Cómo es la casa lujosa de Marcelo Polino: detalles modernos y un jardín de 200 metros cuadrados

2026/08/23

(BUENOS AIRES).- La casa de Marcelo Polino en Buenos Aires combina arquitectura clásica, detalles modernos y un jardín de 200 metros cuadrados. El periodista de espectáculos permitió en algunas ocasiones que sus seguidores conocieran su residencia, un espacio que mantiene una línea minimalista en los distintos ambientes. La vivienda de Marcelo Polino también reúne elementos ligados a su estilo personal, desde una colección de moños hasta una parrilla de negro opaco en el sector exterior.

El jardín es uno de los sectores más valorados por Marcelo Polino y aparece como uno de los principales rasgos de la propiedad. El espacio combina cemento, deck y empedrado, una mezcla que le da dinamismo al diseño y divide visualmente las superficies. La disposición se completa con una mesa de madera y mobiliario de exterior para compartir encuentros sociales. La parrilla minimalista en negro opaco se integra al conjunto sin apartarse de la estética general.

La jardinería ocupó un lugar distinto en la rutina del periodista. Marcelo Polino admitió no ser un apasionado de esa actividad, pero durante la cuarentena de 2020 comenzó a cuidar sus plantas. Desde entonces, esa tarea quedó incorporada a su día a día y sumó un componente personal a un jardín que forma parte de los espacios centrales de la vivienda.

El interior mantiene el mismo criterio de decoración. Predominan los tonos neutros, las paredes blancas y los pisos de madera, que aportan calidez sin abandonar la impronta minimalista que se repite en toda la casa. En el living, cuadros florales y abstractos ocupan las paredes, mientras que un sillón de gamuza bordó concentra la atención del ambiente. Una mesa de madera y sillas tapizadas en rojo y blanco completan ese sector.

Un segundo sector del living suma otros objetos asociados a la identidad de Polino. Allí hay un sillón gris acompañado por un espejo rectangular que amplía visualmente el espacio. Sobre una mesa ratona se exhibe parte de su colección de moños, un accesorio que lo identificó a lo largo de su carrera. El recurso decorativo vincula la ambientación de la casa con un rasgo reconocible de su trayectoria.

La cocina-comedor introduce una variación dentro del esquema general. Marcelo Polino eligió una mesa de vidrio rodeada de sillas blancas acolchonadas y sumó banquetas negras con detalles plateados, que aportan un aire moderno. El ambiente también incorpora cerámicas decorativas con textura y color. La combinación rompe con la monocromía del resto de la vivienda sin perder la elegancia.

Las dos gatas de Polino completan la vida cotidiana dentro de la residencia y permanecen como compañía inseparable. La ampliación de la vivienda se concretó cuando el periodista unificó dos departamentos contiguos durante los últimos años. Esa decisión le permitió generar un espacio más funcional y adaptado a su estilo de vida. La casa reúne ambientes de uso diario, un jardín amplio y objetos que reflejan sus preferencias decorativas y un accesorio que marcó su carrera.