin un seguro de juego como tienen los cuatro mencionados en primer término, especialmente PSG y Barcelona. Luego hay otros nombres grandes, Inter, Manchester United, Atlético de Madrid (la final se jugará en su estadio), Borussia Dortmund, Porto, sin embargo, deberían dar un batacazo mayúsculo para coronar.

Los que tienen el mejor entrenador estarán más cerca de la victoria. Y esos son PSG, Barcelona. Luego Bayern y Arsenal. (O)