DANA Aníbal y fenómeno El Niño: Senamhi aclara diferencias y riesgos para el verano

2026/08/20

La DANA Aníbal comenzará a generar cambios desde la noche del domingo 16 de agosto y alcanzaría su mayor intensidad entre el lunes 17 y martes 18. Difusión

La DANA Aníbal comenzará a generar cambios desde la noche del domingo 16 de agosto y alcanzaría su mayor intensidad entre el lunes 17 y martes 18. Difusión

La subdirectora de predicción meteorológica del Senamhi, Rosario Julca, confirmó que las recientes ráfagas de viento en Lima no tienen relación alguna con el sismo registrado posteriormente, desacreditando así la creencia popular sobre una conexión entre ambos fenómenos naturales. Según la funcionaria, los vientos y las lloviznas observadas corresponden al impacto del tramo final de la DANA Aníbal, un sistema meteorológico de corta duración que ya se aleja del territorio nacional. Al mismo tiempo, el país permanece bajo alerta por la presencia de El Niño costero y el Niño global, fenómenos que podrían incrementar los riesgos climáticos en el verano.

De acuerdo con Julca, las ráfagas de viento persistirán al menos hasta el día siguiente, aunque el sistema ya entró en su última fase. El reciente episodio meteorológico dejó más de 7 horas de llovizna continua el domingo pasado, afectando sobre todo a los distritos del sur de Lima, donde se reportaron problemas de drenaje e inundaciones urbanas. La funcionaria del Senamhi insistió en que no existe ningún fundamento científico que relacione las condiciones meteorológicas como vientos o cambios súbitos del tiempo con la ocurrencia de movimientos sísmicos.

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Múltiples automóviles en una avenida mojada con charcos. Al fondo, edificios, un puente y árboles. Señal de advertencia triangular amarilla y cartel "Municipalidad de Lima".
El tráfico vehicular se mueve lentamente por una avenida principal del sur de Lima, cubierta de charcos, mientras una llovizna persistente indica condiciones climáticas de alerta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante su explicación, Rosario Julca enfatizó que la coincidencia temporal entre el viento fuerte y el sismo no implica relación causal. “Ambos fenómenos no guardan relación y la coincidencia temporal no modifica ese diagnóstico”, afirmó la especialista. Este mensaje busca disipar la incertidumbre en la población, que suele asociar cambios bruscos del clima con la actividad sísmica.

La subdirectora detalló que lo ocurrido en los últimos días responde exclusivamente al efecto de la DANA Aníbal, un fenómeno atmosférico que generó inestabilidad, lloviznas y vientos en la capital y en zonas costeras del sur peruano. El evento también impactó en regiones como Arequipa, Moquegua y Tacna, donde se observaron modificaciones en las condiciones atmosféricas habituales. Al desplazarse fuera de Perú, el sistema dejó tras de sí condiciones más secas y cielos despejados, aunque persisten los vientos residuales.

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El fenómeno tuvo consecuencias inmediatas en el entorno urbano de la capital. El domingo, durante más de siete horas, la llovizna afectó distritos del sur y activó alertas por problemas de drenaje, situación que evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura ante eventos meteorológicos breves pero intensos.

Una rejilla de drenaje urbana cubierta de hojas secas, basura y agua de lluvia que desborda hacia la calle.
El agua desborda una rejilla de drenaje urbana obstruida por hojas y basura, señalando la vulnerabilidad del sistema bajo la lluvia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La DANA Aníbal fue un evento breve y de características distintas al conocido fenómeno del Niño. Según Rosario Julca, el Niño es un proceso que se monitorea y pronostica con varios meses de anticipación, mientras que la DANA Aníbal se manifestó durante tres días, del 17 al 19 de agosto, con efectos acotados en el tiempo y el espacio.

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La meteoróloga explicó que este tipo de sistemas atmosféricos se han registrado en años previos, pero en esta ocasión el impacto fue mayor por la interacción entre las condiciones cálidas del mar y el sistema en niveles altos de la atmósfera. Esta combinación favoreció un aumento en la humedad y el “encajonamiento” de la llovizna sobre el litoral limeño. “En años anteriores y también este se han observado precipitaciones líquidas y sólidas en zonas altoandinas, sobre todo en la sierra central y sur, incluidas nevadas en sectores de mayor altitud”, detalló la especialista.

La funcionaria advirtió que, incluso cuando la intensidad de las lloviznas es baja, los distritos del sur de Lima presentan dificultades debido a la fragilidad del sistema de drenaje urbano. Según Julca, si persisten las condiciones cálidas del mar y en el futuro se forma otra DANA, podrían repetirse episodios similares de lluvias e inundaciones localizadas.

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Vista aérea de la costa peruana con una gran cortina de lluvia sobre el mar y la tierra, zonas urbanas junto a la playa y campos agrícolas inundados.
La costa norte de Perú muestra lluvias intensas sobre el mar y la franja costera, con áreas urbanas y campos agrícolas afectados por inundaciones parciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La proyección oficial, según el último comunicado del Enfen (Estudio Nacional del Fenómeno El Niño), sostiene que el país continúa bajo alerta por el Niño costero y el Niño global. Rosario Julca indicó que las temperaturas se mantienen elevadas tanto en la costa norte y central del país como en el Pacífico central.

Para los próximos meses, se anticipa que las lluvias estarán por encima de los valores normales en la costa norte, con especial énfasis en Tumbes y Piura, regiones donde se prevén precipitaciones más intensas. La especialista señaló que, en contraste, la sierra sur y la sierra sur oriental afrontarán un déficit de lluvias, con registros menores a los habituales en las zonas altoandinas. Parte de la Amazonía también podría experimentar una disminución de las precipitaciones.

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El periodo de mayor riesgo para la costa aún no ha comenzado. Julca recordó que Perú atraviesa el invierno, etapa en la que se registra un aumento de las temperaturas diurnas y nocturnas, pero el inicio del periodo lluvioso se pronostica para el verano, desde diciembre. “Ese cambio estacional puede activar quebradas y favorecer desbordes de ríos si no se ejecutan obras de prevención”, advirtió la funcionaria.

La DANA Aníbal provocó lluvias, nevadas y ráfagas de viento en varias regiones del Perú, con impacto en Lima Metropolitana y la sierra sur.
La DANA Aníbal provocó lluvias, nevadas y ráfagas de viento en varias regiones del Perú, con impacto en Lima Metropolitana y la sierra sur. (Ambiand)

La proyección para el verano contempla un escenario de mayor riesgo si persiste el calentamiento del mar. En años recientes, las temperaturas del aire superaron los 30 °C (86 °F) en sectores de Lima Metropolitana, cifra que podría repetirse si el patrón meteorológico actual se mantiene. La subdirectora del Senamhi precisó que las proyecciones no han variado, ya que el monitoreo del mar cálido sigue mostrando condiciones consistentes con ese panorama.

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Lluvias extremas por DANA Aníbal ponen en alerta a distritos vulnerables en Lima| Foto: Andina/Daniel Bracamonte
Lluvias extremas por DANA Aníbal ponen en alerta a distritos vulnerables en Lima| Foto: Andina/Daniel Bracamonte

Mientras el patrón de temperaturas elevadas continúe, las previsiones actuales permanecerán vigentes. La atención de las autoridades y de la ciudadanía se enfoca en la llegada del verano, cuando la combinación de lluvias intensas y calor podría acentuar los riesgos sobre la infraestructura urbana y rural, especialmente en las regiones costeras y de la Amazonía.