Conamigua, casi 20 años después: qué hace por los migrantes y cómo mide sus resultados

2026/09/24

Cuando un guatemalteco deportado llega al país, el Estado puede registrarlo, recibirlo y orientarlo. La pregunta comienza después. Quién da seguimiento a esa persona cuando necesita trabajo, vivienda, educación o debe regresar a una comunidad que dejó hace años.

Para Úrsula Roldán, directora del Instituto de Investigación en Ciencias Socio Humanistas de la Universidad Rafael Landívar y especialista en migración, esa función debería asumirla el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua).

“No hay una institución que le dé seguimiento a después de esa recepción inmediata. Y esa institución tendría que ser Conamigua”, afirma.

Conamigua fue creada para coordinar la respuesta estatal hacia los migrantes y sus familias. Casi dos décadas después, el Congreso se dispone a elegir a quienes la dirigirán durante los próximos tres años.

La Comisión de Migrantes recibió 31 expedientes para los cargos de secretario y subsecretario ejecutivo. Evaluará méritos académicos, experiencia profesional, conocimientos sobre derechos humanos y constitucionales, participación en estudios migratorios, proyección social y una entrevista.

Después integrará una lista de cinco candidatos que trasladará al pleno.

Un tercer período

Entre los aspirantes está Raúl Eduardo Berríos Ramírez, actual secretario ejecutivo.

Berríos llegó por primera vez al puesto en enero del 2021. Su elección ocurrió en medio de cuestionamientos de organizaciones migrantes sobre la experiencia que acreditaba para dirigir la institución.

En noviembre del 2023, el Congreso lo reeligió con 117 votos. Ahora Berríos aparece otra vez entre los aspirantes.

El artículo 11 de la Ley de Conamigua establece que el secretario ejecutivo desempeña sus funciones durante tres años y que puede renovarse su designación “por una única vez”. La misma disposición se aplica al subsecretario.

Berríos fue electo en el 2021 y reelegido en el 2023.

Para el constitucionalista Edgar Ortiz, la disposición impide una nueva elección. “Ya fue designado dos veces. Ya no se le puede elegir”.

Distinto es el caso del actual subsecretario, Julio Francisco Lainfiesta Rímola, también candidato. Fue electo por primera vez en noviembre del 2023, cuando todavía era diputado, con 123 votos.

Su llegada al cargo se prolongó hasta agosto del 2024. Mientras era diputado, la Fiscalía de la Mujer solicitó en julio del 2023 retirarle la inmunidad por una denuncia de violencia contra la mujer en su manifestación física en el ámbito privado. La Corte Suprema de Justicia dio trámite al antejuicio, y el MP retomó las diligencias después de que Lainfiesta dejó el Congreso y perdió la inmunidad.

Lainfiesta fue juramentado como subsecretario el 6 de agosto del 2024, luego de que la Corte de Constitucionalidad ordenara al Congreso cumplir con su designación. En enero del 2026 fue condenado por violencia contra la mujer en su manifestación física en el ámbito privado, después de acogerse al procedimiento de aceptación de cargos.

Una nueva designación como subsecretario sería su primera renovación.

¿Para qué existe Conamigua?

Conamigua debe coordinar, definir, supervisar y fiscalizar las acciones estatales de atención a los migrantes. Entre sus funciones están dar seguimiento a políticas y programas, coordinar acciones entre instituciones, apoyar iniciativas para familiares y deportados, mantener información y analizar las causas y efectos de la migración.

La ley también establece un mecanismo para informar sobre sus resultados. El artículo 14 obliga al presidente de Conamigua a presentar al Congreso, en junio de cada año, un informe sobre el cumplimiento de las funciones y el alcance de los objetivos de la institución.

Ese documento debe incluir el avance de las tareas asignadas, los obstáculos para desarrollar o ejecutar planes, proyectos y programas y los montos de la cooperación internacional, entre otros aspectos.

Marcel Arévalo, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) Guatemala e investigador en migración, explica que “sus funciones de coordinación interinstitucional han padecido de las distancias que políticamente prevalecen entre los poderes Legislativo y Ejecutivo”.

Para Arévalo, las próximas autoridades deberían reunir experiencia administrativa y de gestión, conocimiento de los derechos humanos y laborales de los migrantes y comprensión de la gobernanza migratoria.

Entre los 31 candidatos hay actuales funcionarios, exdiputados, profesionales que ya han participado en elecciones de Conamigua y personas vinculadas con organizaciones migrantes. Figuran, entre otros, Elizabeth Nicté Paz Pineda, Marcos Fernando Yax Guinea, Álvaro Eduardo Caballeros Herrera, Edgar Stuardo Batres Vides y Alfonso Pérez.

Lo que ocurre después

Roldán plantea que la atención debe observarse desde el migrante que regresa.

Algunas personas deportadas pasaron años en Estados Unidos. Al volver pueden encontrarse con que su experiencia laboral no corresponde con las oportunidades disponibles, que sus familias permanecieron en aquel país o que deben establecerse nuevamente en territorios con los que perdieron vínculos.

El Instituto Guatemalteco de Migración atiende la recepción inmediata y dispone de información sobre los retornados, explica Roldán. Según la especialista, falta el seguimiento posterior.

Considera que Conamigua debería contribuir a generar respuestas en empleo, vivienda y educación y coordinarse con las instituciones y municipios de los lugares donde regresan los migrantes.

También propone medir cuántas personas lograron integrarse, qué empleo consiguieron, dónde viven y a qué circuitos económicos y sociales se incorporaron.

Una crítica al diseño

Pedro Pablo Solares, abogado y analista de temas migratorios, cuestiona el diseño y la historia de Conamigua.

“No es un ente que haya sido tomado por la corrupción, sino que nació bajo la idea de la corrupción”, afirma.

Solares vincula esa valoración con la forma en que, según él, durante el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) se concibieron las plazas y el presupuesto de la institución.

También cuestiona que Conamigua ejecute tareas que, a su criterio, corresponden a entidades que ya existen.

Según Solares, la recepción de deportados corresponde a Migración; asuntos de guatemaltecos en el extranjero y sus familias, a Relaciones Exteriores; y la capacitación y reinserción laboral, al Ministerio de Trabajo.

Considera que la coordinación entre instituciones y la generación de estudios son funciones que podrían diferenciar a Conamigua, aunque cuestiona sus resultados en esos ámbitos.

Roldán considera que Conamigua debería asumir el seguimiento posterior al retorno; Arévalo señala dificultades en la coordinación interinstitucional, y Solares cuestiona que varias de sus funciones requieran una entidad propia.

Antecedentes en la conducción

Las elecciones y administraciones anteriores de Conamigua han atravesado impugnaciones, períodos sin autoridades titulares y destituciones.

En el 2017, la elección de Melanie Müller como secretaria ejecutiva fue impugnada y posteriormente suspendida por la Corte de Constitucionalidad ante cuestionamientos sobre el cumplimiento de requisitos.

El relevo de Alejandra Gordillo había ocurrido entre disputas relacionadas con la documentación que Müller debía acreditar.

Posteriormente, Carlos Nárez llegó a la Secretaría Ejecutiva después de un período sin autoridades titulares. Su gestión recibió cuestionamientos por la ejecución presupuestaria y los resultados de la institución y terminó con su destitución por el Congreso en el 2020.

Berríos fue escogido en el 2021 en medio de cuestionamientos de organizaciones migrantes sobre su experiencia. Dos años después fue reelegido.

Presupuesto ligado a las remesas

La ley establece un piso para los recursos que el Estado debe asignar a Conamigua.

El artículo 16 dispone que la asignación anual no puede ser inferior al equivalente al 0.05% del ingreso de divisas al país por remesas. También le asigna el 25% del valor líquido que recibe el Estado por la expedición en el extranjero de la tarjeta de identidad consular, pasaportes y legalización de documentos.

Para el 2025, Conamigua tuvo aprobado un presupuesto de Q85 millones 534 mil 725.

En el 2026, Guatemala opera sobre la base del presupuesto del ejercicio anterior y las modificaciones autorizadas. En marzo, documentación de Relaciones Exteriores registró Q8 millones 897 mil 997 para Conamigua mediante una modificación presupuestaria.

Solares recuerda que el gasto en personal llegó en determinado momento a representar una parte considerable de los recursos.

“No sé cómo esté ahorita, pero en un momento era más del 80% en salarios”, precisa.

La documentación revisada para esta nota no permite comprobar que esa proporción corresponda al presupuesto del 2026.

Treinta y un aspirantes

La Comisión de Migrantes deberá revisar los 31 expedientes, calificarlos y conformar una lista de cinco candidatos. El pleno elegirá después al secretario y subsecretario ejecutivos.

Entre los expedientes está el de Berríos, después de dos designaciones, mientras el artículo 11 establece que la renovación procede “por una única vez”.

Casi dos décadas después de la creación de Conamigua, la nueva elección ocurre mientras especialistas plantean distintas posiciones sobre su función, la coordinación entre instituciones y los resultados de los recursos destinados a la atención de los migrantes.

Listado de las personas que aspiran a dirigir Conamigua