Este lunes, funcionarios de la Casa Blanca informaron la renuncia de Dan Driscoll como secretario del Ejército de Estados Unidos, en una salida que ocurre tras meses de tensiones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Según consigna el medio Axios, Driscoll era considerado una figura influyente dentro de la administración de Donald Trump y había adquirido protagonismo por su participación en asuntos que excedían las funciones habituales de su cargo. Entre ellos estuvo su intervención en los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
La Casa Blanca destacó su gestión y aseguró que el funcionario contribuyó a implementar la agenda de Trump en materia de defensa.
“El secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz a la hora de impulsar la agenda del presidente Trump para hacer que Estados Unidos vuelva a ser fuerte en el Departamento del Ejército”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly.
Según Kelly, Driscoll ejerció un “liderazgo excepcional” durante operaciones militares y trabajó para reforzar la preparación y la capacidad operativa del Ejército.
Tensiones con Hegseth
La salida acaece en medio de una relación deteriorada entre Driscoll y Hegseth. Según consigna The New York Times, uno de los puntos de conflicto habría sido una disputa relacionada con ascensos de oficiales.
El medio informó que Hegseth habría retirado de una lista de promociones a cuatro oficiales -dos hombres negros y dos mujeres- después de que Driscoll se negara a hacerlo.
Anteriormente, varios medios locales habían reportado otro enfrentamiento entre ambos por la permanencia del coronel David Butler, uno de los principales asesores de Driscoll. Según Fox News, Driscoll se resistió a las presiones para removerlo. Butler había trabajado anteriormente como portavoz del general Mark Milley, quien mantuvo una relación confrontacional con Trump.

La cercanía de Driscoll con el vicepresidente JD Vance habría contribuido a proteger su posición dentro de la administración, según los antecedentes difundidos sobre la disputa.
Del trabajo con drones a las negociaciones sobre Ucrania
Driscoll tuvo un rápido ascenso dentro del gobierno de Trump. Fue conocido informalmente como “el tipo de los drones” debido a su trabajo en la modernización de las capacidades militares y la incorporación de nuevas tecnologías.
Como secretario del Ejército, cargo civil de máxima responsabilidad sobre esa rama de las Fuerzas Armadas, estaba a cargo de su presupuesto y de una estructura que incluye a más de un millón de efectivos entre personal activo, de la Guardia Nacional y de reserva, además de más de 330.000 empleados civiles.
Su perfil también se amplió hacia la política exterior. En noviembre viajó a Ucrania para presentar un plan de paz impulsado por Washington, convirtiéndose en el funcionario de mayor rango de la administración Trump en visitar el país con ese propósito.
La propuesta contemplaba importantes concesiones por parte de Ucrania y no consiguió hasta ahora poner fin al conflicto. Tras reunirse con Driscoll, sin embargo, el Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, aceptó avanzar hacia negociaciones.
Driscoll había recibido además respaldo de algunos senadores demócratas durante su proceso de confirmación. Fueron 16 los que votaron a favor de su designación, aunque otros legisladores cuestionaron su experiencia para asumir la conducción civil del Ejército.
Su salida pone fin a la gestión de quien había sido el secretario del Ejército más joven en la historia de Estados Unidos y que, durante su breve paso por el cargo, combinó la modernización militar con una participación poco habitual en iniciativas diplomáticas de la administración Trump.