El aviso de Gustavo Oliva en su despedida a los 58 años: «Por exceso de confianza no me hice revisiones y cuando noté síntomas ya era tarde» | El Diario Vasco

2026/10/08

J. F.

08/10/2026

Actualizado a las 18:51h.

Gustavo Oliva, figura de referencia en el desarrollo del pádel como jugador, entrenador y líder de proyectos, ha publicado un conmovedor mensaje a través de su perfil de Instagram para despedirse a sus 58 años ante una enfermedad irreversible. Con una entereza admirable, Oliva ha querido aprovechar sus últimos momentos para compartir una serie de reflexiones vitales sobre la gratitud, la perspectiva histórica y la concienciación médica.

El escrito comienza con una declaración directa sobre su situación de salud: «Mi vida en la Tierra llega a su fin en breve, y mientras pueda, quería compartir un par de reflexiones». A pesar de admitir que «irte con 58 años en nuestros tiempos y nuestro entorno es pronto», Oliva reflexiona sobre la fortuna de haber tenido una trayectoria plena y serena. «A lo largo de los años, he aprendido a ver la vida con perspectiva, y eso me hace ver lo afortunado que soy de haber vivido una vida muy completa y feliz, y me ayuda a marchar con una paz y tranquilidad que ni yo nunca me hubiera imaginado», destaca el exjugador de pádel.

Además, contextualiza su realidad señalando que «de los millones de años desde que existe la humanidad, hasta hace apenas 200 la esperanza de vida no alcanzaba la mía, y el bienestar que tenemos hoy en el primer mundo no lo tenía ni el más rico de la época», añadiendo que «incluso hoy en día, muchisima población mundial del tercer mundo no tiene la esperanza de vida que he tenido yo».

Relaciones humanas elegidas

En la misiva, Oliva dedica palabras de profundo afecto hacia su entorno más cercano, expresando su dicha por las relaciones cultivadas a lo largo de los años. «Solo puedo dar las gracias a mi entorno. Mi familia me quiere muchísimo, y me he intentado rodear de unas amistades de las cuales me siento muy afortunado», manifiesta. Asimismo, resalta la enseñanza personal de convivir solo con quienes aportan bienestar: «He aprendido a tener relación con quien estás a gusto, te quiere, y te hace sentir tal cual como eres. Por eso me siento tan feliz y afortunado. Muchísimas gracias familia, muchísimas gracias amigos».

La importancia de las revisiones médicas

Más allá del balance personal, Gustavo Oliva ha querido convertir su dura vivencia en un mensaje de concienciación sobre la importancia de las revisiones periódicas. «Por si ayuda nunca a alguien, quisiera recordar la importancia de las revisiones médicas y de la prevención», enfatiza tras reconocer que contó siempre con una vida llena de salud. Con absoluta franqueza, explica cómo la confianza derivó en un diagnóstico tardío: «Quizás por ello y exceso de confianza no seguí unas normas básicas de prevención, y cuando empecé a notar los primeros síntomas, ya tenía un enorme cáncer colonorrectal con metástasis en higado, bazo y numerosos ganglios. Siguiendo la prevención aconsejada, seguro que se hubiera detectado a tiempo».

El mensaje concluye con un emotivo y sobrio adiós dirigido a sus seres queridos: «Hasta siempre familia. Hasta siempre amigos».