El barril de petróleo se disparó 27% en tres semanas: qué va a pasar con los precios de la nafta en la Argentina

2026/09/14

El valor de los combustibles podría quedar bajo revisión si el crudo continúa su escalada en el mercado internacional REUTERS/Agustin Marcarian

El valor de los combustibles podría quedar bajo revisión si el crudo continúa su escalada en el mercado internacional REUTERS/Agustin Marcarian

Por el conflicto en Medio Oriente, el precio internacional del petróleo acumula una suba de casi 27% en menos de un mes, un alza que volvió a poner presión sobre el valor de los combustibles en la Argentina. Desde el piso de USD 85 por barril registrado el 26 de agosto, el Brent trepó sin pausa hasta rozar los USD 109 esta semana, USD 5 menos que su nivel más alto en lo que va del año (tuvo picos de USD 114), mientras que este lunes cotiza en torno a los USD 108. En ese contexto, las principales petroleras dijeron estar conversando con el Ministerio de Economía una eventual corrección en el precio de los combustibles, según pudo saber este medio de fuentes del sector. Aunque hay diferencias según la empresa.

YPF, que concentra alrededor del 55% del mercado de combustibles y opera como referencia de precios para el resto de la industria, no tiene previsto modificar sus valores en lo inmediato. Fuentes de la compañía indicaron que se mantendrá, al menos por ahora, el precio vigente. Según el relevamiento del medio especializado Surtidores, el litro de nafta súper ronda hoy los $2.059 en las estaciones de servicio. Desde el Ministerio de Economía, en tanto, señalaron que no tienen información sobre esas tratativas y que, dado el funcionamiento de la cuenta corriente compensadora durante el conflicto, una corrección en el corto plazo les resultaría prematura.

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El comportamiento de Shell y Axion, las dos compañías con mayor peso detrás de YPF, apunta en direcciones levemente distintas. Desde Axion señalaron que su política de precios sigue de cerca las condiciones del mercado internacional, una señal de que cualquier movimiento del Brent sostenido en el tiempo termina, tarde o temprano, reflejándose en el surtidor. En Shell, en tanto, no descartaron un ajuste pero precisaron que tanto la decisión como su magnitud dependen de variables que aún no están definidas.

Para dimensionar la brecha que se abrió entre el precio internacional y el interno, un análisis del economista de Empiria Santiago Capdevila, analizó: “Con Brent en USD 108 y naftas priceadas a USD 84, el traslado potencial sería de 15,7% en surtidor y sumaría cerca de 0,7 puntos porcentuales al IPC”, estimó. Sin embargo, el propio Capdevila resaltó que ese cálculo parte de un supuesto que no ocurrirá: una corrección total de un día para el otro, de manera que el número refleja la magnitud del desajuste acumulado, no una proyección de lo que sucederá.

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La situación actual invierte la lógica del mecanismo que el sector implementó a principios de año. Entre abril y junio de este año, durante el pico del conflicto entre Estados Unidos e Irán, YPF puso en marcha un sistema de amortiguación —conocido como buffer, que cumplía la consigna de “YPF te ayuda / vos ayudás a YPF”. La iniciativa, presentada por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín— buscaba evitar que la volatilidad del Brent se trasladara de forma directa al surtidor. El esquema inició el 1° de abril y se prorrogó en mayo por 45 días adicionales, permitió que el precio de la nafta súper se sostuviera en torno a los $2.000 durante esos meses, pese a que el barril llegó a superar los USD 100.

La petrolera de mayoría estatal presentó un amortiguador de precios para contener el precio de la nafta
La petrolera de mayoría estatal presentó un amortiguador de precios para contener el precio de la nafta (YPF)

Cuando el Brent comenzó a ceder —impulsado por el anuncio de un principio de acuerdo entre Washington y Teherán— y se estabilizó en torno a los USD 75 y USD 80, el buffer se dio por concluido. La lógica del mecanismo establecía que, una vez normalizado el precio internacional, las petroleras debían recuperar primero los márgenes resignados durante el conflicto antes de trasladar la baja al consumidor. Ahora, con el crudo nuevamente en alza, esa ventana de absorción se cerró y ahora el efecto es el inverso: lo que se suman son pérdidas.

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El debate sobre precios llega en un momento de debilidad en la demanda. Según un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG), en los primeros siete meses de 2026 el despacho de nafta totalizó 5.667,3 millones de litros, un 5,26% por debajo del mismo período de 2023 —cuando se habían vendido 5.981,8 millones— y el registro más bajo en dos años. La nafta premium acumuló la mayor caída, con un retroceso del 7,3% frente a 2023, mientras que la súper bajó 4,5%.

El dato se superpone con otro factor de presión sobre el precio final: el impuesto a los combustibles subió 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima del 329% de inflación acumulada en el mismo lapso. Hoy, de los aproximadamente $2.059 que cuesta el litro de súper, unos $411 corresponden a ese tributo. A principios de septiembre, el Gobierno volvió a postergar, por decreto y hasta el 1° de octubre, la actualización de ese gravamen —la decimotercera postergación desde 2024—, esta vez sin aplicar subas parciales como en ocasiones anteriores.

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Una estación de servicio Axion Energy bajo un cielo azul claro, con un cartel de precios mostrando valores numéricos rojos y un paso de cebra en el asfalto
La demanda de combustible acumula seis meses consecutivos a la baja (Maximiliano Luna)

De todas formas, cualquier movimiento en el precio de los combustibles quedará supeditado a tres variables: el nivel al que se estabilice el Brent en las próximas semanas, el resultado de las conversaciones entre las petroleras y el Ministerio de Economía, y la decisión que tome YPF como fijador de precios de referencia del mercado. Las otras compañías, históricamente, replican lo que haga la empresa de mayoría estatal.