Desde los primeros días de marzo el precio del dólar se ha mantenido casi de forma constante sobre los $900 en Chile, pese a que el valor del cobre, el principal soporte del peso chileno, transa en torno a los US$6 por libra. Uno de los factores que, dicen en el mercado, está dificultando la baja de la divisa estadounidense, son las apuestas de los inversionistas extranjeros.
Este lunes el dólar caía a media mañana $2,74, hasta los $933,26, pese a lo cual acumula un alza de $36,85 en lo que va de 2026.
Así, mientras el tipo de cambio se empina, también lo hacen las posiciones especulativas sobre la moneda nacional. Según datos del Banco Central, el 14 de julio las posiciones en contra del peso por parte inversionistas no residentes llegó a US$16.366 millones, mientras que el pasado 9 de julio se alcanzó un peak de US$17.025 millones. Estos niveles son históricos, situándose seis días consecutivos sobre los US$16.000 millones.
¿Qué son en concreto estas posiciones? Luis Felipe Alarcón, economista de EuroAmerica, explica que estas posiciones comúnmente corresponden a forwards pesos/dólar, un contrato donde se pacta un precio futuro de venta o compra de divisas, lo que implica en la práctica que, actualmente, se están comprando dólares y vendiendo pesos.
Diego Montalbetti, analista de Mercados de Capitaria, señala que “la cobertura y administración de estos contratos por parte de bancos e instituciones financieras genera una demanda adicional por dólares en el mercado local, incorporando una prima de riesgo al tipo de cambio. Este fenómeno termina actuando como un piso para el dólar, limitando la capacidad del peso chileno de apreciarse, incluso en períodos en que los fundamentos externos, como el elevado precio del cobre, debieran favorecer una moneda local más fuerte”.
Uno de los elementos detrás del fenómeno es el diferencial de tasas. Cuando en Chile las tasas de interés son mayores que las de EE.UU. el peso chileno se fortalece, pues atrae a los inversionistas el mayor rendimiento de los tipos. Por el contrario, cuando las expectativas son que en EE.UU. las tasas serán mayores, o al menos no se alejan demasiado respecto de las locales, como actualmente ocurre, el peso chileno se debilita.
Hoy la Tasa de Política Monetaria (TPM) en Chile se ubica en 4,5%, mientras que la Reserva Federal de EE.UU. mantiene un rango de 3,5% a-3,75% para su tipo de interés de referencia, y el mercado espera una subida de 25 puntos básicos en lo que queda del año.
Matías Urrutia, gerente de Moneda Extranjera y Bolsa de Productos de LarrainVial Corredora de Bolsa, sostiene que las posiciones en contra del peso, en general, corresponden a fondos de cobertura (hedge funds), gestores globales de activos, bancos internacionales, fondos de pensiones y fondos soberanos, entre otros. Sin embargo, argumenta que “la depreciación del peso no puede atribuirse únicamente a estas apuestas de inversionistas extranjeros. La evolución del tipo de cambio responde principalmente a factores macroeconómicos y financieros, como el precio del cobre, la fortaleza global del dólar y el diferencial de tasas de interés entre Chile y Estados Unidos”.
Al cierre de esta edición, el dollar index -índice que mide a la divisa de EE,UU. frente a una canasta de monedas - se situaba en 100,6 puntos, un alza de 2,6% en lo que va del ejercicio.
Urrutia indica que si bien el mercado de derivados tiene un tamaño relevante, “no suele definir por sí solo la tendencia del tipo de cambio, pero sí puede acelerar o amplificar los movimientos del dólar frente al peso al generar flujos de cobertura y reforzar las expectativas del mercado”.
Andrés Pérez, economista jefe de Itaú Chile, comenta que “llama la atención que hace cerca de un año que los plazos de estas posiciones se han ido alargando, desde 3-6 meses a mayoritariamente entre 6 meses y 1 año. En nuestra visión, ello podría evitar una caída abrupta de las posiciones, conteniendo una apreciación más intensa y veloz”.
“Con todo, esperamos que los datos de actividad en Chile vayan mejorando paulatinamente y los escenarios de bajas de TPM local vayan reduciendo su probabilidad. En tanto, prevemos que se mantenga elevado el precio del cobre, ante lo cual, en el tiempo, el tipo de cambio debería apreciarse”, señala.
En lo que va del año el precio promedio del metal rojo se sitúa en US$5,948 la libra. Este lunes cerró en US$6,182, lo que implica un alza de 8,99% durante el 2026.
Según Montalbeti, para entender los valores actuales del dólar, a las posiciones en contra es escenario sumar la debilidad económica interna, reflejado en una tasa de desempleo de 9,4% y en la caída de la producción minera, “factores que han reforzado la cautela de los inversionistas y contribuido a mantener posiciones defensivas sobre la moneda chilena”.
“Si bien el comportamiento del dólar continúa estando determinado principalmente por variables como el precio del cobre, la evolución del dollar index y las expectativas de alza sobre la política monetaria de la Reserva Federal, el elevado posicionamiento de los no residentes se ha convertido en un factor relevante para explicar por qué el dólar no logra consolidarse persistentemente por debajo de los $900″, manifiesta.
De acuerdo a Alarcón, de no ser por factores como el elevado precio del cobre, “una posición de ese tamaño pudo haber llevado a una depreciación mas profunda del peso”, empujándolo por sobre los niveles de $936 actuales.