Digi se dispara un 20% en dos sesiones con la bendición de la banca de inversión que la sacó a Bolsa

2026/08/25

El mercado aguardaba con ansia el estreno en Bolsa de Digi. TSK ya había marcado el camino con un exitoso estreno logrado con una sólida demanda, y la teleco presumía también de un potente libro de órdenes, avalado por un inversor ancla como la familia Domínguez, dueños de Mayoral, que puso encima de la mesa 100 millones de euros. El día del estreno, la operadora low cost arrancó con subidas vertiginosas, aunque al cierre se desfondó y terminó con un retroceso del 8%. Este martes, una vez concluido el periodo de blackout, en el que los departamentos de análisis de los bancos colocadores no pueden pronunciarse sobre la compañía, Digi se dispara este martes un 10% y acumula un 20% en dos sesiones. El Santander, UBS, Citi, BNP Paribas, Barclays y Kepler Cheuvreux recomiendan comprar con precios objetivos que llegan a los 8,5 euros por título. Aunque su cotización ya superan las valoraciones, o están cerca, de Barclays (7,2) y UBS (7,8).

La salida a Bolsa de Digi se celebró el pasado 16 de julio y dejó un agrio sabor de boca en el mercado. La información disponible hacía presagiar un buen estreno. Las reuniones de los colocadores con los inversores habían dejado sensaciones positivas en la compañía y en los bancos encargados de pilotar la Oferta Pública de Suscripción (OPS) y Venta (OPV). El libro estaba cubierto unas cuatro veces el importe de la oferta, de acuerdo con varias fuentes financieras consultadas por CincoDías, y la filial española de la teleco destaca con una oferta que le ha permitido lograr una cuota del 12% en telefonía móvil y del 14% en banda ancha desde su llegada al país hace apenas dos décadas. Sin embargo, Digi firmó el peor estreno en Bolsa desde el de Ecoener hace cinco años.

La cantidad de público que congregó el toque de campana celebrado en el Palacio de la Bolsa de Madrid recordaba el de míticos estrenos como el de Aena en 2015. Pero la ceremonia no tuvo un final feliz. Varias, y agresivas, órdenes de venta sacudieron el valor, y Barclays, el banco encargado de estabilizarlo, fue incapaz de contrarrestar sus efectos. La buena noticia es que Digi recuperó el precio de salida el pasado 12 de agosto y desde entonces no lo ha vuelto a perder. El libro de órdenes no estaba mal construido de cara al medio plazo. Las casas de análisis de los bancos colocadores, que han estado calladas 40 días en el habitual periodo de blackout en Europa, han sido el revulsivo para el valor.

Citi es una de las entidades más optimistas. Le asigna un precio objetivo de 8,3 euros por acción con un argumento central: la eficiencia de sus costes. Menos del 10% de sus funciones esenciales están externalizadas, frente a más del 75% en los competidores. Por ejemplo, Digi se encarga de todo el despliegue y el mantenimiento de la red, cuando sus rivales solo se ocupan del 10%. El contraste en atención al cliente también es llamativo. La teleco que en España dirige Marius Varzaru no externaliza absolutamente nada, frente al rango del 60% al 80% de sus competidores. La pega está en su flujo de caja. “Prevemos tasas de crecimiento anual compuesto del 14% en ingresos y del 28% en ebitda [beneficio bruto de explotación] para el periodo 2025-2028. Sin embargo, debido a la inversión en la expansión de su red de fibra, no prevemos que la compañía alcance un flujo de caja operativo (...) positivo hasta 2029″, indica en el informe, al que ha tenido acceso este periódico.

UBS destaca que Digi es capaz de desplegar fibra a unos 51 euros por domicilio, el menor importe de toda Europa. Afirma que es un 60% más barato que el coste medio en España, de unos 120 euros, y que ese precio ya es mínimo en comparación con los de Alemania o Francia, donde cada hogar puede costar unos 1.000 euros, o con los de Noruega o Suiza, de hasta 2.500 euros. UBS fija, incluso, una fecha para el primer dividendo: “Salvo que surjan nuevas oportunidades relevantes de crecimiento, orgánicas o inorgánicas, creemos que la compañía podrá comenzar a retribuir de forma recurrente a los accionistas a partir de 2030″, señala el banco de inversión en su informe.

Barclays considera que la compañía tiene margen para seguir creciendo a costa de sus rivales. Digi se ha comprometido a no subir tarifas este año, mientras Movistar, Vodafone y MasOrange las incrementan alrededor de un 4%. Es decir, cada vez que sus competidores suben las tarifas, se amplía el diferencial de precios sin que él se mueva un milímetro, con descuentos notables, de entre el 25% y el 55%, que van creciendo solos. Barclays ve a Digi como un operador estructuralmente más barato que sus competidores gracias a unos costes de despliegue muy inferiores, pero considera que esa ventaja exige todavía varios años de fuerte inversión antes de que la generación de caja se normalice.

Bestinver Securities, que no intervino en la salida a Bolsa, es más descreído con el potencial de Digi y fija su precio objetivo en 5 euros por acción con una recomendación de vender. El informe destaca que su crecimiento sigue ahí, pero avisa de que el motor pierde eficiencia, ya que, por cada tres clientes que entran, salen casi dos, cuando hace un año era uno. “El impulso comercial sigue siendo sólido, aunque la ventaja frente al año pasado continúa estrechándose debido a que la rotación de clientes sigue elevada. La dirección señaló en la presentación de resultados del primer semestre que la pérdida de clientes había mostrado señales de moderación durante el primer y segundo trimestre de 2026, aunque el consejero delegado evitó calificar esa mejora de estructural”, sentencia el análisis. En el otro extremo, Kepler Cheuvreux, que tampoco estuvo en el sindicato de colocadores, es la casa de análisis más optimista al asignarle un precio objetivo de 8,5 euros y un potencial del 15%.