El comercio de aletas de tiburón se desploma en la UE

2026/07/13

Por Alessio Dell'Anna & video by Léa Bequet

Publicado 13/07/2026 - 18:00 CEST

El comercio de aletas de tiburón pierde fuerza en Europa, una señal positiva para la conservación. Los volúmenes de exportación de la UE cayeron un 15% entre 2024 y 2025, según los últimos datos de Eurostat.

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Sin embargo, las cifras siguen siendo elevadas. El año pasado, los Estados miembros vendieron fuera del bloque comunitario cerca de 3.000 toneladas de aletas de tiburón, por un valor aproximado de 45.000 millones de euros.

Los tiburones azules representan la inmensa mayoría, el 97%, de los tiburones capturados por sus aletas y vendidos congelados por los países de la UE. El resto son marrajos dientudos.

La marcada caída de las exportaciones llega tras el endurecimiento de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas, que ha incrementado las inspecciones y las exigencias de trazabilidad para los productores. La convención también amplió la lista de especies protegidas con otras 60 especies de tiburón, aunque no incluye al tiburón azul.

España, el mayor exportador europeo

España es con diferencia el mayor exportador europeo, según un estudio realizado por el International Fund for Animal Welfare (IFAW) entre 2003 y 2020. Según el estudio, durante este periodo, España exportó al menos 52.000 toneladas de aletas de tiburón fuera de la UE. Portugal, Países Bajos, Francia e Italia son los otros grandes exportadores de la UE, aunque con volúmenes muy inferiores.

La gran mayoría de las exportaciones se dirige a Singapur y China continental, que compran cada una alrededor del 40% del total, y el resto va a Japón (2,5%), Hong Kong (13%) y Vietnam, que apenas representa el uno por ciento. El bloque de la UE también importa aletas de tiburón, aunque en cantidades mucho menores, unas 20 toneladas por un valor de 300.000€.

La polémica ambiental y ética detrás de las aletas de tiburón

Este comercio sigue siendo muy controvertido por su impacto ecológico, ya que los tiburones son grandes depredadores situados en la cúspide de la cadena alimentaria y desempeñan un papel clave en el mantenimiento de ecosistemas marinos saludables.

También genera rechazo porque a menudo implica la práctica cruel de cortar la aleta del tiburón cuando el animal todavía está vivo, para después arrojar el cuerpo al mar y dejarlo desangrarse hasta morir.

El cuerpo suele descartarse por su menor valor comercial, mientras que la aleta puede utilizarse para preparar sopas. Esta práctica ya es ilegal en la UE. Según la política 'Fins Naturally Attached' de la UE, los tiburones deben llegar a puerto con las aletas completamente unidas al cuerpo. La UE también está evaluando si debe prohibir las importaciones de aletas de tiburón separadas del cuerpo.