El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una nueva ofensiva económica contra Irán y aseguró que se trata de una estrategia de "guerra económica" destinada a aislar por completo a la República Islámica. De este modo, el mandatario destacó que será la operación de este tipo "más devastadora" jamás emprendida contra un país y reclamó el respaldo de los aliados de Washington.
En esa línea, Trump sostuvo que Irán tuvo numerosas oportunidades para alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, pero que las autoridades iraníes no supieron aprovecharlas. "Nadie le ha dado a la República Islámica de Irán una oportunidad mayor para alcanzar un acuerdo que yo. Trágicamente para ellos, no han sabido aprovecharla", afirmó el presidente estadounidense a través de una publicación en Truth Social .
El mandatario norteamericano también aseguró que las capacidades militares de Irán quedaron severamente debilitadas. Según explicó, la Armada iraní "ha desaparecido", la Fuerza Aérea fue destruida y las fábricas militares quedaron reducidas a escombros. Además, sostuvo que la moneda iraní "no tiene valor" y describió a la economía del país como una situación que está "pendiendo de un hilo".
La nueva ofensiva económica no estará limitada a las entidades iraníes. Trump advirtió que cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales ayuden a Irán enfrentará consecuencias económicas.
En tanto, el mandatario también apuntó contra las redes utilizadas para el contrabando de petróleo, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de embarcaciones y las empresas que funcionan como fachada.
"Todo esto debe detenerse AHORA. Ustedes saben quiénes son", indicó Trump, quien definió a las medidas como un "Día D económico". En ese sentido, el mandatario reclamó que los aliados de Estados Unidos acompañen la estrategia para profundizar el aislamiento internacional de Teherán y limitar las fuentes de financiamiento que, según Washington, permiten al régimen iraní sostener sus operaciones en el exterior.
Horas antes del anuncio, Trump había descartado por el momento la posibilidad de retomar las negociaciones diplomáticas con Irán. Consultado sobre un eventual regreso al diálogo tras el vencimiento del plazo de 60 días acordado entre ambos países, respondió que podría ocurrir "quizás en algún momento", aunque aseguró que actualmente "la situación es muy buena". También afirmó que Estados Unidos mantiene el control del estrecho de Ormuz y que el tránsito de petróleo continúa.
Trump volvió a insistir además en que Irán no puede desarrollar armas nucleares, mientras que desde Teherán acusaron a Washington de buscar una "salida digna" de la región. En medio de la tensión y tras el vencimiento del plazo para negociar un acuerdo definitivo, el presidente estadounidense confirmó que no hay conversaciones previstas y que el bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz continúa.