El autoexamen masculino, el chequeo a los 50 años y otras claves para detectar a tiempo el cáncer testicular y de próstata

2026/07/14

Cuando el hombre llega a los 50 años empieza a pensar que es hora de un chequeo prostático, pero hay que recordar que el cáncer de próstata y otras enfermedades pueden desarrollarse durante años sin presentar síntomas. Sí, los 50 años son la edad apropiada para ese control, en general. Pero quienes tienen antecedentes familiares deberían ir a partir de los 40, o adelantarse si ya presentan molestias estando en sus veinte o treinta.

El doctor Francisco Cornejo, urólogo y expresidente de la Sociedad Ecuatoriana de Urología, explica que lo común es presentar síntomas leves alrededor de los 40 años, pero si ese malestar es desatendido, se incrementará con el tiempo.

Los síntomas del tracto urinario inferior pueden ser obstructivos o irritativos. Los irritativos son el aumento de la frecuencia urinaria en el día, en la noche y la urgencia de orinar, además de pequeñas pérdidas de orina.

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Y los síntomas obstructivos, por un crecimiento prostático, pueden ser dificultad para el inicio de la micción y notar que el flujo de la orina es un poco más lento o más débil.

No hay que resignarse a que es propio de la edad. “Uno tiene que pensar que hay una causa, que o bien es una alteración a nivel de la vejiga o un problema de crecimiento prostático”. Cornejo menciona otro tipo de problemas, como los cálculos en la vejiga o los tumores vesicales.

“Y hay factores de riesgo a la presencia de tumores vesicales, como el tabaquismo”. Además, hay síntomas urinarios que pueden confundirse con problemas de la próstata, cuando en realidad hay un tumor. ¿Cómo se diferencian? “Cuando hay sangre en la orina e irritación, se puede pensar en un tumor”.

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El cáncer de próstata, curable cuando se lo diagnostica temprano

El cáncer de próstata es el tumor maligno de mayor incidencia y principal causa de muerte por cáncer en varones adultos en Ecuador. “Es bastante frecuente y no solo en nuestro medio, sino a nivel internacional, América y Europa. Una de las causas que pueden producir tanta mortalidad es cuando los pacientes han sido diagnosticados en una fase muy avanzada. Porque muchos son asintomáticos”, indica el doctor Cornejo, quien ha sido jefe de Servicio de Solca y desde hace diez años se ha dedicado a la cirugía radical prostática con el método robótico DaVinci.

Cuando el hombre minimiza los síntomas con el argumento de la edad, puede estar perdiendo un tiempo valioso. “Diagnosticado a tiempo, el cáncer de próstata es curable. No estoy hablando de que es controlable”, enfatiza el especialista, “estoy hablando de curación. Entonces, no hay que tenerle miedo a ir al médico especialista, general o de cabecera y solicitarle un chequeo prostático”.

Cuando avanza el tiempo, se puede tratar el tumor, pero la expectativa de vida es menor. El médico invita a perder el temor a conocer una realidad y a hacerse un examen que puede ser algo incómodo pero necesario. “Es importantísimo que los varones en nuestro país vayan concientizando que la medicina preventiva o de diagnóstico temprano es mejor que la curativa”.

Factores genéticos y ambientales

Cuando hay antecedentes familiares (padre, tíos, hermanos, primos) de cáncer de próstata, es un aviso. “El principal factor es genético”. Además, ciertos grupos, como los afrodescendientes, tienen mayor predisposición. “Algo curioso es, por ejemplo, el hecho de que la población japonesa, cuando vive en los Estados Unidos, es más propensa al cáncer de próstata que cuando vive en Japón. ¿Por qué? Por los cambios alimentarios. Hay más incidencia en pacientes que viven muchos años con una dieta alta en grasas”.

No hay estudios determinantes sobre la relación del cáncer de próstata y el tipo de alimentación en Ecuador. De todas formas, el médico recomienda dar prioridad a las proteínas, vegetales, pescado y mariscos.

Los hombres jóvenes, por su parte, pueden experimentar algo diferente, el síndrome pélvico, que puede confundirse con prostatitis por los síntomas, pero ocurre a causa del sedentarismo. “Al pasar horas sentados, hay presión sobre la zona pélvica inferior y el músculo pélvico, y va a provocar una neuralgia o inflamación de los nervios que pasan por ahí, que van a traducirse con ardor al orinar”.

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La prostatitis, en cambio, es un proceso infeccioso agudo con ardor, dolor, fiebre alta, escalofríos, mal olor en la orina y exámenes positivos de bacterias. Un joven sí puede tenerla, pero lo más probable es que se trate de una neuralgia del área perineal.

Cáncer testicular en Ecuador: enemigo de los hombres jóvenes

Aunque se considera una enfermedad poco frecuente, el cáncer testicular es el tipo de tumor maligno más común entre adolescentes y jóvenes. El Observatorio Global del Cáncer (Globocan) y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) registran en sus estimaciones 2024-2026 que en Ecuador hubo 363 nuevos diagnósticos de cáncer testicular, 54 fallecimientos y 1.374 personas sobrevivientes cinco años después de la detección.

Aunque no sea una patología masiva, el impacto social es “devastador”, porque ataca a hombres jóvenes en su etapa más productiva, cuando no esperan recibir un diagnóstico oncológico, explica el doctor Murugesan Manoharan, oncólogo urólogo de Baptist Health Miami Cancer Institute. La señal de advertencia más frecuente es la aparición de un bulto, hinchazón o cambios en la consistencia de uno de los testículos. En la mayoría de los casos no hay dolor, lo que retrasa peligrosamente la búsqueda de atención médica. Otros síntomas clave incluyen:

- Sensación de pesadez en el escroto.

- Molestias en la parte baja del abdomen o la ingle.

- Dolor sordo persistente.

Cuando la enfermedad avanza y se disemina (metástasis), pueden presentarse dolores de espalda o dificultades respiratorias. Los especialistas enfatizan que la ausencia de dolor jamás debe ser sinónimo de tranquilidad.

El autoexamen masculino, desde la adolescencia

La recomendación principal para los hombres de entre 15 y 40 años –el grupo de mayor incidencia– es un autoexamen testicular una vez al mes. El momento ideal es durante o después de una ducha tibia, cuando la piel del escroto está relajada. Se debe examinar cada testículo suavemente entre el pulgar y los dedos para identificar nódulos o endurecimientos. Encontrar una anomalía no siempre es cáncer (puede tratarse de quistes o infecciones), pero solo una evaluación médica puede confirmarlo.

“El mensaje clave es simple: si sientes algo, dilo. La vergüenza nunca debe ser una razón para posponer la atención médica”, enfatiza el Dr. Manoharan.

En cuanto al pronóstico, es alentador. Es uno de los cánceres con mayores tasas de curación si se detecta a tiempo. La cirugía, la quimioterapia y las terapias especializadas son opciones. Antes de eso, se hablará de la preservación de la fertilidad y de los niveles hormonales.

¿Cuáles son los factores de riesgo que se deben vigilar?

- Antecedentes de criptorquidia (cuando un testículo no ha descendido).

- Historial familiar de cáncer testicular.

- Haber padecido la enfermedad en el otro testículo.

No obstante, muchos pacientes diagnosticados no presentan factores de riesgo conocidos, por lo que la vigilancia es vital para todos.

¿El cáncer testicular afecta la fertilidad?

Esta es una preocupación común entre los hombres que reciben un diagnóstico de cáncer testicular. ¿Podré tener hijos en el futuro?

“Cuando evaluamos por primera vez a hombres que podrían padecer un cáncer testicular nuevo, hablamos de fertilidad”, dice el Dr. Bradley Leibovich, oncólogo urólogo de Mayo Clinic. Comparte que es una de las principales preguntas que escucha de los hombres con cáncer testicular.

“Este cáncer en sí mismo puede afectar la fertilidad y nuestros tratamientos también pueden hacerlo”, dice el Dr. Leibovich. “Lo primero que hacemos con los hombres que están interesados en preservar la fertilidad es hablar sobre bancos de esperma”.

La infertilidad puede ser un efecto secundario de la cirugía, la quimioterapia, la radiación y otros tratamientos contra el cáncer. Por eso es importante que los hombres que aún deseen tener hijos después de curarse guarden su esperma antes de comenzar el tratamiento.

“Por lo general, abordamos los problemas de fertilidad desde el principio, asegurándonos de que los hombres tengan un banco de esperma, por lo que es raro que sea una preocupación a largo plazo para ellos”, dice Leibovich.

Otra preocupación son los niveles bajos de testosterona, una hormona que se produce principalmente en los testículos. “La mayoría de los hombres tiene niveles normales de testosterona con solo un testículo. En el caso de los hombres que acaban con un nivel bajo de testosterona, eso es muy fácil de reemplazar”, dice el Dr. Leibovich.

Bajo la orientación de un profesional de atención médica, la terapia para reemplazo de la testosterona en forma de inyecciones, píldoras, parches o geles puede restaurar los niveles normales de testosterona en los hombres. (I)