La industria y la sociedad actuales necesitan que los avances científicos se materialicen cuanto antes para responder a retos cada vez más urgentes, desde frenar la crisis climática a mejorar la salud humana. Por ello, con sus Premios a la Investigación Biomédica y a las Ciencias y la Ingeniería, la Fundación Banco Sabadell no contribuye únicamente al impulso y la excelencia del talento científico joven, sino que apuesta por destacar aquellos proyectos que tengan aplicaciones prácticas.
En la edición 2026, los galardonados han sido Marc Güell Cargol, catedrático y profesor de investigación ICREA en la Universitat Pompeu Fabra (UPF), por sus contribuciones pioneras en biología sintética y edición genética, y Pelayo García de Arquer, profesor de investigación en el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO), por sus adelantos vanguardistas en nanociencia para desarrollo sostenible y nuevos dispositivos optoelectrónicos.

Como destaca Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell y de su Fundación, “los trabajos de ambos galardonados representan el ejemplo del papel transformador de la ciencia en el progreso económico y social”.
La IA acelera los avances en la investigación
Tanto Marc Güell como Pelayo García de Arquer desarrollan su trabajo en equipos multidisciplinares y coinciden en que la inteligencia artificial está transformando a pasos agigantados la forma de investigar e incidiendo muy positivamente en sus proyectos.

Así, según Güell, doctor en biología molecular, “la IA está induciendo un gran cambio de paradigma y ha sido el punto de inflexión más grande que he vivido en mi carrera. A nivel de biología sintética, sacude la base. Por primera vez, no solo podemos leer y escribir; podemos empezar a ‘hablar’ ADN. Esto es transformador, ya que nos acerca al sueño de poder diseñar la biología en un ordenador, como diseñamos un avión o un coche”.
Además, apunta que en los próximos años “veremos la aparición de laboratorios autónomos con capacidades crecientes. Es probable que cambie de manera muy importante la productividad científica y que sea clave la infraestructura, además del talento”.

Por su parte, García de Arquer considera que “más allá del descubrimiento científico puro a través de la inteligencia artificial (donde cada vez hay más resultados interesantes), la integración de la IA y laboratorios automatizados permitirá acelerar la transición de ideas del laboratorio a la sociedad, optimizando y escalando procesos que antes podían llevar de varias décadas a varios años”.
Para este ingeniero y matemático de formación, puesto que la energía es, junto con los datos, “la comida de la IA”, resulta esencial “seguir desarrollando energía limpia y tecnología de computación y manejo de datos eficiente. En este contexto, los chips fotónicos y tecnologías asociadas pueden jugar un papel decisivo”.
Terapia génica que impacta en la salud humana
Sobre el XXI Premio Fundación Banco Sabadell en la Investigación Biomédica concedido a Marc Güell, el jurado destaca que su trabajo permite “desarrollar tecnologías transformadoras de edición genética, terapias basadas en el microbioma y nuevas fuentes seguras de órganos para trasplante con gran potencial de impacto en la salud humana”.

Como el propio premiado sintetiza, su investigación se basa en “ingeniería inspirada en la naturaleza para afrontar retos terapéuticos”. Y se muestra convencido de que su disciplina atraviesa un momento de progreso exponencial: “Es probable que en la próxima década la biología tenga el potencial de afrontar quizás todos o la gran mayoría de los retos de salud”.
Güell, cofundador de cuatro empresas e inventor de patentes licenciadas a empresas líderes en edición genética, ha sido un pionero en aprovechar la biología para crear nuevos principios y tecnologías moleculares para desarrollar la ingeniería basada en biología.
Nanomateriales para la descarbonización
En el caso del X Premio Fundación Banco Sabadell a las Ciencias y la Ingeniería otorgado a Pelayo García de Arquer, el jurado pone énfasis en su “extraordinario impacto en la comunidad científica internacional y sus aportaciones en el ámbito de la transferencia tecnológica en áreas tan críticas y socialmente relevantes como la descarbonización”. Su trabajo, en el que convergen la fotónica, la ciencia de materiales y la ingeniería, ha impulsado nuevas tecnologías clave para la descarbonización, desde células solares de alta eficiencia hasta sistemas para la conversión de CO₂ en productos de valor industrial o la generación de hidrógeno verde.
Para ello, la nanotecnología ha sido su gran aliada: “Esta herramienta nos rodea y permite nuestro estado de bienestar, desde el protector solar para ir a la playa, el recubrimiento antiadherente de una sartén, el catalizador de un tubo de escape, a vacunas y tecnologías médicas de precisión y computación”.

El galardonado aspira a que la investigación que lidera “pueda contribuir a frenar el cambio climático y proporcionarnos soberanía energética y de bienestar a través del ‘reciclaje’ de contaminación en combustibles, precursores químicos y fertilizantes. De este modo, el precio de la cesta de la compra no dependería de una guerra en Oriente Medio”.
Recuadro destacado: Un incentivo para investigadores jóvenes
Los Premios Fundación Banco Sabadell reconocen anualmente la excelencia de investigadores en la etapa inicial de sus carreras, cuyas contribuciones destacan tanto por su calidad científica como por su potencial impacto social.

Para Pelayo García de Arquer, estos premios “reflejan el trabajo de un equipo y colaboradores (presentes y pasados), de modo que son un mérito distribuido. Todos los premios que reconozcan ciencia, innovación y tecnología son muy importantes también para hacer transpirar la investigación a la sociedad”.
Por su parte, Marc Güell subraya que “la misión de la Fundación Banco Sabadell contribuye muchísimo a crear un ecosistema científico e innovador de valor añadido. En estos tiempos, es estratégico tener una soberanía científica y tecnológica para asegurar la prosperidad del futuro”.