El debate está servido. La continuidad del rally bursátil más ligado a la IA dependerá en gran medida de la capacidad de sus empresas de generar un retorno adecuado en sus inversiones. Cuatro frentes emergen como amenazas.
El mes de julio ha añadido más dudas sobre el sector más determinante en el rally bursátil global de los últimos años, el de los valores más ligados a la IA. Las turbulencias incluyeron desplomes especialmente llamativos, como los protagonizados por las Bolsas de Corea y Taiwwan, o los más específicos de la IA, como los registrados en el índice estadounidense de semiconductores de Filadelfia o en el europeo MSCI Europe AI Capex Select.
Los correctivos registrados en los índices y las empresas más vinculadas con la IA no se enmarcaron en periodos claramente bajistas en los mercados. Como recalcan los analistas de Bank of America, "más bien el retroceso parece deberse principalmente a preocupaciones específicas sobre la IA, sobre todo en torno a la cuestión fundamental de si el gasto de capital (capex) en IA —un fenómeno único en una generación— resultará sostenible".
La rentabilidad de estas inversiones millonarias determinará en gran medida el rumbo de los valores más vinculados a la IA, incluso el de la renta variable en su conjunto. A la hora de intentar encontrar respuestas a este interrogante, los analistas de Bank of America recuerdan que "las expectativas de consenso a 12 meses vista para el gasto de capital de los proveedores de servicios en la nube a gran escala (hiperescaladores) de EEUU han pasado de 300.000 millones de dólares a principios de 2025 a 880.000 millones (o el 3% del PIB)".
El aumento tan abrupto del esfuerzo inversor ha generado un "entorno macroeconómico y de mercado favorable", tanto desde el punto de vista macroeconómico como empresarial. Bank of America apunta en este sentido que, desde el ámbito macro, ha servido de impulso al PIB de EEUU, y desde el ámbito corporativo, que "se prevé que el sector tecnológico por sí solo aporte una cifra récord del 25% de los beneficios empresariales mundiales durante el próximo año".
La sostenibilidad y rentabilidad de estas cifras se ven amenazadas por los cuatro frentes que pueden poner en peligro el rally bursátil más vinculado con la IA, según Bank of America.
1. Disposición del cliente final a pagar por servicios de IA
El merado exige cada vez más rentabilidad en las inversiones de las empresas ligadas a la IA. Por ello los analistas de Bank of America ponen de relieve que "a partir de mayo, varias empresas —alarmadas por el aumento en sus facturas de uso de IA tras la transición de los proveedores de modelos de IA de vanguardia hacia modelos de precios basados en el consumo— comenzaron a restringir el uso de IA por parte de sus empleados y a optar por modelos más económicos".
Estas nuevas prácticas, según al firma estadounidense, generaron "una nueva incertidumbre sobre el nivel de demanda subyacente de IA y, por ende, sobre el potencial de retorno de las inversiones de capital (capex) en este ámbito".
2. Intensificación de la competencia
La mayor presión para el sector, en términos de precios, tiene su origen en China. Bank of America advierte en este sentido de "la proliferación de modelos chinos abiertos con capacidades cercanas a las de la vanguardia tecnológica".
El problema, añade la firma de inversión, es que este auge de modelos económicos "suscita inquietud ante una posible reducción del poder de fijación de precios y, en consecuencia, una mayor presión sobre los márgenes de las empresas líderes".
3. Aumento de coste de los insumos
El riesgo latente de una mayor presión sobre los precios se ve agravado por el aumento generalizado en los costes que afrontan las empresas desarrolladoras de IA.
Los analistas de Bank of America llaman la atención sobre las "fuertes subidas de precios en los chips de memoria, así como en los equipos de alimentación eléctrica y refrigeración, lo que encarece el despliegue de centros de datos".
4. Subida en los costes de financiación
No solo aumentan los costes tecnológicos. Bank of America completa su lista de amenazas sobre el rally bursátil de la IA con una mención destacada al incremento de los costes de financiación.
Este repunte se produce en un momento especialmente sensible para el sector. "A medida que los hiperescaladores pasan, en conjunto, de generar un fuerte flujo de caja a una posición de flujo de caja libre negativo debido al aumento del capex, dependen cada vez más de la financiación mediante deuda, lo que ha provocado un fuerte incremento en el coste de la misma".
Los datos ya reflejan un claro reajuste al alza. Bank of America detalla que "el diferencial de crédito de grado de inversión de estos hiperescaladores ha alcanzado los 130 puntos básicos, su nivel más alto en tres años frente a los 80 puntos básicos de principios de año". De forma paralela, los seguros de impago (CDS) de compañías como Oracle se han disparado hasta los 220 puntos básicos, "superando los máximos registrados durante la crisis de 2008".
La mayor exigencia del mercado obliga a analizar con lupa las cifras de cada empresa. Como resume Bank of America, "en última instancia, la sostenibilidad del auge del capex dependerá de que el retorno de la inversión de los hiperescaladores se mantenga por encima del coste del capital. Cuanto más aumente el coste del capital (tanto por el incremento de la tasa de descuento libre de riesgo como por la subida de la prima de riesgo crediticio de estas empresas, es decir, el diferencial de crédito), menos favorable resultará dicha ecuación".
Ni siquiera un líder y referente de la IA como Nvidia se libra de estas crecientes exigencias. Bank of America resalta que "incluso el diferencial de los seguros de impago (CDS) de Nvidia —empresa receptora de capex y, por tanto, beneficiaria de una mejora en su flujo de caja libre— se ha duplicado, pasando de 40 puntos básicos en mayo a 80". Esta tendencia, añade, "responde a la preocupación por los mecanismos de financiación circular dentro del ecosistema de la IA, que podrían dejarlo vulnerable ante los riesgos crecientes asociados a empresas del sector financieramente más débiles".