(BUENOS AIRES).- «En la medida que esto siga así, va a ser peor que el 2001. Vamos hacia un proceso más dificultoso que el del 2001«. La advertencia es de Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, quien este martes 15 de septiembre comparó la situación económica actual con la previa a la renuncia de Fernando De la Rúa, en medio de un estallido social. El dirigente sindical denunció además que el país atraviesa una pérdida creciente de puestos de trabajo y no descartó impulsar medidas de fuerza si el Gobierno no abre espacios de negociación.
Jerónimo realizó las declaraciones en diálogo con Delta 90.3 y pintó un escenario crítico para los asalariados. «La situación que atraviesan los trabajadores es crítica. En su vida diaria tienen salarios que quedaron por debajo de la canasta básica. Hay muchos sectores que están sufriendo la pérdida de trabajo y el cierre de empresas», explicó. Sobre el alcance del problema, agregó: «Ningún sector es ajeno a las dificultades que está atravesando la Argentina«.
El cosecretario general también cuestionó de frente la relación entre la central obrera y la administración de Javier Milei. «El Gobierno hace oídos sordos y no se hace cargo del rol que tendría que ocupar. El diálogo existió en algún momento, pero nunca se terminan de resolver los problemas. La situación que vive la ciudadanía argentina hace que sea muy difícil equilibrar su economía«, señaló. En su visión, el modelo económico genera «una situación cada vez más regresiva que empobrece al pueblo argentino», mientras desde la Casa Rosada «le echan la culpa a otros«.
Consultado sobre la posibilidad de nuevas protestas, Jerónimo dejó abierta la puerta a reclamos sindicales. «No descartamos medidas de fuerza. Si el Gobierno sigue haciendo oídos sordos seguirá escalando la conflictividad y decantará en una medida de acción directa«, advirtió. De todos modos, Cristian Jerónimo aclaró que cualquier decisión de ese tipo exigirá coordinación con otros sectores: «Hay que construir consensos y acuerdos necesarios para que a la hora de hacer una medida de esa naturaleza tenga la contundencia necesaria».
El antecedente vaticano
Las declaraciones de Jerónimo llegan días después de que integrara una delegación sindical recibida por el papa León XIV en el Vaticano, el sábado 12 de septiembre. La comitiva, que se reunió con el Pontífice como cierre del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, incluyó a Gerardo Martínez, titular de la UOCRA y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT; a la abogada Marta Pujadas; y a Alejandro «Peluca» Gramajo, secretario general de la UTEP, entre otros participantes. El encuentro reunió a unos 60 representantes de sindicatos, empresas, universidades y organizaciones sociales.
Durante la audiencia, Gramajo le entregó a León XIV un documento de 72 páginas elaborado por la UTEP sobre las condiciones económicas y sociales del país, que analiza las políticas del Gobierno de La Libertad Avanza desde diciembre de 2023 y aborda temas como la criminalización de la protesta, el endeudamiento de las familias, los desalojos y la disolución del Fondo de Integración Socio Urbana. Martínez, por su parte, afirmó que el Papa llegará a la Argentina en noviembre a «una Argentina con mucha tristeza» como consecuencia de un «ajuste extremadamente severo«, y advirtió que millones de personas debieron endeudarse para afrontar gastos cotidianos.
El jefe de la UOCRA descartó que la CGT haya acordado una tregua con el Gobierno hasta después de la visita papal y reclamó institucionalizar el diálogo social como política de Estado. El Pontífice, ante las delegaciones, pidió avanzar hacia modelos de desarrollo «más humanos, sostenibles y solidarios» y defendió la responsabilidad compartida entre Estados, empresas y trabajadores. Martínez y Jerónimo prevén volver a encontrarse con él entre el 8 y el 11 de noviembre, en una actividad con representantes del mundo laboral que se realizaría en la sede de la UCA.