La Comisión ha propuesto este lunes una recomendación del Consejo que anima a realizar controles periódicos de la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre, con especial atención a las personas con mayor riesgo.
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Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la Unión Europea, provocan alrededor de 1,7 millones de fallecimientos al año y suponen un coste para la economía de más de 282.000 millones de euros. La Comisión señala que hasta el 80% de los casos se pueden prevenir si se abordan factores de riesgo como la hipertensión, la obesidad y el colesterol elevado.
"Una gran mayoría de las enfermedades cardiovasculares prematuras podrían evitarse si identificamos los riesgos antes y si actuamos antes", afirmó el comisario de Salud, Olivér Várhelyi, durante la rueda de prensa de este lunes. El cribado es clave para detectar las enfermedades a tiempo. Según la Comisión, menos de la mitad de los países de la UE cuentan actualmente con programas de chequeo de salud cardiovascular, con diferencias significativas en su funcionamiento.
La propuesta forma parte del Plan Safe Hearts de la Comisión, presentado en diciembre de 2025, que busca reducir en un 25% las muertes cardiovasculares prematuras de aquí a 2035. El plan reclama un acceso más amplio al cribado, medidas específicas para los grupos vulnerables y un mayor uso de herramientas digitales y de inteligencia artificial, siempre bajo supervisión humana.
En el marco de la Semana de Cribado de la UE, organizaciones sanitarias han puesto en marcha puntos de control en toda Europa, gratuitos y abiertos a todo el mundo. "Esta iniciativa puede contribuir, con suerte, a reducir las desigualdades", declaró a 'Euronews' Health Sophie Millar, responsable de Incidencia Política de la UE en la Sociedad Europea de Cardiología.
Añadió que, aunque en Bruselas, en torno a la Comisión, es más probable que la gente conozca sus cifras, también se están organizando actividades dirigidas a comunidades de difícil acceso. Entre ellas se incluyen "los grupos más vulnerables, que en realidad son quienes más necesitan conocer sus cifras y hacerse las pruebas".
La glucosa en sangre es uno de los tres parámetros que se están comprobando, ya que la diabetes se pasa por alto con frecuencia. La Federación Internacional de Diabetes (IDF) estima que, en Europa, una de cada cuatro personas que viven con diabetes no está diagnosticada. La diabetes no solo es una enfermedad en sí misma, también es un factor de riesgo para muchas otras, por lo que tomar las medidas necesarias a tiempo resulta esencial.
"La diabetes es una de las principales causas de origen de muchas otras enfermedades no transmisibles como la cardiovascular, el cáncer o la enfermedad renal", explica Maxence Prizzi, coordinador de políticas y defensa de la UE en la Federación Internacional de Diabetes Europa (IDF). "La prevención primaria comienza con simples chequeos de salud... todo empieza por conocer tus datos y tus cifras de salud, y eso puede salvar vidas", añade Prizzi.
La importancia de las revisiones periódicas
Las revisiones periódicas también son importantes en personas sanas, aunque nada indique que haya un problema. "A partir de cierta edad, todo el mundo necesita conocer sus niveles de glucemia, lípidos y colesterol para saber si están dentro de la norma o no", señala Grace Bayams, una de las enfermeras que realizaron pruebas en Bruselas. En función de los resultados, añadió, los médicos pueden recomendar distintos regímenes y tratamientos para mantener a los pacientes dentro de los niveles normales.
Angelos fue uno de los que se acercaron. Someterse a las pruebas fue su manera de compensar el hecho de no haber ido al médico tan a menudo como le habría gustado."Quizá esta era una oportunidad para ser un poco más pragmático y empezar a acudir de forma regular", comentó, añadiendo que buscaba consejo sobre su glucosa en sangre.
Otros se acercaron simplemente por curiosidad, entre ellos Jack Smith, que estaba de visita en Bruselas y se encontró con el puesto por casualidad. "Vi que esto estaba teniendo lugar y pensé que sería divertido, porque creo que estoy sano pero no he ido al médico para comprobar cómo está realmente mi salud, así que por eso estoy aquí", dijo a 'Euronews Health'.
Smith trabaja como médico en el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra y subrayó la necesidad de centrarse en la prevención para hacer frente a las enfermedades crónicas. "Creo que es muy importante aumentar la sensibilización para que la gente sepa que hay cosas que pueden hacer para ayudar a evitar que aparezcan enfermedades y que puedan vivir vidas más sanas y más felices", añadió.