Cinco millones de robots ya trabajan en fábricas

2026/09/29

El número de robots industriales en funcionamiento en todo el mundo ha aumentado un 9% el año pasado, hasta rondar los 5,08 millones de unidades, según la Federación Internacional de Robótica (IFR) en su informe anual 'World Robotics' publicado el pasado jueves.

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La IFR es una organización sin ánimo de lucro con sede en Fráncfort que sigue la evolución del sector desde hace casi tres décadas y representa a más de 3.000 organizaciones en todo el mundo. Según el informe, las instalaciones anuales de robots industriales han aumentado un 11% y han superado por primera vez las 600.000 unidades, hasta alcanzar 603.000.

"La automatización industrial está avanzando a gran velocidad", ha afirmado Jane Heffner, presidenta de la IFR, que ha añadido: "El nuevo umbral de cinco millones de robots operativos en fábricas de todo el mundo es más del doble que hace siete años. El crecimiento más intenso se está produciendo en Asia, seguida de América. Europa avanza más lentamente".

Un despliegue más prudente en Europa

La menor velocidad de crecimiento en Europa se refleja claramente en las cifras. La Unión Europea (UE) superó por primera vez en 2025 la cifra de 700.000 robots en funcionamiento, hasta llegar a 712.000, lo que representa el 84% de todos los robots operativos en Europa.

"El sector manufacturero de la UE ha invertido de forma significativa en automatización", señala Heffner. La base instalada ha crecido más de un 80% desde 2015, cuando era de 390.000 unidades. Sin embargo, por ahora el crecimiento se ha frenado.

Las nuevas instalaciones en toda la UE disminuyeron un 11% en 2025, hasta 60.500 unidades, mientras que en otras regiones se aceleraron. La tasa de crecimiento anual compuesta a cinco años del bloque se situó en un relativamente modesto 3%.

Alemania sigue siendo con diferencia el mayor mercado europeo, con el 41% de las instalaciones de la UE. Pero el número de robots instalados allí cayó un 8%, por debajo de las 25.000 unidades, mientras su sector del automóvil, todavía su mayor cliente individual, seguía retrocediendo. Italia, Francia y España se sitúan a continuación, cada una con entre 4.300 y 7.800 robots añadidos, y con descensos de dos dígitos en las instalaciones en los tres países.

China, por su parte, ha ampliado su ventaja en el mismo periodo, con 354.000 robots instalados, un aumento del 20%, y representa ya el 59% de los despliegues mundiales. Estados Unidos (EE.UU.) también ha adelantado a Japón y se ha convertido en el segundo mayor mercado del mundo, con casi 38.500 unidades instaladas, un 12% más.

Un baño de realidad para los humanoides

Los robots humanoides siguen siendo un mercado diminuto frente a los robots industriales consolidados. Solo se vendieron en torno a 7.000 en todo el mundo el año pasado para usos industriales y profesionales, según la IFR en una nota aparte, la primera vez que ha seguido esta categoría.

Muchas de estas unidades se adquirieron para generar datos de entrenamiento para modelos de inteligencia artificial más que para realizar tareas, y los fabricantes de automóviles que las prueban suelen operar con menos de diez máquinas. Con todo, Bank of America prevé 90.000 envíos de robots humanoides este año y 1,2 millones de unidades para 2030. La brecha entre la ambición y la realidad también se está haciendo visible en los mercados financieros.

Boston Dynamics, propiedad de Hyundai, probablemente no buscará salir a bolsa el próximo año, ya que su robot humanoide Atlas aún no se ha desplegado a gran escala y la empresa sigue sin ser rentable, según declaró este mes un alto cargo de Hyundai.

En China, según se ha informado, los reguladores han recurrido a orientaciones informales para frenar las salidas a bolsa de empresas de robots humanoides después de que las acciones del fabricante de robots Unitree se dispararan más de cinco veces en su debut en Shanghái el 19 de agosto, para caer después un 55% desde su máximo.

Hasta Elon Musk se ha mostrado inusualmente franco sobre las dificultades de su propio programa Optimus en Tesla. "Este va a ser el producto más difícil de escalar en producción que hayamos hecho nunca en Tesla, porque todo en el robot es nuevo", dijo Musk a los inversores en la conferencia sobre los resultados del segundo trimestre de Tesla, y añadió que "no hay cadena de suministro".

Dónde está realmente el valor

Un informe publicado este año por Arthur D. Little, la consultora de gestión más antigua del mundo, con sede en Bruselas, llega a la misma conclusión. "Los robots humanoides acapararán la atención; la inteligencia artificial física especializada capturará el valor", afirma el texto, que utiliza el término inteligencia artificial física como concepto paraguas para las máquinas, desde brazos robóticos hasta coches autónomos, capaces de percibir, decidir y actuar en el mundo real.

Sitúa ese mercado más amplio en alrededor de 18.000 millones de dólares (15.800 millones de euros) en la actualidad, de los cuales los humanoides apenas representan entre 2.000 millones de dólares (1.750 millones de euros) y 3.000 millones de dólares (2.630 millones de euros), y proyecta que alcanzará entre 60.000 millones de dólares (52.700 millones de euros) y 100.000 millones de dólares (87.900 millones de euros) para 2030.

Muchas demostraciones con humanoides "son falsas, generadas con inteligencia artificial o están muy teatralizadas", advierte el informe, mientras que las reales suelen mostrar rutinas pregrabadas o operación remota por parte de humanos. El punto óptimo, sostiene, son los entornos estructurados, como fábricas y almacenes, donde los robots con ruedas y los brazos fijos se desplegarán primero porque son más baratos y más fáciles de adaptar a tareas específicas.

"¿Por qué deberíamos limitarlo a imitar la forma humana...?", se pregunta el consejero delegado de PickNik Robotics, Dave Grant, en el informe. La destreza a nivel humano, una autonomía fiable fuera de entornos controlados y la ausencia de una 'killer app' siguen siendo importantes limitaciones para los humanoides, junto con cuestiones de responsabilidad y de seguros todavía sin resolver.

Siemens ha probado un robot para tareas logísticas en su planta de Erlangen, y BMW está desplegando un humanoide en la producción de coches y baterías. Pero estos ensayos se sitúan junto a la conclusión de la IFR, que sugiere que la mayoría de los humanoides siguen en fase de prototipo o piloto, mientras que los robots industriales convencionales continúan siendo más económicos para el trabajo en fábrica. Por tanto, la historia de la robótica mundial este año no gira en torno a los humanoides, sino a un aumento más lento y constante de máquinas que ya funcionan.