Actualizado 20/07/2026 - 06:50CEST
Kimi Antonelli, al que sólo su madre Veronica llama por su primer nombre, Andrea, dejó en lo más alto del podio de Spa-Francochamps, uno de los más relevantes e icónicos del Gran Circo, una imagen igual de relevante e icónica. La de bañarse en champán y recordar, con su pelo largo y gesto joven, a mitos de décadas atrás. Esos con los que no quieren compararle, pero surgen cuando ven que el niño maravilla se lanza a por un título mundial.

Kimi Antonelli celebra su sexta victoriaAP
El triunfo del italiano en Spa es una prueba total de reivindicación. Entró en Europa lanzado tras ganar en Montecarlo, pero había coleccionado carreras difíciles en las que su Mercedes cedió. Pudo pensarse lo peor en Bélgica tras varios puntos claves, como la salida (Verstappen y Leclerc) o el momento del liderato del monegasco de Ferrari, pero Antonelli resistió. Se hizo fuerte. De la misma forma que dio un giro a su carrera tras su duro año de debut en la F1. "Aquí, hace un año, alcancé lo más bajo. Era un momento muy duro mentalmente. Pero ahora todo es mejor, hace un año pensaba que era imposible", reconoció.
Aquí, hace un año, alcancé lo más bajo. Era un momento muy duro mentalmente. Pero ahora todo es mejor, hace un año pensaba que era imposible
Kimi Antonelli
El italiano lidera en el Mundial y sigue ampliando sus registros históricos diferenciales. Ningún italiano ganaba en Spa, una meca, desde 1953. Ya es el segundo italiano (6 triunfos como Patrese) tras Alberto Ascari (13). Y es el primero que gana con un Mercedes desde Hamilton y desde la pole en Spa desde 2021. El golpe es notable. "Mi moméntum siempre estaba ahí pese a lo que pasaba en otras carreras. Sólo puedes maximizar el potencial del coche y sacar todo lo disponible. Luego veremos el balance a final de curso", analizó. Eso sí, también es cauteloso. "Con estos coches y este reglamento, todo puede ocurrir. Hay cosas impredecibles. Por eso sólo me enfoco carrera a carrera y ya veremos a final de año", agregó.

Antonelli cruza la meta.LAPRESSE
¿Y los demás?
El baño de Antonelli también obedece a otras variables encima de la mesa. Una es que sus rivales siguen peleándose, pero no hay una oposición muy clara. Hamilton estaba destinado a ello, pero su Spa se complicó tras reventar el coche en la FP3. Leclerc encadena dos grandes resultados y en forma puede dar todo. Y su propio compañero, George Russell, tiene fantasmas que solventar primero.
En siete días habrá otra cita en Hungría. Y el escenario puede ser diferente en un circuito más ratonero, con menos dependencia del motor y una oportunidad para atacar al férreo líder. Antonelli está al mando, pero debe defenderse. "Estaremos los cuatro equipos muy pegados, y quizá sea como Mónaco. Todos a tope, todo puede ocurrir", cerró.