Con vista directa al río, dos restaurantes de alta gama comparten una misma puerta de entrada y una ambientación inmersiva. Un recorrido por el nuevo capítulo de la Costanera, que dejó de ser un paseo de fin de semana para convertirse en un destino gastronómico en sí mismo.

20 de agosto 2026, 09:01hs

Costanera Norte, nuevo polo gastronómico. (Foto: Fabric)
Al llegar a la avenida Costanera Rafael Obligado 185, lo primero que cautiva la mirada es la estructura. Una imponente fachada de maderas blancas onduladas, claramente inspirada en el movimiento del oleaje y la marea, marca el inicio de la experiencia. Allí, con una vista privilegiada al Río de la Plata, abren sus puertas Fabric Dragón Blanco y Tigre Morado Costanera, dos propuestas de alta calidad que llegan para elevar el nivel de una zona en plena transformación urbana y culinaria.
Ambos espacios fueron concebidos con una personalidad y una impronta propias, contando con capacidad para 180 y 200 comensales respectivamente. Sin embargo, comparten un detalle arquitectónico tan audaz como inusual: una misma puerta de entrada.
Al cruzar el umbral, los visitantes son recibidos en un bar de antesala común; un espacio de bienvenida ideal para disfrutar de un cóctel de autor y buena música antes de pasar a la mesa. A partir de ahí, los caminos se bifurcan:
- Hacia la izquierda: el exotismo de Fabric Dragón Blanco.
- Hacia la derecha: el espíritu vibrante de Tigre Morado.
- Hacia arriba: en el segundo piso del complejo espera Caramelo, una exclusiva disco habilitada para eventos privados que, además, organiza fiestas exclusivas al finalizar el horario de cena de ambos restaurantes.

Fabric Dragon Blanco. (Foto: Fabric)
Fabric Dragón Blanco: un viaje por los sabores de Asia
Del lado izquierdo del complejo, Fabric Dragón Blanco despliega un menú donde el sushi fresco e innovador es la estrella. Con creaciones propias pensadas para compartir —como el Pistacchio Nikkei o el Spicy Tuna—, el restaurante ofrece un recorrido sensorial único. La precisión técnica japonesa está garantizada bajo la atenta supervisión de Fabián Masuda, chef ejecutivo de la marca.
Pero la propuesta va más allá del sushi. El espacio incorpora un Asian Steak House donde el fuego toma el protagonismo absoluto. El wok, la parrilla y la técnica nikkei conviven en una sinfonía de sabores intensos, destacándose platos como:
- Wagyu Ishiyaki: un corte premium servido con técnica milenaria.
- Gyudon estilo japonés: un clásico reconfortante y sabroso.
- Ojo con Hueso: la fusión perfecta entre la cultura parrillera y los condimentos asiáticos.
Tigre Morado: selva, sierra y mar del Perú
Del otro lado de la recepción, Tigre Morado invita a una lectura contemporánea de la rica y diversa cocina peruana. En este salón, los sabores ancestrales de la selva, la sierra y el mar encuentran nuevas formas de expresión.
La carta es un desfile de texturas y colores donde los cebiches, tiraditos y anticuchos conviven en perfecta armonía con clásicos reversionados, como el Ají de Gallina o el Lomito Salteado. Además, ingredientes como la trucha patagónica y las tortillas de mar aportan la distintiva impronta nikkei que atraviesa gran parte de su propuesta culinaria.
Música, coctelería y una escena que no se detiene
La experiencia en avenida Costanera 185 trasciende el plano gastronómico. Ambos restaurantes han diseñado una propuesta de entretenimiento integral que incluye:
- Noches de vinilos y DJ en vivo: para acompañar las cenas con una curaduría musical excepcional.
- Pop-ups de bartenders invitados: que renuevan constantemente la barra con propuestas y almíbares de temporada.
- Agenda dinámica: nuevas experiencias y eventos especiales que se suman mes a mes.
Un paseo que dejó de ser una excusa
El hecho de que la gastronomía se haya convertido en el atractivo principal de la Costanera Norte —y ya no en un simple complemento de la caminata dominical— dice mucho hacia dónde va la ciudad de Buenos Aires.
Fabric Dragón Blanco y Tigre Morado son los protagonistas indiscutidos de este nuevo capítulo porteño. Dos cocinas con identidad propia que, puerta compartida y disco de por medio, entendieron a la perfección la demanda actual: ofrecer una experiencia completa de principio a fin, en uno de los entornos más lindos de la ciudad.