EEUU, el “guardián de Ormuz” según Trump: “Existe el riesgo de que la escalada continua se convierta en un fin en sí mismo”

2026/07/14

Lara Villalón Estambul

Actualizado Martes, 14 julio 2026 - 07:06

Esta semana se cumple un mes de la firma del Memorando de Entendimiento por parte de Washington y Teherán, un pacto que constató la voluntad de ambas partes de negociar los principales escollos de la guerra. Tras el pacto, Estados Unidos esperaba la inmediata reanudación del tráfico en el Estrecho de Ormuz, mientras Irán pisaba el freno y advertía de su intención de discutir con Omán una fórmula para regular el tráfico marítimo en esta vía. "Ningún país tiene permitido cobrar peajes ni tasas en una vía fluvial internacional", advirtió entonces el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre la creciente disputa con Teherán por el control estratégico de Ormuz.

Ahora, en un nuevo revés del conflicto, el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que quiere convertirse en "el guardián del Estrecho de Ormuz" y controlar su paso, implantando además, una tasa del 20% sobre la carga transportada a todos los barcos bajo su protección. "El Estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán. Restablecemos el bloqueo iraní, llamado así porque solo impide la entrada y salida de barcos o clientes iraníes", aseguró Trump en sus redes sociales. "A partir de ahora, Estados Unidos será conocido como 'El guardián del Estrecho de Ormuz'", añadió. El mandatario no detalló cómo se implementará el bloqueo, pero justificó su decisión ante la cadena Fox, culpando a Irán de romper las negociaciones. "Siempre las rompen. Hemos hecho 10 tratos con esta gente, así que vamos a darles un buen golpe", advirtió.

Este último giro se produce tras una semana de ataques cruzados contra el régimen que han tenido como escenario el Estrecho de Ormuz. Los choques diarios se han desarrollado con un mismo patrón: Estados Unidos ha lanzado ataques contra infraestructuras clave iraníes después de que el régimen golpeara embarcaciones en el paso marítimo. Los bombardeos estadounidenses han afectado más de una decena de ciudades, provocando cerca de 20 víctimas mortales y decenas de heridos. Teherán por su parte, ha tomado represalias a los ataques, sembrando el caos en la región, lanzando misiles a Kuwait, Bahréin, Qatar y Jordania.

El régimen iraní afirma que el Memorando de Entendimiento se encuentra en una "fase de crisis", mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dado señales de querer poner fin a las negociaciones. "Esto no es una confrontación militar", aseguró este lunes el portavoz de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, tras remarcar que su país "no ataca" a los vecinos del Golfo Pérsico, sino que "se defiende". "Se debe instar a los países en cuestión a que dejen de permitir de inmediato que Estados Unidos utilice sus territorios como plataformas para la agresión contra Irán", ha declarado Baqaei.

Medios árabes han bautizado las negociaciones como "Memorando del malentendido", en un juego de palabras que describe los ataques diplomáticos y diferencias que se desarrollan desde que se oficializó la firma a mediados de junio. En un paso más hacia la escalada militar, la Guardia Revolucionaria iraní, el cuerpo de élite del ejército, anunció el domingo el cierre del Estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, tras atacar una embarcación que utilizaba una "ruta no autorizada". Estados Unidos por su parte, niega que haya un bloqueo de facto de la vía marítima.

"La cuestión estratégica central es: ¿cuál es el objetivo final del Gobierno (de EEUU)? Si Irán sigue sin estar dispuesto a ceder en lo que considera sus intereses fundamentales en el Estrecho de Ormuz, ¿cuál es el objetivo realista de intensificar la presión militar?", escribe el analista especializado en Irán e Israel, Danny Citrinowicz.

Aumento de los precios del petróleo

La actual escalada estalló por los diferentes puntos de vista sobre la gestión del Estrecho de Ormuz tras su reapertura. Teherán exige mantener su soberanía sobre el paso y protestó por la ruta establecida por la ONU para evacuar a los buques varados a través de las aguas de Omán, asegurando que el memorando contempla su gestión exclusiva del tráfico por esta vía. Mientras que EEUU se agarra al plan de la ONU y reivindica un paso abierto y una rápida vuelta a la normalidad. "Sin un objetivo político final claramente definido, existe el riesgo de que la escalada continua se convierta en un fin en sí mismo, que aumente las tensiones, eleve los precios mundiales del petróleo y arrastre gradualmente a Estados Unidos a una confrontación regional más amplia sin lograr un resultado estratégico duradero", advierte Citrinowicz.

La escalada también se ha desplazado a Yemen, donde una embarcación cisterna fue atacada por seis pequeños barcos frente a la costa sur del país, en el Golfo de Adén. El aeropuerto internacional de Saná, en la capital histórica del país, sufrió un ataque aéreo saudí, supuestamente para impedir el aterrizaje de un avión iraní, valedor de la milicia hutí, que controla el norte de Yemen. El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, denunció la "agresión flagrante" por parte de Arabia Saudí, que "ha puesto fin a un período de desescalada", amenazando con nuevas acciones en la región. Los hutíes pusieron en jaque el comercio marítimo en el mar Rojo tras el inicio de la guerra en la Franja de Gaza, en un intento de forzar a Israel a frenar su ofensiva contra el enclave palestino. Durante la guerra israelí-estadounidense contra Irán han amenazado con bloquear Bab el-Mandeb, otro paso marítimo crucial para el comercio internacional.

Las tensiones han provocado una nueva caída del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, que no logra recuperar la normalidad pese al alto el fuego declarado en abril. Seis buques han cruzado en las últimas 24 horas, alcanzando un nuevo mínimo desde que Washington y Teherán pactaron negociar sus diferencias para poner fin al conflicto.