Saltarán chispas en el Metropolitano. Llegó el día D. El primer partido marcado en rojo en el calendario para dos aspirantes al título. El derbi Atlético de Madrid-Real Madrid no es un partido más para colchoneros y merengues. Es la reivindicación de quién manda en la capital, de dar un golpe sobre la mesa y presentar candidatura a una liga que parece tener cogida el FC Barcelona. Equipo vertical contra equipo ordenado. Duelo en la portería. Batalla en el medio del campo. Goleadores insaciables. Tres puntos en juego que suponen, además, llegar al parón de selecciones con buen sabor de boca.
Los locales llegan con la moral recuperada. Dos goleadas seguidas frente a Real Sociedad (0-3) y Osasuna (4-0) que no hacen más que fortalecer a los pupilos del Cholo y mandar un aviso a navegantes: siete goles y, sobre todo, portería a cero. A estas alturas, los rojiblancos son cuartos con 13 puntos.
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Los blancos suman más (15 y segundos en la clasificación), pero llegan en un momento diferente. Carlos Espí tuvo de nuevo que salvar ‘in extremis’ a un Real Madrid que volvía a relajarse cuando tenía prácticamente el partido finiquitado frente al Elche. Una muestra más de que, cuando el Madrid quiere, hay mucha pólvora.
Los antecedentes son sencillos. La pasada temporada ganó el Atlético de Madrid 5-2. También en septiembre. Los dos siguientes, primero en la Supercopa (1-2) y después en LaLiga (3-2), fueron de los merengues.
Mbappé, Vinícius y Konaté tapan el mensaje de apoyo a Ceuta en sus camisetas en la salida al campo para el partido entre el Elche y el Real Madrid
Primer derbi en la segunda etapa de Mou. En la primera venció en los seis de liga, pero perdió tal vez el más doloroso: la final de Copa del Rey de 2013 en el Santiago Bernabéu. Un gol de Miranda que evidenciaba los problemas que en ese momento atravesaba la entidad blanca.
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Hoy será un partido para olvidar todo aquello. Y una prueba de fuego, la primera, para recordar que ‘The Special One’ está de vuelta, quiere títulos y ha venido a por ellos.
Del banquillo pasamos al campo. Julián Álvarez se perdió los dos últimos partidos por una sobrecarga en el cuádriceps. El viernes volvió a trabajar con el grupo y, aunque se espera que su participación sea en la segunda parte, se enfrenta a su rival favorito, el Real Madrid, al que ya ha hecho cinco dianas.
Sin embargo, el morbo no estará cerca del área. Estará en la grada. Julián no juega en el Metropolitano desde el 23 de agosto, cuando la grada le pitó por su “sueño” de marcharse al FC Barcelona. Eso sí, La Araña siempre cumple contra los grandes (doblete en el 5-2, gol en Champions precisamente contra el Barça y tanto en la final de la Copa del Rey).
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El vestuario le arropa. Simeone sabe que es su jugador diferencial. La grada también, y si el Atleti quiere aspirar a algo, debe tener a su estrella con el equipo. El 19 ha tenido buena actitud, participativo y sonriente en los minutos de los entrenamientos en los que se le ha podido ver. Incluso se ha parado a firmar autógrafos en Majadahonda. Ahora será su trabajo el que le hará ganarse el perdón de la afición.
Y si hablamos de Julián, también debemos mirar a ‘Vini’. El brasileño no ha tenido su mejor comienzo de temporada. Un gol en siete partidos que se suma ahora a un casillero que nunca ha estrenado en sus ocho visitas al Metropolitano.
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Es su oportunidad para romper esa mala racha y recuperar sensaciones positivas. “Los goles van a volver… no puedo fallar tantas. Domingo hay más”, escribió el 7 madridista en redes tras Elche, demostrando que es el primer interesado en revertir su situación de cara a puerta.
Fuera del césped, el derbi llega con el ruido de Ceuta de telón de fondo. Mbappé, Vinícius y Konaté no lucieron la camiseta “Todos somos caballas” y en el Real Madrid ya ha habido reacción: apoyo a sus futbolistas y visita comandada por Florentino Pérez, Emilio Butragueño y Pirri (ceutí de nacimiento y presidente de honor) para estrechar lazos.
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En el Metropolitano ya no habrá más camisetas. Ya hubo mensaje ante Osasuna. Pero la afición blanca está disgustada y espera que sus tres jugadores ahora se reivindiquen en el campo, a base de goles, buenas actuaciones y respeto por lo que significa la entidad blanca.

En lo deportivo, el duelo está servido. Simeone se ve de nuevo las caras con Mourinho. Courtois vuelve a ‘casa’. Álex Baena y Valverde se reencuentran. Vinícius puede romper su ‘maldición’ en territorio hostil y Julián puede ganarse el perdón antes de lo previsto. Cabe recordar, además, que los dos equipos están a dos puntos de distancia. A las 16:15, Atlético de Madrid y Real Madrid juegan más que un partido.
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