El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, rechazó el señalamiento del expresidente Gustavo Petro, quien lo llamó “cómplice de un genocidio” tras la intervención de la Policía durante una movilización propalestina realizada el 7 de octubre de 2026 cerca de la Embajada de Israel.
Galán aseguró que sus decisiones frente a las protestas buscan preservar el derecho a la manifestación pacífica, pero también proteger a la ciudadanía y al personal de diálogo cuando se presentan hechos violentos.
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La controversia se originó luego de que Petro responsabilizara al mandatario distrital por la actuación de la fuerza pública ante los manifestantes. “Galán cómplice de un genocidio, qué hubiera pensado Luis Carlos Galán”, escribió el exmandatario en su cuenta de X.

En respuesta, el alcalde pidió moderación al expresidente y advirtió sobre las consecuencias de ese tipo de pronunciamientos. “No sea irresponsable, expresidente. No se le olvide que las palabras de un líder político tienen peso y pueden terminar en violencia. ¿Ya olvidó la historia reciente de Colombia?”, expresó Galán.
El alcalde negó la acusación y sostuvo que la Administración distrital ha garantizado las movilizaciones que se desarrollan sin hechos de violencia. “Yo no soy cómplice de ningún genocidio. Como alcalde, he respetado todas las manifestaciones pacíficas”, afirmó.
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Según Galán, durante la jornada hubo ataques contra una iglesia y una agresión a una gestora de diálogo, quien tuvo que ser trasladada a un centro asistencial. Por esas razones, dijo, se ordenó la intervención de la Policía.
“Ayer, en medio de las protestas que se tornaron violentas, atacaron una iglesia y fue agredida una gestora de diálogo que tuvo que ser trasladada a un hospital. Por eso fue necesaria la intervención de la Policía”, señaló el alcalde.
También anticipó que mantendrá esa instrucción cuando considere que existen riesgos para las personas o daños contra bienes públicos y privados. “Y esa será mi instrucción a la fuerza pública siempre que sea necesario para proteger a los ciudadanos, al equipo de gestores de diálogo y evitar ataques violentos”, agregó.
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La embajadora de Israel en Colombia, Vivian Aisen, denunció daños en las inmediaciones de la sede diplomática en Bogotá después de la movilización en respaldo a Palestina, que tuvo lugar durante la tarde del miércoles 7 de octubre. La concentración coincidió con el tercer aniversario de la masacre del grupo terrorista palestino Hamas en territorio israelí, ocurrido en 2023, el cual cobró la vida de 1.200 personas de todas las edades.
A través de su cuenta de X, la diplomática publicó un video de la jornada, en el que se escuchan consignas contra el Estado de Israel y en favor de Palestina. Aisen afirmó que una “turba” se reunió frente a la embajada y cuestionó que la protesta se realizara en una fecha que, según indicó, debe estar destinada al duelo y al recuerdo de las víctimas del ataque.
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“7 de Octubre: un día de duelo, memoria y respeto. Mientras recordamos a las víctimas de la masacre, una turba decidió manifestarse frente a la Embajada de Israel, convirtiendo un día de dolor en una provocación”, escribió la embajadora en una primera publicación.
La representante diplomática sostuvo además que manifestarse en ese lugar y en esa fecha implicaba, a su juicio, una falta de empatía y respeto hacia las víctimas. También atribuyó lo ocurrido a la “ignorancia y el fanatismo”, antes de cerrar su mensaje con la frase: “7 de Octubre: no olvidamos”.

La movilización se convocó en rechazo al restablecimiento de las relaciones entre Colombia e Israel. Los participantes se concentraron inicialmente cerca de la sede diplomática israelí y luego avanzaron por la capital.
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En una segunda publicación, Aisen compartió imágenes de las afectaciones que, según denunció, quedaron en el espacio público alrededor de la embajada. La diplomática calificó los hechos como vandalismo y cuestionó que el daño al entorno urbano se presente como una forma de protesta.
“Dañar, ensuciar y destruir el espacio público no es protesta: es vandalismo”, escribió. Aisen añadió que las acciones de destrucción no contribuyen a la defensa de la población palestina: “Quienes dicen defender a un pueblo no deberían hacerlo destruyendo la ciudad que comparten con el suyo”.