Cuatro acusados se enfrentan a seis años de cárcel por introducir piezas arqueológicas robadas en el mercado legal

2026/09/29

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La Fiscalía de Madrid solicita penas de prisión que oscilan entre los seis y los tres años para un grupo de seis personas encargados de adquirir piezas arqueológicas que habían sido previamente sustraídas para introducirlas en el mercado legal ocultando su origen ilícito.

El representante del Ministerio Público les imputa un delito de blanqueo y otro de grupo criminal. Estaba previsto que el juicio se celebrara este martes pero finalmente ha quedado aplazado hasta noviembre de 2027, según han informado fuentes jurídicas.

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El escrito de acusación indica que entre los años 2015 y 2022 los hermanos M. y R. F. C. -y otro más ya fallecido-, crearon una trama “estable” y “eficaz” para hacerse con distintas piezas arqueológicas, -casi todas procedentes de Andalucía-, cuyo origen era ilícito (sustracción o apropiación de las mismas).

Posteriormente se unieron al grupo otras dos personas, que también han fallecido. y una de las acusadas, R. V. A., que se dedicaban a preparar las transacciones para las operaciones de venta de las piezas adquiridas, “simulando documentalmente su origen lícito procedente de herencias respectivas inexistentes” Con dicha documentación, vendían las piezas a F. C. C., que tiene una galería de antigüedades en Barcelona, registrando las adquisiciones y su supuesta procedencia en su libro.

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Para la confección de los documentos de venta implicaban B. E. F., hija del fallecido J. L F. C., “siguiendo a conveniencia instrucciones de su padre y tíos”.

Asimismo, los hermanos F. y R. F. C. utilizaban a R. V. A, su hija H. M. P., y a los otros dos fallecidos como supuestos vendedores, y a testaferros para cobrar el importe de las ventas en sus cuentas bancarias, “que extraían de inmediato en metálico para abonar a los verdaderos titulares de las operaciones, los citados hermanos F. C. “.

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De esta menara, en las once operaciones que llevaron a cabo se introdujeron las piezas saqueadas en el mercado legal de antigüedades, “ocultando su ilícito origen, y produciendo sustanciosos beneficios económicos para los integrantes de la estructura descrita”.