La evolución del empleo asalariado registrado en el sector privado desde noviembre de 2023 hasta 2026 muestra uno de los mapas más desiguales de la economía argentina durante la gestión de Javier Milei. Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), sistematizados por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, permiten observar que la contracción no tuvo la misma intensidad en todas las jurisdicciones. Según los índices, mientras la enorme mayoría de las provincias redujo sus puestos de trabajo formales, solamente Neuquén y Río Negro consiguieron ubicarse por encima del nivel existente en noviembre de 2023, el último mes completo de la administración de Alberto Fernández.
El último informe mensual de SIPA disponible oficialmente al momento de este análisis corresponde a abril de 2026; mayo de 2026 cuenta con información de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), pero no con un nuevo informe SIPA mensual publicado. La propia Secretaría de Trabajo registra abril de 2026 como la última publicación del informe de situación y evolución del trabajo registrado, con 6,13 millones de asalariados privados registrados. Por eso, cuando se utiliza la expresión “hasta mayo de 2026”, debe diferenciarse el dato SIPA efectivo disponible de otros indicadores laborales publicados durante mayo.
La fotografía más reciente del SIPA muestra que en abril de 2026 el empleo privado registrado se encontraba 3,7% por debajo de noviembre de 2023, lo que representa una pérdida acumulada de 235.419 puestos de trabajo. El retroceso se produjo después de un nuevo descenso mensual desestacionalizado de 0,2%, equivalente a unos 11.673 puestos menos respecto de marzo. El dato resulta particularmente significativo porque no se trata solamente de una variación coyuntural de un mes, sino que expresa una reducción acumulada durante más de dos años de gestión.

El mapa provincial revela, sin embargo, que ese promedio nacional oculta diferencias enormes. Santa Cruz aparece como la jurisdicción más castigada. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 perdió 16,4% de sus puestos asalariados registrados privados, unos 9.990 empleos. Es decir, aproximadamente uno de cada seis puestos formales privados existentes al comienzo del período dejó de estar registrado. En términos relativos, ningún otro distrito sufrió una reducción semejante.
El segundo caso más crítico corresponde a Tierra del Fuego, con una disminución de 15,6%. La provincia perdió una proporción de empleo formal apenas inferior a la de Santa Cruz, en un contexto particularmente complejo para su estructura productiva, donde confluyen la industria manufacturera, la actividad electrónica, el comercio y los servicios vinculados a una economía regional altamente dependiente de determinadas políticas de protección y promoción. La magnitud de la caída permite observar que la retracción no fue exclusiva de las grandes jurisdicciones del país, sino que golpeó con especial fuerza a provincias pequeñas cuya estructura laboral es mucho más sensible a las variaciones de determinados sectores.
El tercer lugar entre las mayores pérdidas porcentuales corresponde a Catamarca, que registró una caída de 12,3% entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Le sigue Formosa, con un retroceso de 12,1%. Estas cifras ubican a ambas provincias dentro del grupo que perdió más de uno de cada diez puestos formales privados existentes al comienzo de la gestión. El deterioro resulta todavía más significativo si se considera que se trata de mercados laborales relativamente pequeños, donde cada variación porcentual representa un impacto considerable sobre el conjunto de trabajadores y hogares.

El caso de Formosa ya había mostrado una caída de 11,5% hacia febrero de 2026, mientras que Santa Cruz alcanzaba entonces un descenso de 16,1% y Tierra del Fuego de 13,3%. La comparación entre febrero y abril permite observar que el deterioro continuó y que algunas de las jurisdicciones más afectadas siguieron ampliando la distancia respecto del punto de partida. Entre las provincias que también exhiben fuertes retrocesos aparecen La Rioja, Misiones, Santiago del Estero, La Pampa y Chaco, aunque con intensidades diferentes.
Chaco, por ejemplo, acumulaba hacia febrero una pérdida de 9% respecto de noviembre de 2023, equivalente a 6.981 puestos. Salta registraba una disminución de 5,9%, equivalente a 7.586 empleos, mientras Jujuy retrocedía 3,2%, con 1.942 puestos menos. La construcción aparece como uno de los factores determinantes detrás de una parte importante de estas bajas: en febrero de 2026 el sector acumulaba una caída nacional de 13,6% respecto de noviembre de 2023.
La provincia de Buenos Aires merece un análisis diferente. No es la que registra la mayor caída porcentual, pero sí concentra la mayor pérdida en términos absolutos debido a la dimensión de su mercado laboral. Hasta abril de 2026 había perdido 78.957 puestos de trabajo privados registrados respecto de noviembre de 2023. Esto significa que la magnitud territorial y poblacional de Buenos Aires transforma una caída porcentual moderada en una pérdida de puestos mucho mayor que la registrada en provincias pequeñas.
La misma lógica permite entender el impacto de Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En estas jurisdicciones, aun cuando la contracción porcentual no alcanza los niveles extremos de Santa Cruz o Tierra del Fuego, el volumen de trabajadores involucrados hace que cada punto porcentual represente miles de empleos. Por eso, al evaluar el impacto de la política económica sobre el mercado laboral resulta indispensable observar simultáneamente las variaciones porcentuales y las cantidades absolutas.

El dato más llamativo del mapa es, precisamente, la existencia de solamente dos excepciones. Neuquén y Río Negro lograron aumentar el empleo privado formal respecto de noviembre de 2023. En febrero de 2026 Neuquén registraba un crecimiento de 5,8%, mientras Río Negro alcanzaba 2,9%. Para ese momento, el promedio nacional mostraba una caída de 3,2%. La diferencia de Neuquén es particularmente significativa.
La provincia sumó unos 8.343 puestos de trabajo privados registrados respecto de noviembre de 2023 y, al mismo tiempo, fue la única jurisdicción que también logró incrementar la cantidad de empresas registradas. El fenómeno está estrechamente relacionado con la expansión de Vaca Muerta, el crecimiento de la producción hidrocarburífera y la multiplicación de inversiones y actividades vinculadas con energía, servicios petroleros, transporte, logística y construcción.
Río Negro también consiguió atravesar el período con un resultado positivo. Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 incrementó 2,9% el empleo privado registrado, equivalente a unos 3.235 puestos adicionales. La estructura productiva rionegrina presenta una mayor diversificación y recibió, además, el impacto indirecto de la expansión energética de la Norpatagonia. La comparación permite observar que la cercanía geográfica con Neuquén y la integración económica regional funcionaron como un factor favorable.

En dialogo con NOTICIAS, la economista Paula Pia Ariet explicó: "Mientras el promedio nacional cayó cerca del 3,7%, Neuquén, Río Negro y San Juan lograron crecer. Esto se explica principalmente por el impulso de actividades vinculadas a la energía y la minería, que reciben inversiones, generan exportaciones y dependen menos del consumo interno. Neuquén es el caso más claro. Vaca Muerta no solo crea empleo directo, sino que también moviliza la construcción, el transporte, la logística y toda una red de empresas proveedoras. En provincias como Mendoza, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, las caídas son más moderadas porque cuentan con economías diversificadas, pero la recuperación de la actividad todavía no se traduce plenamente en nuevas contrataciones".
"Las mayores bajas se observan en provincias más dependientes de la construcción, del consumo interno o de regímenes productivos específicos. Tierra del Fuego refleja las dificultades de su industria electrónica frente a la apertura importadora y la menor demanda, mientras que Santa Cruz combina la caída de la construcción con el retroceso de la actividad hidrocarburífera convencional. En definitiva, el cuadro muestra que la economía puede recuperarse en términos generales y, al mismo tiempo, no generar empleo de manera homogénea: la macroeconomía es la suma de muchas realidades productivas diferentes", agregó la referente en Economía aplacada al Capital y vinculada a la Universidad Politécnica de Cataluña EUNCET
La excepción norpatagónica permite formular una reflexión central sobre los datos: la caída del empleo formal durante la era Milei no puede explicarse exclusivamente por una única variable nacional. La política macroeconómica —la contracción inicial de la actividad, la reducción de la obra pública, la caída del consumo y la reconfiguración de determinados sectores productivos— generó un escenario común, pero sus consecuencias fueron filtradas por las estructuras económicas de cada provincia.
La fotografía completa muestra entonces tres grandes realidades. Por un lado, las provincias que sufrieron un derrumbe particularmente profundo, encabezadas por Santa Cruz, Tierra del Fuego, Catamarca y Formosa. Por otro, un amplio conjunto de jurisdicciones que perdió empleo formal, aunque con intensidades menores. Finalmente aparecen Neuquén y Río Negro, las únicas que consiguieron terminar el período por encima del nivel de noviembre de 2023.