El fotógrafo que inmortalizó a The Strokes antes de la gloria: “Sentí como si me hubiera sacado la lotería” - La Tercera

2026/08/02

La tarde del 16 de enero de 2001, el fotógrafo Colin Lane recibió en su departamento de la calle 16 de Nueva York a los cinco veinteañeros de una banda llamada The Strokes. Les estrechó la mano y los hizo pasar. Todo se había suscitado en cosa de días, por una llamada. El agente de Lane en Londres le contó que la afamada revista The Face quería unas fotos del grupo. “Nunca había oído hablar de ellos, pero conseguir un encargo de The Face era algo enorme para mí”, cuenta a Culto. Para interiorizarse, le hicieron llegar el EP The Modern Age, que acababan de publicar con Rough Trade. “Y después de escucharlo una vez supe que iban a ser una gran banda”.

Mientras bebían algunas cervezas y charlaban un poco, Lane tomó la Polaroid Bigshot, una cámara de plástico gris, con la que aprovechó para disparar las primeras fotos. “Era una de las cámaras favoritas de Andy Warhol, estaba diseñada para tomar solo fotos de cabeza y hombros que Polaroid fabricó a principios de los 70 y usaba cubos de flash como fuente de luz. La película era Polaroid 665, una hermosa película positiva/negativa en blanco y negro”. Partió con unos retratos a cada uno de los músicos, pero en un momento quiso ir más allá y le propuso al grupo salir a una azotea en la zona alta de la gran manzana. Varias veces se había colado hasta el tope del Hotel Essex House, en Central Park South. “Así que llevé a la banda allí arriba y, ¿qué creen?, ¡fue la primera vez que me pillaron! Un tipo estaba fumando, nos dijo que no podíamos estar allí y que nos fuéramos. Me sentí como un idiota por haber decepcionado a la banda”.

The Strokes Foto: Colin Lane

Decidido, Lane le propuso al grupo moverse hasta el edificio Lincoln, frente a Grand Central. Conocía el lugar y quería aprovechar la luz del sol que ya comenzaba a ponerse. “Cuando se los sugerí, esperando que me mandaran a la mierda ¡me sorprendió que dijeran que sí!!”, recuerda. “Antes del 11-S era mucho más fácil colarse en los tejados. Llegamos a la azotea, el sol ya se había ocultado tras las nubes. El Empire State Building encendió sus luces en cuanto empezamos a sacar fotos y fue una sesión pequeña pero increíble (NdR: una de esas fotos es la principal de esta nota). Creo que les pareció genial y que los hice quedar muy bien. Les hice copias impresas y se las di cuando fui a verlos tocar, unas semanas después, en el Mercury Lounge”.

Compartir esa aventurada sesión le ganó a Lane una buena impresión del grupo. “Fab [Moretti, baterista] me dijo ese día: ‘Vaya, eres el primer fotógrafo que nos ha sacado más de un rollo de película’, así que básicamente esa fue su primera sesión de fotos ‘de verdad’ como banda”. Por ello, es que cuando se alistaba el disco debut, el memorable Is This It?, que esta semana cumplió 25 años, le solicitaron tomar las fotos de prensa. Pero de rebote, una de sus fotos terminó en la portada del disco; es la famosa imagen en que se ve el torso y el trasero desnudo de una chica sobre el que se apoya una mano envuelta en un guante negro de Chanel.

Todo sucedió durante una sesión de prensa, en la primavera boreal. Además de llevar su cámara, Lane tuvo una corazonada y empacó un portafolio con su trabajo. “La banda se iba al día siguiente de gira por el Reino Unido y Australia, y RCA estaba muy preocupada porque aún no habían elegido una portada”, recuerda. “Hacia el final del día, estábamos en la autocaravana, le di mi portafolio a Julian [Casablancas] y le pedí que le echara un vistazo. La foto del trasero estaba en el portafolio. Cuando la vio, dijo: ‘Esa sería una portada genial. ¿Te importaría si la usamos?’”.

La foto original que llegó a la portada de Is This It?

La “foto del trasero”, como le llama Lane, llevaba un tiempo en el portafolio. Asegura que la tomó entre 1999 y el año 2000 en su departamento. El guante negro estaba ahí por casualidad. “Había hecho una sesión de fotos de moda para la revista de fin de semana de The Observer y la estilista había dejado toda la ropa en mi apartamento para que la recogiera por la mañana. Los guantes negros estaban encima. No los habíamos usado para nuestra sesión y pensé que eran geniales”.

La modelo era su novia de entonces, una técnico de sonido de la que prefiere no revelar su nombre (“está casada, tiene hijos y merece que se respete su privacidad”). Tras una jornada de trabajo en una película, ella llegó al departamento, rendida, muy tarde. “Cuando salió de la ducha le pregunté si podíamos tomar algunas fotos con los guantes, pero no se sentía sexy y solo quería irse a la cama. Le dije que los guantes desaparecerían por la mañana y le rogué que solo tomáramos 10 fotos, un paquete de Polaroid. Finalmente, ella accedió a regañadientes y fue entonces cuando tomamos la ‘foto del trasero’”.

Esa fue la imagen que notó Julian Casablancas. Pero la historia tiene otros recovecos. En EE.UU. el álbum apareció con otra portada, aunque el resto del mundo conoció la “foto del trasero”. “Según he oído, llegaron a Australia y Julian encontró la imagen de átomos colisionando que se convirtió en la portada norteamericana -explica Lane-. Por suerte para mí, cuando llamó a RCA para avisarles, ya estaba en imprenta y habían impreso miles de ejemplares con mi portada. Así que le dijeron que podía usarla en Norteamérica, pero que el resto del mundo recibiría mi versión. Si hubiera encontrado esa imagen unos días antes, o incluso un día antes, no habría tenido suerte”.

The Strokes Foto: Colin Lane

Poco después supo que Is This It?, salió al mundo con dos portadas. “Aunque al principio me sentí un poco decepcionado, terminé pensando que era mejor tener la portada de importación ¡Simplemente me considero muy, muy afortunado!”. El gráfico revela que aquellas dos no fueron las únicas opciones. “Hice algunas pruebas con una pequeña luz nocturna de su estudio que era un cuadrado de cristal con una imagen de la Tierra desde el espacio exterior. No se usó”.

Al mirar el inlay interior del disco están los retratos que les tomó; se ve a Julian con cara de sueño y Albert Hammond Jr luce un cigarrillo entre los labios. “La mayoría de esas fotos fueron tomadas el día que los conocí, aunque una vez que decidieron usarlas, algunos miembros de la banda quisieron tomar más fotos para asegurarse de obtener una buena. Así que hicimos dos, o incluso tres, sesiones con la Bigshot”.

Además de la portada y los retratos interiores, la versión internacional del disco también tiene otra foto de Lane en la contraportada. Se ve al grupo en una calle, posando a contraluz, con las largas sombras expandidas en el pavimento; Hammond Jr, mira despreocupado hacia abajo y detrás se ve a Casablancas agachado y mirando fijo a la cámara. “Fue tomada en la calle West 39, entre la 9ª y la 10ª, creo, el día de la sesión de fotos para la prensa. Por alguna razón, estaba cerrada al tráfico, así que teníamos toda la calle para nosotros solos”.

Hoy, a 25 años, con el grupo convertido en una referencia del rock, Lane no oculta su orgullo. “Lo mejor de trabajar con The Strokes fue lo emocionante que fue todo al principio. Sabiendo que eran la banda más popular del mundo, me sentí como si me hubiera tocado la lotería. Poder fotografiarlos en tantas situaciones diferentes fue increíble. Sesiones de retratos, entre bastidores, fotografiarlos ensayando, fotografiarlos en el estudio de grabación, yendo de gira al Reino Unido ¡incluso fotografié sus bodas! Son todos muy buena gente y me recibieron con los brazos abiertos, dándome acceso total. Además, son muy fotogénicos, así que sabía que conseguiría buenas fotos sin importar qué”.